miércoles, 16 de junio de 2010

HACER AGUA BENDITA


HACER AGUA BENDITA




La aspersión de agua bendita es un procedimiento clásico de pruficación. Hacer agua bendita tiene el propósito de dispersar la energía negativa e inerte de forma activa. Eso significa que el agua bendita debe poseer un dinamismo purificador inherente.



Pon delante de ti un cuenco con agua y otro con sal. Déjate llevar entonces a un punto de calma y armonía. Piensa y ponte en resonancia con lo que para ti es el ser perfecto y extiende tu mano derecha para bendecir el agua. Imagina que la energia y la atmosfera de este ser perfecto desciende a través de ti y de tu mano. Permanece en calma, confiado y relajado.



El tipo de fraseo que uso para hacer agua bendita es antiguo, pero me gusta. Preparo la sal y el agua como si fueran criaturas vivas; como realmente son tanto etécia como subatómicamente. También necesitamos mover nuestras manos mientras bendecimos.



El movimiento de mano que utilizo es el de la cruz de brazos iguales. Muevo la mano, mientras dibujo la cruz de brazos iguales con la energía que está saliendo de la palma de mi mano derecha y la proyecto en el agua o la sal. Siento la energía que se irradia desde mi mano y la proyecto en la sal haciendo la señal de la cruz -de arriba a abajo y de izquierda a derecha- vuelvo al centro y comienzo de nuevo.



Proyecto varias cruces desde la palma de mi mano conforme digo las palabras. La verdadera forma de la cruz resuena en la medida en que, vibratoriamente, entre en contacto con la cruz arquetípica y las energías protectoras con las cuales está asociada. (Si vibras con una tradición diferente puedes elegir, por ejemplo, utilizar la estrella de cinco puntas/pentagrama, o el símolo de OM, en lugar de la cruz). Por experiencia, la cruz trabaja a la perfección. Como es una cruz de brazos iguales pertenece a muchas tradiciones y no tienen por qué asociarse con la crucifixión.





De este modo, armonizando y marcando con tu mano la palabras mediante el trazo de la señal de la cruz con la energía que irradia a través de tu palma, di:



En el nombre de Dios yo te exorciso, (+) Oh, criatura de la Sal, de todas las influencia del mal(+) y la negatividad (+), de manera que donde quiera que se te esparza (+), todo mal(+) y negatividad (+) sean alejado.



Pausa



En nombre de Dios yo te exorciso, (+) Oh, criatura del Agua, de todas las influencias del mal (+) y la negatividad (+), de manera que donde quiera que se te esparza, todo mal (+) y negatividad (+) sean alejados.

Entonces, con los dedos, echas con cuidado, un poco de sal en el agua, trazando de nuevo la señal de la cruz. Repite el rito tres veces.

El agua está ahora dinamizada y mantendrá su potencia por algún tiempo. Si conectas tu imaginación poética o sensibilidad interna y te concentras sobre el agua bendita recién hecha, podrás percibir que cada molécula centellea con una luminosa cruz.



Por lo general, utilizo el agua inmediatamente para el trabajo de purificación y, la que sobra, la devuelvo a la tierra.

Para esparcir el agua uso un dedo o un pedazo de madera.

Rocía el agua por todas partes.

A los niños les guasta esparcir el agua.



William Bloom
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