martes, 29 de enero de 2008

Solo Importa El Mensaje






Te está enseñando a ser más sensible, ¿estás seguro de que podés llamarlo animal?
Preste atención. Infinitos mensajes llegan a su vida para ayudar a que cambie, pero así como vienen se van. La rutina, la seguridad, la indiferencia y la costumbre los echan a patadas. La mente social alerta sobre el peligro de escuchar a los desconocidos, teme perder el control. Perpetuar una realidad apática y desequilibrada es el propósito de los que pretenden que el hombre permanezca de rodillas y en las sombras. Deje de matar al mensajero. Escuche. La vida quiere verlo disfrutar. Rompa sus cadenas. Vibre.
Cristo, Buda, Krishna, Mahavira, Lao Tse, Chuang Tzu, un perro, una abeja, un pájaro, una flor, un vagabundo... Qué importa quién transmite el mensaje. Lo que vale es lo que se nos quiere decir. Sólo cuenta lo que la existencia, a través de sus infinitas formas, nos hace llegar para que evolucionemos. Pero si en este momento su mente está horrorizada preguntándose “¿cómo se le ocurre igualar a Cristo con un perro?”, me temo que usted no está comprendiendo lo que intento decir, y quizás sea de los que piensan que sólo los que van a misa están cercanos a Dios.
Las diferencias están en nuestra cabeza. En nuestras particulares formas de percibir y entender el mundo. La existencia no discrimina. Utiliza todo lo que nos rodea para acercarnos aquello que nos quiere decir. Somos nosotros quienes hacemos las distinciones, quien distorsionamos según nuestros miedos, condicionamientos o conveniencias.
Las fronteras y las separaciones son inventos del hombre que muy pronto sucumbirán. Esas divisiones son las que conducen a las guerras, al aislamiento y a la destrucción. Son las que nos hacen creer diferentes. Las que impiden que nos reconozcamos como hermanos y que nos sintamos uno con el Todo.
La realidad es inmensamente rica. Nuestras miradas mezquinas son las que la muestran descolorida y pobre. El pájaro, con su vuelo, nos enseña la libertad. La nube, con sus transformaciones, nos enseña a fluir. La flor, expandiendo su aroma, nos enseña a ser generosos. Todo enseña. A su modo, todo comunica. Varía el lenguaje, cambia la forma de expresión que adopta lo que se nos pretende transmitir, eso implica que debemos estar más atentos, más despiertos, cada día más conscientes.
Si cambiamos nuestra percepción, si ampliamos la mirada y conectamos con la existencia, por medio del corazón, podemos trascender nuestras limitaciones. Y cuando lo hagamos, no importará quien nos acercó el mensaje, porque habremos comprendido que las categorizaciones corresponden a una función de la mente, y que todo, absolutamente todo, forma parte del Creador.
Lo que marca la diferencia no es quién lo dice, sino qué se nos dice. El valor del mensaje está en su poder de transmutación, en su fuerza para impulsar los cambios. Si lo que recibimos nos ayuda a convertirnos en personas más positivas, sensibles y equilibradas, éso es lo que verdaderamente cuenta. El mensajero es como la baranda de una escalera, cumple una función, constituye un medio para ayudar a elevarnos.
No se olvide que la mejor manera de que alguien continúe preso es haciéndole creer que está en libertad. Tenemos que abrir los ojos. Pensamos que somos libres, sin embargo estamos cautivos por nuestras estructuras mentales. Permanecemos inmovilizados por las cadenas de las creencias. Así no hay posibilidades de remontar vuelo.
Si continuamos con el corazón cerrado, sin darnos el permiso de humanizar nuestros días, el sufrimiento, la violencia y la desesperanza serán el aire que respiremos. Aduéñese de su vida. ¿Por qué restar pudiendo sumar? ¿Por qué elegir quedarnos estancados, rumiando penas, pudiendo ser felices? El exterior sólo nos muestra un reflejo de nuestro interior. Si lo que vemos fuera no nos gusta, cambiemos entonces lo que está dentro y mágicamente nuestra vida será otra. Se volverá luminosa.
Aprendamos a conocernos. Descubramos quiénes somos. Recuperemos el vínculo con nuestro niño interior. Sólo cuando demos este primer paso podremos confiar. Recién ahí conectaremos con la esencia de los mensajes. Ese día no importará si fue Cristo, Buda, la naturaleza, una mariposa o una flor quien nos acercó la enseñanza. Habremos comprendido que la existencia, fiel a su naturaleza creativa, se disfraza de millones de maneras para acercarnos aquello que necesitamos saber.... Que caigan nuestras barreras. Demos paso al mensajero. Lo que importa es el mensaje.


Julio Andres Pagano

Su Mundo Puede Cambiar






Cada uno tiene en sus manos la posibilidad de ayudar a construir un mundo más cristalino.
Esté donde esté. Tenga la edad que tenga. Viva como viva. Sepa que puede cambiar su mundo. Puede transformar su realidad. La magia interna existe. Modificar el rumbo sólo requiere de una simple cuestión de actitud que abre las puertas a una nueva percepción sobre la vida. La felicidad y la alegría dicen presente si uno se anima a fluir con la existencia, si uno tiene la osadía de abrir su corazón. Somos responsables de nuestros actos. Ningún mortal puede arrebatarnos el derecho de volar hacia la luz y de co-crear un mundo más humano, sensible y armónico, donde el sentir no sea una utopía y el amor reine para siempre.
No sería novedad que algunos de los que lean estas líneas me crean un desquiciado, al que sería bueno internar. Así es como piensan los muertos. ¿Qué muertos? Los que tienen sus mentes encofradas en la codicia y no dejan que sus corazones florezcan. Es cierto que usted los ve desenvolverse dentro de la sociedad, ocupando diferentes roles y actividades, pero no se deje engañar... están muertos. Son cuerpos que caminan, respirando inconciencia, hacia una tumba que les dará la ilusión de que han vivido.
Los muertos en vida son fáciles de identificar. Viven aparentando. Aparentan amar, aparentan ser felices, aparentan vivir, aparentan saber, aparentan disfrutar. Sólo aparentan. Palabras como acumular, estatus, poder, dinero y prestigio son una constante en sus bocas rígidas, que ya no recuerdan cómo era sonreír. Ellos son los maestros de la confusión. Son los que nos quieren hacer cree que no es más feliz el que menos necesita, sino el que más tiene. Muertos son también los que abusan del alcohol y de las drogas para sentirse vivos. Los que explotan a los demás para creerse importantes. Los que hacen de su imagen un culto. Los que no se animan a vivir su propia vida. Los que le temen al cambio. Los que no se animan a crecer. Muertos. Están muertos.
Morir puede que parezca una cuestión que está relacionada con el tiempo, sin embargo es más que nada una actitud hacia la vida. La clave está en poder sentir, pero para eso hay que dar un paso previo: abrir el corazón. Si lo logra, si se permite sentir, su percepción del mundo cambiará. Nacerá de nuevo. La vida estallará en mil colores, aromas y sonidos. Verá la divinidad manifestarse en todos y en todo. Su ser interno danzará dentro de un mar de inexplicables sensaciones nuevas. Conocerá la dicha de estar vivo. La bienaventuranza besará sus labios.
Es cierto que desde el punto de vista objetivo usted seguirá inmerso en la misma realidad. Las paredes de su casa serán las mismas, tendrá los mismos vecinos, continuará conduciendo el mismo auto, etc; la diferencia estará dentro suyo. Usted ya no será el mismo. Verá con ojos nuevos. Obtendrá profundidad y sensibilidad. Su mundo se vestirá de fiesta. Será una celebración constante, porque aprenderá a reconocer cuáles son las cosas que verdaderamente importan. Se sentirá un privilegiado.
Puede que parezca simple, pero sentir no es tan sencillo como parece. La coraza interna que en su momento fue funcional, porque nos ayudó a no sufrir y a soportar los golpes del destino, asfixia cuando uno intenta dar los primeros pasos de apertura. Recién ahí, uno toma verdadera conciencia del grosor de la armadura y reconoce que para sentir hay que tener la valentía de volverse vulnerable.
No existen fórmulas matemáticas para el desarme. Sólo puedo sugerirle que apague el ruido de su mente. Escuche. Hay una voz en su interior que le implora que cambie. No tema. Nunca es tarde. Déjese guiar por la intuición. Abandone la vergüenza. Acabe con la monotonía. Trascienda la rutina. Acérquese a un árbol, abrácelo. Huela una flor. Contemple un atardecer. Exprese sus sentimientos. Sea agradecido. Comparta. Disfrute. Libere sus emociones. Cante. Haga ejercicios. Expanda su luz. Deje que su imaginación despegue. Pinte. Haga lo que sienta, sin importar si lo critican. No puede darse el lujo de pasar por esta vida sin sentir.
A veces consideramos que al mundo lo hacen los otros, que la realidad es algo que se mira por televisión, porque nuestros trabajos no son significativos y nuestras acciones parecen irrelevantes. Mentiras. Simples creencias. Todos somos los constructores de esta realidad.
Gestos, palabras, actos, miradas, hechos, pensamientos… cada paso que damos construye, y muchas veces destruye. Por eso, vuélvase consciente. Despierte. Abra su corazón. Sienta por primera vez. Viva. Su mundo puede cambiar.



Julio Andres Pagano

Celebro Tu Existencia






Dispuestos a dejar sus huellas, nuestro planeta es visitado por bellos seres que darán vida a una nueva humanidad
Las puertas de entrada y de salida no descansan. El tráfico es incesante. Intenso. Miles de almas llegan a la Tierra a cada instante para vivir una experiencia física. Otras tantas se van con sus lecciones aprendidas. Todavía no partí, por eso quiero hacer un alto en mi camino y hablarte a vos, inigualable ser, que acabás de llegar con tu inmaculado traje de inocencia a disfrutar del juego de la vida. Sé que me estás escuchando. Agradezco la belleza de tu silencio. No te preocupes por los murmullos de fondo, son los comentarios de los insensibles que descreen que nos estemos comunicando.
Antes que nada, quiero darte las gracias por venir. Tu presencia alimenta la esperanza de que el cambio es posible. Siento tu vibración cristalina. Los latidos de tu tierno corazón no mienten, una nueva realidad se está gestando. Ruego porque nuestras sofocantes estructuras sociales no marchiten tus sueños y seamos capaces de ayudarte a volar para que nos transportes hacia una dimensión más pura, en donde la humanidad, toda, celebre y honre la vida.
Sé que si te ayudo, contándote parte de la trama del juego de la vida, también me estoy ayudando porque vos y yo somos uno, aunque el velo de la ilusión intente hacerme creer lo contrario. Antes de seguir hablando, te pido que recuerdes que lo que voy a decirte lleva la carga de mi subjetividad, de mis condicionamientos y limitaciones, por eso quiero que tomes este mensaje como una simple referencia y no como una verdad incuestionable.
El juego consiste en recuperar la inocencia y conectar con nuestra esencia interior para seguir evolucionando. Ahora te parece sencillo, sin embargo, a medida que pasen los días, la sociedad se encargará de adormecerte para que seas funcional a sus intereses y creas que lo real es lo que sucede fuera. No te rías. Lo digo en serio. La gran mayoría cree que únicamente lo exterior importa, y como le temen a la muerte –porque desconocen que es un proceso de cambio- prefieren ignorarla y hacer de cuenta que vivirán para siempre. Te mirarán raro si les preguntás por qué no aprovechan la estadía, siendo el juego tan breve. Vivir 90 años implica jugar sólo 32.850 días. Demasiado poco para desaprovecharlo, ¿no?
Quiero pedirte que, pase lo que pase, no traiciones tu misión de vida. Las pruebas están dispuestas para ayudarte a crecer. Dar pasos en el vacío, siguiendo los dictados de tu conciencia, te ayudará a fortalecer la confianza en vos. Siempre que puedas optá por el conocimiento vivencial. El conocimiento intelectual es limitado, sirve como marco de referencia pero no te transforma. Abrite a las vivencias, son maestras mutidimensionales que te darán las claves para que recorras tu camino sabiamente.
Aunque te cueste, siempre dá lo mejor de vos sin esperar recompensas, porque no todos piensan igual. No descuides tus dones. Potenciá tus talentos. Tu singularidad le aportará a la vida un caudal de inigualable belleza si ponés conciencia en tus actos y sos fiel a tu guía interna. Nunca dudes en hacerle caso a lo que afluya desde tu corazón, sobre todo cuando el caos se adueñe del campo de juego, porque esa es tu verdadera brújula.
Si dejás que los deseos programen tus días estarás corriendo detrás de ilusiones que sólo conducen al descontento. Aprendé a disfrutar cada instante. Conectá con el aquí y ahora. El futuro es una proyección de la mente y el pasado tiene vida sólo si ponés tu energía al servicio de los recuerdos. Aprovechá tu tiempo. No olvides que todo pasará. No te aferres a nada. Fluí con la existencia. Sentirás la esencia de la libertad elevándote sobre la mediocridad de quienes viven mecánicamente.
Nunca dejes oxidar tu capacidad de sorprenderte. Escuchá a todos con atención, pero no colecciones verdades prestadas. Buscá siempre tu propia verdad, para que tu mente, cuerpo y espíritu se expresen de manera unificada y no permanezcas dividido. Esa división es la que hará de tu vida un infierno. También tené presente que tus días serán opacos si dejás que la mente sea el amo de tus acciones, porque no serás capaz de sentir.
Puede que ahora te cueste entenderlo, pero perderás la inocencia para volver a recuperarla. Aprenderás para luego desaprender. Te llenarás para luego vaciarte. Te caerás, pero sabrás levantarte con las lecciones aprendidas. Muchos caminos aguardan tus huellas. Quiera la vida que los padres que elegiste te sepan guiar, te sepan respetar y te sepan amar por sobre todas las cosas.
Este mensaje finaliza. Cada uno seguirá su rumbo. Tal vez nunca volvamos a encontrarnos. No importa. Estoy agradecido de contar con tu presencia. La Tierra acaba de recibir a otro hermoso ser que viene a transformar el juego de la vida. Alzo mi copa, hermano. Celebro tu existencia.



Julio Andres Pagano

Hombre Nuevo






No se trata de una cuestión de edad. La sabiduría del hombre nuevo consiste en dejar que su espíritu vuele libremente, para cumplir con su misión de vida.
La Tierra sangra. Se agita. Se retuerce de dolor. La oscuridad marcha a paso firme, pisoteando flores, marchitando esperanzas, sembrando temor e incertidumbre. El escenario mundial se muestra como un cuadro sombrío, dominado por la ambición, la inseguridad, el desequilibrio y la incoherencia. Hay olor a derrumbe. Hay olor a muerte. El hombre viejo está sucumbiendo. Lo sabe y se resiste. Su programación mental le impide aceptar que le llegó su hora. Soplan vientos de cambio. Se aviva la llama del espíritu. Un nuevo hombre es llamado al escenario de la vida.
Hay que armarse de coraje para leer los diarios y ver los noticieros. La negatividad es el signo que manifiesta cada título: robos, asaltos, crímenes, bombas, guerras, conflictos, peleas, abusos, accidentes... Intoxica el espíritu tanta densidad compactada. La calle confirma las noticias. No hay baldosa que no esté salpicada con manchas de violencia, bronca o descontento. El aire está viciado por vibraciones rastreras. ¿Existen alternativas de cambio?
Aunque todo pareciera indicar que no, la buena noticia es que detrás de este tétrico escenario se está gestando una nueva función. La obra se llama “Hombre nuevo”. Falta poco, muy poco, para que esta nueva puesta en escena irrumpa. Por medios no tradicionales se va haciendo el anuncio de que se necesitan actores para que la función cobre vida. Escuchar el llamado requiere de un corazón sensible y un espíritu libre de condicionamientos sociales, que no tema al “qué dirán”.
A través de los sueños, las intuiciones y las emociones más puras, el anuncio golpea a cada instante las puertas del alma. La mente sube el volumen, potencia la confusión, y con la ayuda del ego y la razón refuerza las paredes de la indiferencia, para que el mensaje no llegue a destino y naufrague en el olvido. Tarde o temprano, el muro caerá y el hombre despertará a una nueva realidad; porque el mensaje lleva la fuerza del agua, que todo lo erosiona.
¿Y por qué tanto caos? El caos es lo que da lugar a que la transformación ocurra. Cuanto más caos, señal de una transformación más profunda y visceral. Viejos esquemas se están resquebrajando. Los modelos autoritarios y represivos dan claras evidencias de agotamiento, por carecer de valores humanos. Las bases que cimentaron una economía deshumanizada y despiadada cruje. La vieja mentalidad que alimentó a un multitudinario ejército de corporaciones inescrupulosas está siendo acorralada por los consumidores inteligentes que, con sus decisiones de compra, castigan la irresponsabilidad y se muestran a favor del medio ambiente.
Esta vez el cambio no vendrá de afuera, sino de adentro. Desde el mismo centro de su ser. En la medida en que cada uno se transforme, en la medida en que cada uno se adueñe de su destino, de su derecho a “ser humano”, estaremos cada vez más cerca de vivenciar la obra. Esta vez no como simples espectadores, sino como partícipes necesarios, que harán brillar -con maestría- sus dones y talentos al servicio de un mundo sin fronteras, que se unificará bajo la bandera del amor. No se trata de una obra para ver, sino para protagonizar. Una obra para sentir y para vibrar.
Co-crear una realidad distinta, más humana y armónica, es tarea de todos. Es algo indelegable y también impostergable. La multitud como tal no existe, sino que se compone de la suma de personas. Por eso quiero recordarle que su transformación vale, y mucho, porque suma. Todo suma. Incluso los pensamientos, porque crean realidades.
De nada sirve protestar por el entorno adverso en que estamos sumidos, si no hacemos absolutamente nada para tratar de revertirlo. Con nuestras actitudes pasivas, que se apoyan sobre los bastones de la apatía y la indiferencia, también somos cómplices de estos tiempos violentos que presagian un futuro apocalíptico.
Si usted es de los que cree que el llamado no existe, cierre los ojos, relájese, lleve sus manos al centro de su pecho y pregúntele a su alma si tiene algún mensaje para darle. Si pese a todo no escucha nada, no se preocupe. Ella sabe que nunca fue bueno a la hora de escuchar, así que le traerá la respuesta de mil maneras distintas. Apelará a la magia de la sincronicidad y dibujará la respuesta en las letras de las canciones, las palabras de un desconocido o en el canto de los pájaros. Preste atención. Esté atento, el mensaje llegará.
Sabía que tal vez usted querría un adelanto sobre el contenido de la obra, por eso le pedí ayuda a mi ángel de la guarda, quien sonriendo me dijo: “la obra mostrará el resurgir del hombre como ser multidimensional, en perfecta sincronía con su cuerpo, mente y espíritu. Conectado con la existencia. Construyendo un nuevo espacio. Dando impulso a una nueva visión que estará gobernada por la alegría y el sentir, por el poder de lo simple. Habrá unidad, respeto y cooperación. La palabra dada recobrará su valor y renacerá la confianza. Las injusticias no tendrán cabida porque el hombre reconocerá que somos parte de una misma energía, por lo tanto será consciente de que lo que le hace a otro se lo está haciendo a sí mismo. Deciles que en el texto de la obra, palabras como fluir, meditar, elevar, disfrutar, empatía, sinergia y contemplar serán una constante. Deciles que los espero, que es hora de reencontrarnos”.
Nunca se sabe. Quizá cuando el telón se levante más de uno se sorprenda cuando una voz en off agradezca, entre otros, a los maestros del caos, del desentendimiento, de la indiferencia, de la confusión y del dolor, porque hicieron posible que la alquimia acontezca, al servir de fondo para marcar el contraste necesario que impulsó el cambio.
Ahora haga una pausa. Mire su reloj. Observe cómo corre el segundero. Sepa que al igual que la palabra pronunciada y la flecha disparada, las oportunidades desperdiciadas no retornan jamás. Se van al mismo sitio en donde se oculta el tiempo perdido.
Tíldeme de loco si quiere, no me importa. Sólo soy un simple mensajero. Nuestro contrato álmico decía que en caso de que lo olvidara se lo volviese a recordar: “su misión de vida es anclar en la dimensión física lo más puro de su ser”. Despierte, hombre nuevo, ya es tiempo de subir al escenario.



Julio Andres Pagano

Una Gota Mas




Por más diminuta que parezca, cada gota de conciencia, que se suma, expande y eleva la vibración planetaria.
Unas tras otras, las gotas van cayendo. Nada parece transformarse. El goteo es casi imperceptible. El cansancio y la desolación dicen presente. El paisaje desértico de esperanzas crea la falsa ilusión de que nada va a cambiar. El vacío interior se agiganta. Las gotas siguen cayendo. Expanden su vibración. La mente sostiene que todo está perdido. El corazón no se deja engañar, escucha cómo las gotas continúan brotando y ríe de felicidad. Su sabiduría le anuncia que el río está emergiendo. Libere sus compuertas. Ayude a que el agua corra. Sume para que el río de la conciencia espiritual irrumpa y limpie el valle de lágrimas que embarra nuestros piés.
Las gotas son todas aquellas cosas que nos ayudan a ser más humanos y nos permiten armonizar con la existencia. Los buenos actos son gotas. Las caricias son gotas. Los pensamientos positivos son gotas. Los abrazos, las palabras de aliento, los rostros felices... Gotas... Las acciones con conciencia, las oraciones, las meditaciones, la ayuda desinteresada, los gestos de sensibilidad... Gotas... El saber compartir, aprender a valorar, el respeto por uno mismo.... Gotas... La fe, la humildad, la confianza, la esperanza, el amor... Gotas... Todas son gotas que reflejan una nueva humanidad. Son gotas que acrecientan y vivifican el río de la conciencia espiritual que está transformando la vibración del planeta.
El futuro nace del presente. Nuestras decisiones de hoy co-crean nuestro mañana. Si en nuestra cotidianidad sólo sembramos discordia, odio, pesimismo, sufrimiento y frustración ¿qué cree que cosecharemos? Sus gotas, aunque parezcan simples, aunque las perciba insignificantes o débiles, hacen la diferencia. Son como semillas crísticas que aportan transformación. Irradia luz. Ayudan a que el futuro no se manifieste de manera desalmada.
Fluir con esta corriente, que conduce al océano de la existencia, entraña desafíos que nos permiten crecer y nos impulsan a continuar evolucionando. Implica aventurarse en terrenos desconocidos. El río nos invita a desaprender para seguir aprendiendo, porque sólo lo que se vacía puede volver a llenarse. Sus piedras no son dificultades, sino oportunidades disfrazadas que nos ayudan a elevar.
¿Comprende lo que le estoy diciendo o simplemente piensa que se trata de palabras armónicamente entrelazadas para que puedan sonar bien? Sepa que las casualidades no existen. Si usted está leyendo esta nota es porque su espíritu necesitaba recordar.
No permita que estas frases queden sólo en el plano mental. Tírese al agua. Arriésguese. Cuando se sumerja en este río de conciencia verá cómo las vivencias se transforman en maestras multidimensionales que le ayudarán a experimentar una realidad que transformará su vida.
Existen innumerables formas de contribuir a que este incipiente caudal se torne aún más cristalino. Si nos animamos a reconocer nuestro lado más oscuro, si trascendemos nuestras limitaciones y transmutamos los miedos que nos mantienen cautivos ya estamos ayudando. Lo mismo si ponemos conciencia en cada uno de nuestros actos y desplegamos, sin reservas, nuestro potencial para materializar una realidad que esté acorde con lo más puro de nuestro ser.
¿Por qué se preocupa tanto? Haga lo que haga, los demás siempre hablarán. Recuerde que a este mundo vino solo y se irá del mismo modo. Absolutamente solo. Rompa la careta social, tírela. Deje que su ser interno lo guíe y lo instruya. Escuche la voz que emana desde el centro de su pecho. Siga sus consejos, son inmaculados. No importa que algunas personas se le rían en la cara y lo desacrediten. Muchos disfrazan de ese modo el temor que les provoca el cambio. No saben lo que hacen. El tiempo les mostrará quién terminó riendo último.
Vamos... Anímese. Juegue. Suéltese. Disfrute. Recupere su inocencia. Mire a la vida con ojos nuevos. Explore su interior. Conózcase. Restablezca su vínculo con la naturaleza. Aliviane su mochila. Expanda su divinidad. Despierte. Redescubra su magia interna. Equilíbrese. Ayúdese a cambiar. Permítase soñar. Sáquele el polvo a sus talentos. Multiplique sus dones. Respete su sentir. Empiece a sanar. Viva.
No se distraiga. Preste atención. Sienta cómo el río de la conciencia late con cada pensamiento de luz que recorre su cuerpo. El agua renueva y purifica. Inhale su perfume, es pulsión de vida. Observe con el corazón y comprobará que no existen las divisiones. El río se compone de millones y millones de gotas que danzan en la unidad, más allá de todo ego.
Transforme su desierto. No deje que sus gotas se esfumen bajo el sol abrasador de la indiferencia y el desgano. Viértalas en el río de la existencia. Cierre sus ojos y facilite que el murmullo de las aguas guíe sus pasos. Descubra que nunca puede encontrar afuera lo siempre estuvo dentro. Sí, ya lo sabía, es cierto. Simplemente lo había olvidado. El río está en su interior.
Permita que el agua corra. Derrumbe sus compuertas. No tema. Abra su corazón de par en par. Deje que el agua penetre y lave sus heridas. Renazca. La existencia, agradecida: una gota más.

Julio Andres Pagano

La Flor de Lys. Fases avanzadas de desarrollo del Ser espiritual‏







Querid@s t@dos:

He esperado largo tiempo, casi un año, para poder compartir abiertamente esta información espiritual tan amada para mí como bella, cálida, sugerente y elevada, a la que llamo La Flor de Lys. Me fue dada en lo interno al completo el 14 de Febrero de 2007, según relaté en mi comunicación sobre Los Portales 2007-2008 de 16 de Enero y ahora es la última pieza de conocimiento necesaria para comprender la naturaleza y los regalos que nos está trayendo el recién abierto Portal de Venus, cuya información es la parte sustancial de la comunicación que seguirá a ésta.

La Flor de Lys (lirio en francés), en sus múltiples representaciones, es un dibujo esquematizado del lirio, o mejor dicho de la flor del lirio. Se trata de una estilización de dicha flor realizada con 7 elementos, 6 hojas de lirio, 3 superiores, 3 inferiores y una especie de cinturón o abrazadera central que las convierte en un manojo. Integra un esquema numérico 3+1+3.


La flor de lys es muy conocida en el mundo tridimensional por dos razones: Por ser un símbolo heráldico de gran tradición en Francia y el símbolo por excelencia de la Casa Real de Borbón y más recientemente por haber sido adoptada y formar la parte principal del escudo del Movimiento Scout Internacional, al que tengo en gran estima por haber sido Boy Scout en mi adolescencia.

Pero en un nivel más esotérico el lirio representa a la Casa de Judá, a Jesucristo y la simiente de su linaje llegada a Francia por medio de María Magdalena y, por tanto, a la línea dinástica merovingia. Hay interesantes estudios e información sobre ello en el libro de Laurent Gardner “La herencia del Grial”, en el Enigma Sagrado, y en otras informaciones que tal vez aborde en otra ocasión, así como la posibilidad de que el escudo de la Casa Real Borbónica provenga, con mayores o menores avatares históricos de ese lys crístico, de esos hijos de Jesucristo y María Magdalena.

En mi interior el lirio y el Cristo (Sagrado Corazón de Jesús) están tan integrados que les tengo hecho un pequeño homenaje en el jardín de nuestra casa, la Casa de Numú, como veréis en la foto.


Pero mi mas reciente encuentro con este amado símbolo tuvo lugar a principios de Diciembre pasado cuando nuestros Maestros nos enviaron a hacer trabajos espirituales a la ciudad de Florencia, Italia, capital espiritual del arte y la belleza, y descubrimos con regocijo (bendita ignorancia nuestra) que la flor de lis es el escudo, la bandera y el símbolo de plena identificación de la ciudad entera.


Allí también tuvimos la ocasión y la experiencia espiritual de encontrarnos en directo, cara a cara, con la energía de Venus y extasiarnos a través del maravilloso cuadros de Boticelli “El nacimiento de Venus”, en la Galería de los Uffizzi, como una premonición, como una toma de contacto de lo que se nos avecinaba en las Islas Canarias.




Tras estas introducciones colaterales para ampliar el contexto central de la información, vamos directamente al núcleo de la información recibida:

Fases Avanzadas del Desarrollo del Ser Espiritual: HOJAS INFERIORES DEL LYS.

Las tres hojas inferiores de la Flor de Lys refieren tres estados fundamentales del Ser que el trabajador espiritual debe alcanzar e integrar previamente para acceder a los tres niveles superiores del Ser que representan las tres hojas superiores del Lys, pasando también previamente por la banda central.

AMOR CRÍSTICO: La hoja inferior de la izquierda representa el Amor Crístico. El Amor como emoción elevada a su grado sumo, a su grado divino, extendido más allá del entorno puramente emocional, ampliado a toda la Humanidad y a la Vida, el amor que se genera con el fuego místico interno al cual, a su vez, alimenta y estimula. Todos los místicos cuando relatan sus experiencias amorosas hacen referencia al fuego interno, a la llama abrasadora en amor, a hoguera que se alimenta del amor a Dios e irradia su calor en forma de amor a los hombres. El Amor que nos enseñó Jesucristo, amor a corazón abierto, generoso y valiente, entregado y caluroso, el que nos lleva a vivir desde el corazón, a hacer del corazón el centro que guía nuestros actos y a la mente la servidora eficaz de los designios amorosos del corazón.

PODER DE LA TIERRA: La hoja central inferior del lys representa el Poder emanado de la Tierra y anclado en el Ser Humano. Es un poder interno derivado y recibido de nuestra correcta conexión y relación con la Madre Tierra. Esta relación arma y cimenta una columna de alineamiento y equilibrio de los tres chakras inferiores, cuya fuerza y estabilidad es necesaria para poder mantener una apertura de corazón intensa y permanente. El cimentado de esta “columna de poder” viene de nuestro correcto asentamiento e integración en la realidad terrenal y humana, en nuestro conocimiento de la corriente energética vital que recibimos permanentemente de la Madre Tierra y que es la que nos permite mantener la vida, y en el reconocimiento de que nuestra materia biológica y nuestra inteligencia celular son un préstamo de la Madre Tierra por su infinita generosidad y que debemos reconocerlo, honrarlo y respetarlo, cuidando al máximo y bendiciendo cada día ese precioso legado biológico que la Madre ha puesto en manos de nuestro Ser Divino para que pueda cumplir su misión en esta reencarnación. Por eso este estado del Ser, su conexión con la Tierra es la hoja central inferior del lys. La “columna de poder”, que la Madre Tierra alimenta energéticamente y que permite la apertura permanente del corazón crístico, necesita pues un buen estado de salud física y energética (chakra 1º), una solución adecuada de nuestras relaciones emocionales y una amplia liberación de miedos (chakra 2º) y una fuerza de voluntad nacida de una autoestima suficiente, de una correcto posicionamiento terrenal de nuestro Ser y de la decidida intención de servir al plan (chakra 3º).

CONSCIENCIA ESPIRITUAL: La hoja inferior derecha del Lys refiere al estado de Consciencia Espiritual. A medida que la persona avanza en el camino espiritual su compresión del mundo y del Universo va cambiando, mejor dicho, se va ampliando, y va tomando consciencia y percepción de una nueva realidad ampliada mucho más rica y elevada que la mera realidad tridimensional. Se va creando y ampliando la Consciencia Espiritual cuando comprendemos e integramos que somos seres divinos cumpliendo una misión en un plano tridimensional, que tenemos alma además de cuerpo y estamos unidos, interconectados e integrados en un Gran Espíritu que todo lo llena y lo interpenetra, que existe una realidad invisible formada por múltiples planos, niveles y dimensiones más allá de la realidad visible, que reencarnamos una y otra vez en el cumplimiento de nuestra misión y en la búsqueda de nuestra realización espiritual, que somos Amor, etc, etc, etc,

En resumen, Amor, Poder y Consciencia. Amor Crístico, Poder de la Tierra y Consciencia Espiritual. Las tres hojas inferiores del Lys. ¿No es a la consecución de la plenitud de estos tres aspectos que estamos enfocados todos las personas en el camino espiritual?. Recorrer el camino de regreso a Dios con las dos piernas del Amor y de la Consciencia caminando firmes sobre la Madre Tierra.

Las energías, las frecuencias de vibración y los conocimientos necesarios, tanto para alcanzar la plenitud en cada uno de estos tres aspectos, como para integrarlos correcta y equilibradamente sobre una misma persona están plena y permanentemente abiertos y a disposición de todos los humanos. Se abrieron en su momento cuando el desarrollo vibratorio del Planeta y de la Humanidad llegó a los niveles necesarios. Pero la Flor de Lys tiene 7 estados de Ser, o sea, que aún faltan cuatro estados más de un nivel superior.

Fases Avanzadas del Desarrollo del Ser Espiritual: ANILLO CENTRAL DEL LYS.

CORAZÓN DEL LOTO: El anillo central de la Flor de Lys refiere al estado de Corazón del Loto. Cuando hemos logrado una especie de masa crítica interna de cada uno de los tres estados descritos, Amor, Tierra y Consciencia, aunque no sea aún permanente, pero hemos llegado a unos niveles mínimos de cada uno de esos estados, y los hemos integrado correcta y equilibradamente en nuestro interior, se abre el camino hacia el Corazón del Loto. Este camino nos conduce a un proceso intenso y duro de purificación, de recodificación, a cuyo final nos espera una nueva apertura del corazón distinta de la anterior, la apertura del Corazón del Loto.

En nuestro pecho se abre una flor de loto blanquísima y purísima que añade al fuego que alienta el Amor Crístico el Agua pura de la Misericordia. Amor más Misericordia. Fuego más Agua. Jesucristo + María Magdalena, esta fusión místico-energética del Cristo e Inana y los elevados niveles vibratorios que genera es lo que llamo El Corazón del Loto y es un estado del Ser espiritual en su camino hacia Dios.

El fuego hace hervir el agua y eleva el vapor hacia el espíritu. El agua atempera al fuego en un nuevo nivel vibratorio más elevado. La vibración del Corazón del Loto aumenta y expande, como resultado del proceso de purificación necesario, las vibraciones de los tres estados anteriores. El proceso de purificación del Loto ha de ser físico, emocional, mental y kármico, y, para no alejarnos del objetivo marcado aquí, puede ser objeto de una comunicación posterior. El Corazón del Loto abraza e integra los estados anteriores y prepara el Ser para el despliegue de las tres hojas superiores del Lys.

Las energías y las frecuencias vibratorias del Corazón del Loto se han ido haciendo disponibles por la gracia de Dios para los seres humanos desde la apertura de los últimos portales estelares, en particular con la apertura de los últimos portales 11:11 gracias al Amor, dedicación y visión de Solara y de todos los participantes en las aperturas, y se han consolidado plenamente estas Navidades de 2007 con la apertura del Portal del Venus.

Fases Avanzadas del Desarrollo del Ser Espiritual: HOJAS SUPERIORES DEL LYS.

AMOR DIAMANTE: La hoja izquierda superior del Lys hace referencia al estado de AMOR DIAMANTE. Este estado superior de muy alta vibración se caracteriza por la presencia permanente del Amor Incondicional en la persona que a él acceda, cuya manifestación física es la sensación de tener en el corazón un diamante de buen tamaño con un lado tallado en punta y el otro plano con forma de corona. De una vibración aún superior al Amor Crístico y al Corazón del Loto, el Amor Diamante o Amor Incondicional es un estado que puede describirse como un Amor no emocional, un Amor no concretable en otro individuo, ser vivo, objeto o cosa cualquiera, es un Amor que no es divisible, que no presenta movimiento ni alteración. Es como una sutil corriente energética de muy alta vibración que se emana del diamante interno hacia dentro y hacia afuera de la persona generando un campo externo de alta vibración que eleva la vibración de todo aquello que penetra, limpiándolo, purificándolo y sanándolo. Es un Amor sin movimiento, sin palabras, sin gestos, es un Amor por contagio energético, universal, ciego y limpio. Es un Amor Angélico.

MAGIA: La hoja superior central del Lys hace referencia al estado de MAGIA. Por Magia hay que entender la capacidad creadora total, sin cortapisas, ambages ni limitaciones. La persona que accediese a ese estado es un creador/transformador de realidades en su entorno, un mago blanco. A través del proceso de integración mediante el Corazón del Loto ha absorbido el Poder de la Tierra, de la hoja central inferior del Lys, y lo ha convertido en Poder Creativo propio, siendo así capaz de transformar, generar o transmutar realidades por difíciles y duras que éstas sean, claro que siempre al servicio del Plan. Esta muy cerca de Dios, toca a Dios con la punta de la propia hoja del Lys que se eleva al Cielo, hace puente entre Tierra y Cielo, pero guiado y equilibrado por sus hojas laterales, la del Amor Diamante y la de la Hiperconsciencia.

HIPERCONSCIENCIA: La hoja derecha superior del Lys hace referencia al estado de HIPERCONSCIENCIA. En este estado vibratorio la persona tiene acceso interno y directo a todo el conocimiento universal encerrado en su código genético y todos los registros de conocimiento externos con lo cual se convierte, una vez llegados a la plenitud de este estado en Omnisciente (que todo lo Sabe). Aquí el marco de comprensión, que antes en la hoja inferior del Lys de Consciencia Espiritual se iba expandiendo y ampliando a medida que progresábamos en el estado, se abre completamente y la visión cósmica, teológica, física y energética, junto con su comprensión, es total. El Hiperconsciente ve a la vez las múltiples realidades que se manifiestan en torno a un hecho o persona concreta, conoce los infinitos ángulos y aspectos de cada hecho, convive simultáneamente con diferentes planos y niveles de existencia y realidad y comprende a la perfección el orden y razón múltiple que subyace.

En servicio y con Amor.
Domingo Díaz

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