viernes, 23 de abril de 2010

TRABAJO INTERIOR




TRABAJO INTERIOR


El trabajo interior es el que emprendemos sobre nosotros mismos para mejorar nuestra vida interna y actualizar todos nuestros recursos interiores. Este Trabajo va procurándole a la mente tanto sosiego como claridad, en la medida en que va mutando la conciencia, liberando la mente de ataduras y otorgándonos una actitud vital más armónica. Del mismo modo que hay que poner los medios para mejorar la calidad de vida, en mayor grado hay que ponerlos para mejorar la calidad de vida interior.



Un yogui me dijo en una ocasión: " Es una persona sabia la que aprende a navegar en el océano de la vida cotidiana y en el océano de la vida interior". El progreso externo debe ir asociado al interno y debemos ejercitarnos para no ser tan vulnerables a las influencias nocivas del entorno.



El trabajo interior comporta:

Motivación consistente

Intención pura

Firme resolución de querer mejorar psíquicamente

Etica genuina y natural, que se cifra en tratar de favorecer a los demás y evitarles sufrimientos como cada uno desearía para sí. La ética debe extenderse a los comportamientos verbales y corporales, evitando con ello la malevolencia y la maledicencia y conduciendo a la persona a palabras y acciones nobles

La energía y discernimiento para poder irse liberando de impedimentos y estados nocivos como la malevolencia, la pereza, la ansiedad, el apego, el odio, el sensorialismo desmesurado y otros

El dominio de los pensamientos, que requiere aprender a pensar y a dejar de pensar

La práctica de la meditación

El establecimiento de la atención y la ecuanimidad en el corazón mismo de la vida

La autovigilancia, la observación de sí y el examen de la mente

El desarrollo del entendimiento correcto para ver las cosas como son e ir desplegando la Sabiduría

El cultivo de la compasión



Se requiere, pues, una disciplina, que es la que va haciendo posible que la mente pase del estado de desasosiego y ofuscación al de sosiego y claridad.



Hay en toda persona un impulso sagrado hacia la evolución y la libertad interior. En unas personas se activa y en otras permanece latente. En el trasfondo de todo ser humano está la insatisfaccion y la "incompletud" .Queremos hallar satisfacción y completarnos, pero muchas veces tomamos derroteros totalmente quivocado para ello. Sólo podemos llenarnos nosotros mismos, no de estímulos sensoriales. La diversión y el entretenimiento son eso, pero no completan a la persona ni la hacen madurar y evolucionar. Nadie puede llenarse de lo que está fuera, sino de lo que está dentro y hay que despertar.



Se dice que, al nacer, nos han colocado dentro de cada uno de nosotros un cuenco vacío. Sentimos su vaciedad, así que queremos llenarlo. Lo intentamos persiguiendo logros en el exterior, atiborrándonos de estímulos sensoriales y afirmando el ego, pero si descubrimos que así seguiremos sintiéndonos vacíos e insatisfechos, nos damos la vuelta hacia nosotros mismos, regresamos al hogar interior y tratamos de poner orden y llenar el cuenco interior desde dentro, no desde fuera.



"El mayor gurú es tu yo interior. Es el dueño supremo. Es el único que puede llevarte a tu meta y el único que te acogerá al final del camino. Confía en él y no tendrás necesidad de un gurú exterior. Pero, te repito, necesitas un firme deseo de encontrarlo y no hacer nada que pueda crear obstáculos o producir retrasos. No malgastes tu energía y tu tiempo con remordimientos. Tus errores deben servirte de enseñanza, y no los repitas".

Ramiro Calle

*Reflexión*


Tú trabajo espiritual es el medio para llegar a descubrir tu verdadera naturaleza y tú autentica realidad. Vivirla es la mayor experiencia de vida. Aprendes a encontrarte a tí mismo, aprendes a conocer cómo funcionas y qué es lo que necesitas para que, tu fuerza interior, equilibre en tí la tranquilidad y el silencio, las cuales son la base de las nuevas energías. Ellas te van a proporcionar el entusiasmo necesario para vivir el despertar de la conciencia y transitar en libertad por el sendero del amor.

Todas las cosas hechas con amor son el fruto de tú trabajo interior.
TäRA

LA LOCA SABIDURIA




LA LOCA SABIDURIA

Los seres humanos preferimos la agitación al Espíritu. No nos contentamos con la sensación simple de ser, sino que queremos ser "algo", queremos sentir algo "especial", queremos ser ricos, famosos o importantes. No queremos ser testigos ecuánimes del mundo, sino que queremos destacar, conseguir algo y ser alguien; por ello nos pasamos la vida categorizando, nombrando y escindiendo la simple sensación de la existencia. En lugar de ser el mundo, queremos ser alguien, lo que nos arroja de bruces al mundo del sufrimiento. Entonces es cuando abandonamos la sensación simple de ser y nos identificamos con un pequeño cuerpo ubicado en un espacio lastimosamente pequeño que queremos que sea muy superior a todos los demás cuerpos.



Poco importa, mientras permanezco en la sensación simple de ser, que un amigo se haya comprado una casa nueva y que yo no lo haya podido hacer porque, en la sensación simple de Un Solo Sabor, su alegría es también la mía. Poco importa que feliciten a un colega -y no a mí- por un trabajo bien hecho porque, en la sensación simple de Un Solo Sabor, su felicidad es también la mía. Cuando no hay más que un Yo mirando a través de todos los ojos, la suerte de los demás personas es también mi propia suerte. ¿Acaso no sufro cuando alguien, en alguna parte recóndita del mundo, está sufriendo?
¿Acaso su sufrimiento no es también el sufrimiento de mi Yo más profundo?
¿Acaso no sufro cuando un niño llora de hambre y me alegro cuando veo la alegría del marido abrazando a su esposa?



Traherne lo expresó de manera muy hermosa:

"Las calles eran mías, el templo era mío y las personas también eran mías. Míos eran los cielos, el sol, la luna y las estrellas; todo el mundo era mío, y yo era el único Espectador que gozaba de él. No existían groseras propiedades, divisiones ni fronteras, pues todas las propiedades y todas las divisiones eran mías; míos eran los tesoros y míos eran también quienes los poseían. Luego me corrompieron con muchas alharacas y me vi obligado a aprender las sucias triquiñuelas de este mundo que ahora desaprendo..."



En la sensación simple de la existencia en la que Yo soy el mundo, no caben los celos ni la envidia; toda la felicidad es la mía, toda tristeza es la mía y, en consecuencia, cesa todo sufrimiento. Pero las lágrimas no cesan, ni tampoco lo hace la sonrisa ante la locura que supone la idea de que soy alguien ajeno a mi propio despliegue. Cuando uno deja de ser alguien, cuando uno permanece en la sensación simple de la existencia, en la sensación simple de Un Solo Sabor, el Yo descansa en la Vacuidad y abraza la totalidad del mundo de la Forma. Cuando experimento la existencia, la pura presencia, la Totalidad no dual, la Esencia presente, me libero de ser esto o ser aquello, meras formas del sufrimiento. Cuando descanso sin esfuerzo en la sensación simple y presente de la existencia, todo me viene dado.



Con el despertar de la conciencia constante, uno se convierte en una especie de esquizofrenico de lo divino, en alguien que puede acceder "tanto" al Espíritu "como" al ego. En realidad, eres "una persona completa", pero que parece estar dividida porque, siendo muy consciente del Espíritu constante, también eres absolutamente consciente de la película de la vida, de todos los altibajos que experimenta tu ego. De modo que todavía sentiras dolor, sufrimiento y aflicción, pero habrás dejado de estar convencido de su importancia y no serás ya la víctima de la vida, sino su Testigo.

Es más, el hecho de haber perdido el miedo a los sentimientos te permitirá experimentarlos con mayor intensidad, en cuya caso la película de la vida será más intensa y vibrante, porque habrás dejado de tratar de aferrarte a ella y de evitarla y ya no intentarás amortiguarla o diluirla o, dicho de otro modo, ya no bajarás el volumen, sino que incluso podrás llorar con más sentimiento y reír con más alegria.



La conciencia sin elección no implica dejar de sentirla, sino sentirte tan plena y profundamente que puedes reírte, llorar y amar hasta el paroxismo. Entonces es cuando la vida sale de la pantalla y no te repliegas y te contraes, sino que te fundes plenamente con ella.

¿Quién, pues, no está "ya" siempre iluminado?

Ken Wilber


*Reflexión*

En la busqueda de la luz y el amor en este mundo, nos encontramos en situaciones donde el Espiritu experimenta estímulos que limitan nuestra comprensión. A veces nos vemos atrapados en una peligrosa red de la que es dificil liberarse. Pero todos aquellos que han llegado a un buen nivel de conciencia, saben que cuando miramos a nuestro alrededor, percibimos la fuerza de la vida que emana de toda chispa divina. Y con su naturaleza divina brillando,conseguimos poder ver el mundo por encima de las sombras del ego. La cuestión es que la humanidad debe cambiar de dirección para descubrir las capacidades ilimitadas que se encuentran en nuestro interior. Todo estará en perfecta armonia y crearemos una sociedad nueva resplandeciente que será el corazón de la Nueva Tierra.
TäRA

AMOR INFINITO HACIA LA HUMANIDAD





AMOR INFINITO HACIA LA HUMANIDAD

Cada día puedo oir a las almas de las personas pidiendo a gritos ayuda:
¡No sirve de nada!...¿Cómo puedo seguir adelante?...¿Alguien me puede ayudar?
Esos son los gritos que hoy en día emergen de los corazones humanos.



Nos hemos apartado de nuestro propósito original en la vida porque nuestro desarrollo se ha dirigido hacia metas materiales. Hemos estado buscando cosas irreales, sin substancia verdadera ni duradera. Tras olvidar nuestros valores intrínsecos estamos viviendo en una ceguera espiritual.

Mientras el ego sigue generando más y más deseos materiales, el cerebro sigue ampliando sus funciones para satisfacer esos deseos. La evolución material de la humanidad ha llegado hasta este punto precisamente a causa de la relación interactiva entre el cerebro y el ego.



Si la humanidad en, en su agonía, sigue aumentando sus deseos materiales siempre habrá alguien que invente la forma de satisfacerlos.

Los frutos de este proceso han sido grabados en nuestra historia. A pesar de ello, ¿se ha solucionado de algún modo la mentalidad de lucha y conflicto? ¿Han sido erradicadas las enfermedades?¿Ha llegado la paz?¿Todos los corazones funcionan conjuntamente en armonía?

La respuesta a estas preguntas es NO.

El ego material no conoce límites.

¿Quién pondrá freno?



Eso no puede hacerlo ninguna fuerza externa. Lo debe hacer la misma humanidad. Ni tan sólo Dios tiene el derecho de detener o contener las acciones de la humandiad. La humanidad es responsable de sus propias acciones, inlcuso si la llevan a la ruina. Y puesto que el destino de la humanidad está formado por cada uno de nosotros, cada individuo debe cargar con su propia responsabilidad.

Todos los miembros de la humanidad deben despertar cuanto antes a su verdadera identidad.



¿Por qué debes permanecer prisionero de tus propios deseos egoistas? ¿Por qué debemos vivir como marionetas, manipulados por los excesos de nuestro ego? Ahora es el momento de despertar a la verdad. Debemos despertar lo antes posible a nuestra verdadera identidad espiritual. Esa es la forma de parar la propagación de los deseos insaciables de la humanidad. La humanidad debe despertar a la verdad y ponerla en practica.

Mientras la humanidad sólo haga caso a su identidad material desperdiciará la libertad y la creatividad otorgadas por Dios. No obstante, cuando la humanidad se esfuerza por sacar sus cualidades espirituales internas, las condiciones del mundo cambiarán y el planeta avanzará hacia la armonía.



¿Por qué no buscamos en nuestro mundo interior para poder conocer la solemne verdad de la vida? La verdad es siempre una y la misma, absoluta e invariable. La verdad siempre nos llega a través de la intuición, resonando directamente desde nuestra Fuente.

La humanidad no debe seguir repitiendo los mismos errores una y otra vez, provocando la más profunda vorágine de deseos egocéntricos que se agitan en lo más recóndito de su subconsciente. No debemos permitir que la humanidad se degrade más. Por el contrario, debemos dirigirnos hacia la verdad. Ahondando profundamente en nosotros mismos, en lugar de confiar en el mundo exterior, tomaremos conciencia del poder ilimitado que existe en nosotros.



En tu mundo interior existen cosas muy superiores a cualquier apariencia de desarrollo material. Cuando seas consciente de ello reconoceras la gran riqueza que hay en tí, encontrarás cosas que todavía no han sido inventadas ni descubiertas.
Cuanto más te acerques a la Fuente de tu Ser, más cuenta te darás, de forma natural, de cómo calmar o curar tu enfermedad. Tu verdadero poder interior cobrará vida. Cuando aparezcan espontáneamente los sentimientos de alegría y bienestar, podrás oír tu voz interior de la Verdad.
La única forma de despertar es buscar dentro de tí. Si conoces algo de tu interior significa que conoces algo del Universo, que los principios del Universo están empezando a ser claros para tí. Eso sucede porque un ser humano es, en realidad, el Universo mismo.



Puesto que la sabiduría y el poder ilimitados del Universo están dentro de nosotros, podemos alcanzar cualquier cosas que nos propongamos. O mejor que decir alcanzar, seria mas preciso decir que las cosas que buscamos ya están dentro de nosotros.

Nada se puede comparar con la sabiduría espiritual que rebosa en nuestro interior.

Si queremos que los gritos de angustia de la humanidad se acaben, debemos hacer todo lo posible para instarle a su despertar.

Masami Saionji


*Reflexión*



Ya no podemos seguir fingiendo que las cosas se resolverán por sí solas. Hemos de dar el salto evolutivo en este proceso de regreso a la Luz, porque es la esencia de nuestra alma. En un futuro ya muy cercano todos despertarán a su divinidad. Nuestro amor será el apoyo y la enseñanza necesaria para que todos podamos avanzar hacia esta nueva etapa. Muchos han elegido y han sido elegidos para ayudar a crear este giro de conciencia. Forman parte de cada uno de nosotros y percibimos la verdad de esta realidad en nuestro corazón. Vamos camino de una mayor comprensión, porque nuestro Padre Dios proyecta en nosotros su divinidad.

Ser uno con otro y reflejar Amor es un buen proposito para comenzar. La respuesta depende de cada uno de nosotros.
TäRA

La energía de las casas


La energía de las casas
Mucha gente llega a sentir que toda su vida ha tenido mala suerte, que nada le sale bien y le echa la culpa a todo menos a su casa, que puede ser la verdadera razón por la cual no obtiene lo que busca

Si queremos tener un buen crecimiento espiritual, despertar capacidades para ver más allá de lo cotidiano o para encontrar lo que buscamos en esta vida, entonces es fundamental procurar que nuestra casa goce de una buena salud.
Muchos hemos experimentado situaciones que aparentemente no tienen razón de ser, por ejemplo, cuando tenemos enormes motivos para ser felices y sin embargo nos despertamos con un pesar inexplicable.
Lo que más determina que nos sintamos de esta forma es nuestra casa, su estado será el que nos ayude a estar mejores o a evolucionar tanto en lo material como en lo espiritual.
La explicación es que durante el sueño nos despejamos de las tensiones del día, así como de las emociones y de los choques que tengamos con otras personas.
Cuando dormimos nos desahogamos de todo, porque nuestro cuerpo físico es como un motor que puede reventar si no desfoga la tensión.
La intención es que al día siguiente nos despertemos en perfecto estado, que nos levantemos bien y podamos desechar todo lo negativo de la jornada anterior.
Pero si nuestra casa no está a bien o está bloqueada y no puede recibir esa energía del cosmos, entonces nos levantamos cansados, con dolor de cuerpo o de cabeza, sin ganas de despertar debido a esa deficiencia energética sufrida durante la noche.
Otra de las razones es que las casas que fueron habitadas de manera previa tienen un acumulado de alegrías, problemas, enojos que se conservan como en una caja fuerte y que de alguna forma nos perjudican.
Si, por ejemplo, una pareja de recién casados se muda a un lugar donde antes vivió otro matrimonio que haya tenido problemas muy fuertes, los nuevos esposos pueden llegar a divorciarse por habitar en donde está esa herencia de peleas, esa energía que los impregnará. Lo mismo pasa cuando nos cambiamos a donde habitó una persona enferma o conflictiva.
Si nosotros vivimos en una casa así, debemos limpiarla de todas esas emociones para que no nos influya y para hacerlo se pueden usar los cuatro elementos, agua, tierra, fuego, aire, y pedirles con mucha fe que nos ayuden a desalojar todas las energías pasadas.




¿Cómo sanar nuestra casa?

El terreno
El primer punto a considerar es que el sitio donde vivimos está compuesto por diferentes energías; una de ellas es la que posee el terreno donde se ubica, el cual existe desde antes de que se haya construido nuestra casa.
Por ello lo que se construya se impregnará de esta energía que se emana de forma continua y, aun cuando nosotros no podemos verla, nuestros sentidos pueden captarla y se verán afectados o favorecidos por ella.
Dicha energía influirá grandemente en la edificación que se vaya a ubicar en él, por ello lo ideal es conocer bien el sitio lugar donde vamos a fundar nuestro hogar y poder elegir el mejor.
De la calle a la puerta
La parte de la entrada a nuestro aposento es donde empieza su energía, la cual será compartida por todos los que vivan en él. La casa y tú son una misma cosa, si estás bien, ella también lo estará y viceversa.
En este sentido, es importante saber que las calles tienen una energía muy pesada, al igual que los carros que expiden niveles muy densos, por ello se dice que no es recomendable juntar las cosas que se caen en la calle.
Si lo juntamos es como si se levantara algo demasiado contaminado y el más afectado es nuestro cuerpo astral, que jalará todo eso tan negativo.
Lo recomendable para contrarrestar que todo esto entre a nuestra casa es echar agua a la calle y banqueta, al menos tres veces por semana.
Pero antes de arrojarla se debe pedir al agua, que es un ser, que limpie y disperse todas las energías del lugar donde se está.
Si no se quiere gastar mucha agua, basta con humedecer un poco el piso y ya con eso se eliminará un gran número de energías que siempre buscan colarse.




La entrada
Es importante ponerle rocas de mar, de las que podemos encontrar en la arena. Éstas funcionan como aislantes de las energías de la tierra.
Se pueden poner también conchas o caracoles, pero las más fuertes en cuestión de energía son las piedras.
La forma ideal de colocarlas es tres del lado izquierdo interno del cerco o cancel, tres del derecho y una en el centro, aunque si no se puede poner esta última porque pasa la gente, entonces a la mitad del camino.
A estas rocas se les puede pedir que formen una barrera de protección para que no entre nada negativo de la calle.
En cuanto al jardín, que es la parte más sutil de la casa y de donde también se nutre, es bueno ponerle una figura de material sólido y e formas dulces y tiernas, como un pajarito (evitar las agresivas, como leones, y los materiales plásticos y el cristal).
Ésta actuará como una antena de energía que despedirá una luz que envolverá tu casa.
La figura se debe programar con cariño para que cumpla con la función que le pidamos. Después, es bueno que se bañe también cuando reguemos el jardín.



La puerta de la casa
Es muy importante poner un objeto pequeño de plata en el marco exterior, fuera del alcance de la gente, ya que este metal jala la energía positiva y la negativa y las neutraliza, lo que hace que no pueda entrar ninguna persona que vaya por mal.
Sobre todo nos ayuda a bloquear a la gente que llega a pedir o a vender algo y como son personas con mucha necesidad, dentro de ellas tienen como una aspiradora que jala energía y a la vez deja todo lo que traen.
Se les puede dar dinero, pero al tener la plata lo que se logra es que no toquen a la puerta, sino que por algún motivo desistan de hacerlo, al mismo tiempo el objeto metálico les manda una buena energía que les va a ayudar más que lo que le podremos dar.
La sala
Es un lugar donde ponemos recuerdos o retratos de los mejores momentos, pero no es positivo hacerlo porque todas las personas, de forma inconsciente, mandan pensamientos que se meten en las fotos.
Estas imágenes son pequeñas partes de nuestra energía, de nuestra alma, y como los pensamientos son energías, si la gente que los ve piensa algo que no es bueno, entonces va a causarnos un daño directamente .
Lo mismo pasa con los recuerdos de bodas, bautizos o de nuestros hijos, que también reciben las energías que mandan quienes los ven, por ello no es bueno tener en la sala nada que esté muy ligado con nuestro ser.
En cuanto a los aparatos eléctricos, no es recomendable juntar dos de grandes proporciones, como una televisión y un estéreo.
Ambos jalan una energía muy fuerte, tanta que aun cuando sólo tengas prendida la televisión, se recibe la sobrecarga de los dos objetos, ya que sus campos se mezclan.
Las cosas de metal también se deben colocar alejadas de los aparatos eléctricos, porque son como dardos de energía que se lanzan a tu cuerpo.
Otro aspecto de la sala es que es el sitio donde se depositan las energías más "juguetonas" de las casas.
En nuestros hogares hay ciertos seres parecidos a los duendes que pueden ser muy buenos, pero también negativos si tu casa no está armoniosa y es cuando se descomponen sin explicación algunas cosas, hay malos olores o encontramos objetos tirados.
En el nivel donde estos seres se encuentran trabajan en las emociones de los habitantes del lugar e influyen en que se experimenten depresiones, no se logre la concentración al estudiar o no se pueda sentir tranquilidad.
Al momento de sanar nuestra casa ellos se van para dejar libre la entrada a otros habitantes que, por el contrario, te van a ayudar en tu vida y hasta te van a dejar pequeños regalos.
Por ejemplo, cuando se tiene a estos huéspedes positivos es normal encontrar en nuestra casa dulces o un juguete raro que no conocemos.
En cuanto a los sillones, se debe buscar limpiarlos cada tres meses, porque son como esponjas que absorben toda la energía que traemos.
Si llegamos de la calle felices, en ellos depositamos esa carga, pero lo mismo pasa cuando llegamos cansados o enfadados. Entonces esta energía se queda atrapada y cada vez que uno se sienta la absorbe.




El comedor
Debemos de evitar comprar un comedor de metal porque jala una energía del piso que no tiene una carga adecuada para nuestro cuerpo.
La razón es que a la hora de comer estamos muy relajados, entonces absorbemos todo por medio de la silla lo que hace que se corte todo lo que los alimentos nos dan.
Lo mejor es poner un plato con fruta o un ramo de flores naturales en un florero de cristal o de barro y pedirles que la energía se distribuya a las sillas y que se bloque la acción del metal en nosotros.
Las barras de mosaico que se usan como comedor también actúan como aislantes, porque tienen una energía muy baja y, aunque no perjudica, tampoco ayuda a tener una buena asimilación de los alimentos.
El comedor ideal es el de madera, porque proviene del árbol que es un ser vivo y aunque esté hecho mueble sigue siendo algo especial que retroalimenta tu energía, además, te ayuda a eliminar tensiones y a relajarte.
También es recomendable tener un objeto de plata o comer con utensilios de este material, la explicación es que son los mas adecuados por la energía tan positiva que despiden.
Otro punto importante es tener un cuadro que nos guste, que lo veamos al menos de forma inconsciente, ya que la visión armoniosa ayuda a que nuestro cuerpo se relaje.




La cocina
Es uno de los lugares que más influyen en la energía de la casa, por todos los alimentos que se cocinan en ella, por ejemplo, cuando se prepara carne se genera una energía pesada que impregna todo lo que esté alrededor.
Esto pasa porque los animales mueren tres veces, la primera cuando son sacrificados, la siguiente cuando son cocinados y, por último, cuando son comidos. Entonces esa energía es la que se va pegando en nuestra cocina.
Para limpiar esto se debe usar el jugo de tres limones no refrigerados y mezclarlo con agua para después rociarlo por tu cocina, sobre todo en los lugares donde sientas que se ha depositado esa energía.
Por eso es preferible tener puerta en la cocina, porque así esa energía no viaja por toda la casa.
Con un incienso también se puede limpiar, sólo se tiene que pedir que equilibre las energías y las transforme para que dejen de ser agentes dañinos.
En cuanto a la basura que se tiene en la cocina debe conservarse en un gabinete, para que esa energía quede encerrada. Si no se tiene la posibilidad de meter el bote en algún lugar, entonces al menos que tenga tapadera.
Es recomendable, además, no estarlo abriendo mientras se cocina, porque lo que emana este bote impregna la comida que estamos haciendo. Así, será mejor ir recolectando todos los desperdicios y al final echarlos a la bolsa.



El baño
Es importante tener un cristal de cuarzo porque cuando hay visitas, por lo general es al lugar donde entran a desahogar cualquier pesar o enfado que tengan en ese momento.
El cristal se encargará de limpiar cualquier energía que dejen ahí y las que se van generando en este espacio de la casa, pero se debe colocar fuera del alcance de la gente.
También es ideal que tratemos de que no parezca baño más que por la taza y la regadera; debemos ponerle adornos que nos gusten, como cuadros, velas, plantas, etc.
Además, se deben de guardar todos los objetos muy personales, como los cepillos de dientes o las cremas, en un sitio donde nadie los vea.
Cabe destacar que los hongos y lo oxidado son muy negativos, por lo que se tienen que eliminar en cuanto aparezcan.
Otro consejo es que al depósito de la taza se le ponga una piedra grande para que no se le junten dentro energías contrarias a la armonía.

*

La recamara
Las mejores son las de madera porque ayuda a que nuestro cuerpo astral salga más fácilmente.
Esto no pasa cuando se duerme en una cama de metal porque es un material que jala mucha electricidad para nuestro cuerpo y nos bloquea en muchas formas. Aunque en este caso se les puede poner a las cuatro patas un pedazo de madera o triplay que les sirva como aislante.
Es importante buscar la posición adecuada para colocar el lecho de acuerdo con la energía del cuarto y para encontrarla tenemos que ser muy sensibles. Esto lo debemos de hacer cada seis meses, que es cuando cambia la energía.
El punto preciso se puede localizar si uno se para en el centro del cuarto y pone los brazos de forma perpendicular al cuerpo; éstos funcionarán como antenas y guía hacia el lugar donde debe colocarse.
Otro punto a considerar es que cuando no se tiene cabecera, se debe de evitar pegar la cama a la pared, porque esto impide la circulación de energía y causa un desequilibrio que afecta a nuestros cuerpos.
Es de suma importancia también saber que el llamado "otro lado del espejo" es una realidad, porque estos objetos funcionan como una puerta interdimensional hacia mundos oscuros. Por ello lo ideal es tenerlos con un marco de bronce, oro o plata que contrarreste este efecto.
Si no se tiene con este marco, entonces se le puede colocar una pieza de plata y pedirle que sirva como protección; además podemos pedir el auxilio de nuestro ángel guardián.
Cuando se coloca un espejo en las recamaras es habitual tener pesadillas, ya que por medio de ellos se reflejan quienes quieren hacernos algún daño o las energías negativas que habitan en nuestra casa.
Si alguna vez creemos que vimos algo en un espejo, es porque seguramente lo vimos. Tampoco es recomendable taparlos porque con esto se convoca a una lucha.
Una vez que podamos armonizar de esta forma nuestro hogar, entonces sus entradas de energía funcionarán de la forma adecuada y lograremos verdaderos avances en todos los aspectos de nuestra vida como seres universales.

Flora Rocha

LA MEDICINA VIBRACIONAL





”En resumen habitamos un mundo lleno de Vibraciones, es el lenguaje de la energía,
Y estamos oscilando en nuestra interacción
Con el universo, ¡Somos el instrumento
Vibratorio que aporta el sonido más elevado
A la melodía Universal!”

El organismo humano considerado el nivel superior en la organización de la materia, es el resultado de un conjunto de sistemas en interacción biológica, química, y física que logran niveles multidimensionales de energía. Esto se manifiesta con “movimientos” en el campo estructural, mental y emocional. El movimiento de la energía a través de estos tres planos indica que existe una correspondencia biunívoca (cada elemento de un conjunto se corresponde con un elemento de otro conjunto)y la modificación que ocurra en un plano es percibido en los otros planos es decir que hay un código de identificación que corresponde a una emoción con una estructura del cuerpo y con una función fisiológica: “la información se mueve de lo más interno a lo más externo y regresa” atravesando distintos planos, Así nos expresamos al universo y nos alimentamos de él.

Los tejidos que conforman un ser vivo han demostrado a la biofísica moderna, que no sólo se alimentan de oxígeno, glucosa, y demás nutrientes químicos, existen en todas los niveles de desarrollo biológico, sus correspondientes “estructuras sensoriales” para percibir la realidad que los rodea, la información del exterior determina un nivel de conciencia temporo/espacial para cada organismo, recibir esa información le permite su crecimiento y desarrollo en la realidad objetiva del mundo material.

Esta conciencia (registro de información) alcanza su máxima expresión en el ser humano con el sistema nervioso; tenemos sensibilidad auditiva, térmica, visual,( para ondas luminosas, ondas sonoras, energía calorífica) Pero también sensores afectivos pues con cada emoción nuestro organismo se comporta diferente, ¡ Que distinto la Indignación, al amor! ¡ Una caricia y una bofetada! En cada emoción, el efecto es diferente, la respuesta del sistema neuro- endocrino modifica el metabolismo.

Tenemos un código de información especializado en cada sentido, interpretamos ondas sonoras, ondas luminosas, energía calorífica, y podemos “sentir” afecto ó desprecio por alguien según la información que nos aporte en su comportamiento,


….”Dar y recibir´´ ley de la conciencia Universal,….


También “Emitimos un código” con el olor que emana de nuestro sudor, con el sonido que sale por la laringe, y con eso que todavía no tiene un nombre, y que sale por los ojos cuando miramos al ser que amamos.

En muchas culturas se aprecia el valor que tiene “el ritmo” en la práctica de rituales con bailes ó cantos repetitivos para “contactar” con un “poder superior” con un Dios creador y poderoso.

La práctica de los “mantras” demuestra un conocimiento de la vibración del sonido en nuestro interior; Y en otras ya se habla de “exagramas” demostrando una conciencia del sonido universal.

Todas las culturas coinciden en “un dios en el cielo” como centro receptor en lo alto, donde converge la información de nuestra realidad.

En la práctica de rituales las culturas indígenas consideran que la repetición continua y monótona de posturas gestos o sonidos, bailes, movimientos repetitivos a un ritmo homogéneo, logra transmitir al espacio sideral (al cielo, a su dios) una información (y así piden que llueva cuando hay sequía, o que no ocurran catástrofes), observemos que con estos rituales se está enviando un código de frecuencia, una información emitida por la intención consciente del hombre; pero atención: siempre producen en el hombre que lo practica un estado especial, igual que el rezo del rosario, o el acto de orar,
Es la intención del acto repetitivo, y monótono, que practican las religiones, y que logran con su sistematización un estado positivo de paz, calma, para la persona que reza,( es decir que se logra un efecto interior). y no son pocas las historias que se cuentan de casos en que …”el milagro que ocurrió cuando le rezamos a la virgen tal …” (ocurrió el efecto exterior).

Habrá ocurrido un “milagro” cuando se logre una transformación en el plano físico (un cambio en la estructura a partir de una programación en el plano mental, ¡ La materialización de una idea! En respuesta a un código de frecuencias ordenada coherentemente, emitido por el ordenador mejor estructurado que se conoce; EL CEREBRO HUMANO.


EL NIVEL MÁS ALTO


“La frecuencia del amor”, “La postura de la fe”,
Dos potencialidades Humanas para la Sanación.


Cuando el organismo humano se halla debilitado ó desequilibrado, no funciona a su máxima expresión, las oscilaciones del sistemas no responden al nivel de vibración de la estructura, se afecta el equilibrio energético celular,…. “cuando un sistema no logra por sí mismo reajustar su nivel vibracional (su longitud de onda, y su frecuencia), se precisa sintonizar con otra oscilación de igual frecuencia para que con un efecto de resonancia el sistema se reajuste”…..este papel lo juega la medicina vibracional,

Los estudios más modernos en neuro-fisiología demuestran los efectos reguladores en el organismo humano de las emociones, como el amor, la alegría, el perdón; La máxima expresión del ser humano se manifiesta en el acto de amar, ése es su sonido más alto, Por tanto “emitir amor” sobre una criatura enferma con toda la intención mental del acto induce una “onda de oscilación” que se percibe en el sistema como “amplificación del sonido humano”

Las culturas milenarias de las distintas civilizaciones aún teniendo expresiones diferentes coinciden en algunos conceptos muy interesantes; cuando hablan de “armonía” de “equilibrio interior” de la importancia de “la quietud y del silencio”; para alinear y organizar nuestro sistema. Según las teorías del oriente “El ruido y el disturbio que producen las emociones bajas (rencor, odio, celo, envidia) el exceso de preocupación de una emoción que no se drena, interfiere en el libre fluir de la energía por el organismo se manifiestan con rigidez en las enfermedades anquilosantes, disminución en el movimiento de articulaciones y de las vísceras.

La aceptación y el amor coinciden con estados óptimos para la dinámica de todo el organismo, algo que se sostiene en la moderna Sico-neuro-endocrinología.


Apartando todo lo místico y lo dogmático de las doctrinas religiosas, si estudiamos seriamente las enseñanzas de Jesús, vemos que
Siempre en cualquier acto “milagroso”, encontramos su postura de fe, al decir:

-¡levántate Lázaro !- ¡ciego ve! - ¡peces al cesto¡
Ó cuando se fue a andar por sobre las aguas y le decía a su alumno.
- ¡Mira, puedo hacerlo!
Y ante la incredulidad del apóstol le responde:
-¡Tú puedes si tuvieras un poco de FE!

En cada una de estas situaciones puede persivirse la postura de convencimiento, de decisión, de firmeza, del maestro;
En cada caso SE HA DADO UNA ORDEN, un mensaje a cumplir;

UNA POSTURA IMPERATIVA DEL HOMBRE SOBRE LA REALIDAD OBJETIVA

Con estas enseñanzas vemos que “tener fe” no es “creer que un ser divino nos protege”, no es creer “en otro ser superior que puede más, y rezarle para que logre milagros… “, TENER FE: es estar convencido de que ¡somos un ser divino, tambien somos un “ser superior,”
y que tenemos la capacidad y el poder de lograr lo que queremos lograr!: somos seres creadores.

Realmente no se conoce otra criatura con la capacidad de lograr y de crear que tiene el hombre. y es a ello a lo que se refiere la frase: “Estamos hechos a semejanza de DIOS”.

SharaLunarPeña.

El Cuerpo nos da Maravillosas Señales sobre lo que Pasa en Nuestra Vida





LA DIGESTIÓN

Por medio de la digestión, procesamos elementos materiales de este mundo. La digestión abarca, pues:





1. Captación del mundo exterior en forma de elementos materiales.
2. Diferenciación entre lo asimilable y lo no asimilable.
3. Asimilación de las sustancias asimilables.
4. Expulsión de lo no digerible.















· El que tiene hambre de cariño y no puede saciarla, manifiesta este afán en el aspecto corporal en forma de hambre de golosinas. El hambre de golosinas siempre expresa un hambre de cariño no saciada. Queda patente el doble significado que se atribuye a lo dulce: cuando de una chica guapa decimos que es un bombón y que está para comérsela. El amor y lo dulce tienen una estrecha relación.


· El deseo de golosinas en los niños es claro indicio de que no se sienten lo bastante amados. Los padres suelen protestar de semejante imputación diciendo que ellos «harían cualquier cosa por su hijo». Pero «hacer cualquier cosa» no es forzosamente lo mismo que «amar». El que come caramelos anhela amor y seguridad. Es más fiable esta regla que la valoración de la propia capacidad de amar. También hay padres que atiborran de golosinas a sus hijos, con lo que indican que no están dispuestos a ofrecer amor a sus hijos, por lo que tratan de compensarles de otro modo.


· Las personas que realizan un trabajo intelectual y tienen que pensar mucho muestran preferencia por los alimentos salados y los platos fuertes. Los muy conservadores tienen predilección por los alimentos en conserva, especialmente los ahumados y el té cargado que beben sin azúcar (en general, alimentos ricos en ácido tánico).


· Los que gustan de comidas picantes denotan deseo de nuevas emociones. Son personas amantes de los desafíos, a pesar de que pueden ser indigestos, diametralmente opuestas a las que sólo comen cosas suaves: nada de sal ni especias. Estas personas rehuyen todo lo que sea novedad. Se desentienden de los retos y temen todo enfrentamiento. Este temor puede acentuarse hasta hacerles adoptar un régimen a base de papillas, como el del enfermo del estómago, acerca de cuya personalidad hablaremos más extensamente muy pronto.


· Las papillas son comidas de bebé, lo que indica claramente que el enfermo del estómago ha experimentado una regresión hasta la indiferenciación de la infancia, en la que no se puede elegir ni cortar y hay que renunciar hasta a morder y masticar (actividades estas en exceso agresivas) la comida. Este individuo evita tragar alimentos sólidos.


· Un temor exagerado a las espinas simboliza el miedo a las agresiones. La preocupación por los huesos, miedo a los problemas —no se quiere llegar al meollo de la cuestión.


· Pero también existe el grupo contrario: los macrobióticos. Estas personas van en busca de problemas a los que hincar el diente. Quieren desentrañar las cosas y prefieren los alimentos duros. Llegan hasta evitar los aspectos placenteros: a la hora del postre, eligen algo duro de roer. Los macrobióticos denotan así cierto miedo al amor y la ternura y su incapacidad para aceptar el amor.


· Algunas personas llevan a tal extremo su afán de huir de los conflictos que acaban teniendo que ser alimentadas por vía intravenosa en una unidad de cuidados intensivos. Ésta es sin duda la forma más segura de vegetar sin tener que molestarse. Algunas personas llevan a tal extremo su afán de huir de los conflictos que acaban teniendo que ser alimentadas por vía intravenosa en una unidad de cuidados intensivos. Ésta es sin duda la forma más segura de vegetar sin tener que molestarse.


Los dientes

Los alimentos entran por la boca y en ella son triturados por los dientes. Con los dientes mordemos y masticamos. Morder es un acto muy agresivo, expresión de la capacidad de agarrar, sujetar y atacar. El perro enseña los dientes para demostrar su peligrosa agresividad; también nosotros decimos que vamos a «enseñar los dientes» a alguien cuando estamos decididos a defendernos. Una mala dentadura es indicio de que una persona tiene dificultad para manifestar su agresividad.


· Hay personas que hacen rechinar los dientes mientras duermen, algunas con tanta fuerza que hay que ponerles un aparato en la boca para que no se los desgasten de tanto rechinar. El simbolismo está claro. El rechinar de dientes es sinónimo reconocido de agresividad impotente. El que durante el día no puede ceder al deseo de morder, tiene que rechinar los dientes por la noche hasta desgastarlos


· Las encías son la base de los dientes, su lecho. Las encías representan también la base de la vitalidad y agresividad, confianza y seguridad en sí mismo. Pero las encías sensibles que sangran con facilidad no sirven para ello. La sangre es símbolo de vida, y la encía sangrante nos indica cómo, a la menor contrariedad, se le va la vida a la confianza y a la seguridad en sí mismo.


Tragar














Una vez triturados los alimentos con los dientes, los ensalivamos y los tragamos. Con el acto de tragar integramos, admitimos: tragar es incorporar. Mientras tenemos algo en la boca podemos escupirlo. Una vez lo hemos tragado, el proceso es difícilmente reversible. Los trozos grandes son difíciles y hasta imposibles de tragar. A veces, en la vida uno tiene que tragar algo contra su voluntad, por ejemplo, un despido. Hay malas noticias que son difíciles de tragar.


· Precisamente en estos casos, un poco de líquido puede facilitar la operación, especialmente si se trata de un buen trago. Del alcohólico se dice que traga mucho. Por lo general, el trago alcohólico sirve para facilitar o, incluso, sustituir otros tragos. Se traga alcohol porque en la vida hay otras cosas que uno no puede ni quiere tragar. Así, el alcohólico sustituye la comida por la bebida (beber mucho provoca pérdida del apetito), sustituye el trago duro y sólido por el suave y líquido, el trago de la botella.


· Hay numerosos trastornos de la deglución, por ejemplo, el nudo en la garganta, o unas anginas, que producen la sensación de no poder tragar. En estos casos, el afectado debe preguntarse: ¿Qué hay actualmente en mi vida que yo no pueda o no quiera tragar?


· Entre estos trastornos figura el de la «aerofagia», afección que impulsa a tragar aire. Huelgan más explicaciones para descubrir lo que ocurre en estos casos. Hay algo que uno no quiere tragar, no quiere asimilar, pero disimula tragando aire. Esta resistencia encubierta contra la deglución se manifiesta después con eructos y ventosidades


Náuseas y vómitos














Una vez hemos tragado el alimento, éste puede resultar indigesto, como si tuviéramos una piedra en el estómago. Ahora bien, la piedra, al igual que el hueso de la fruta, es símbolo de problema. Todos sabemos cómo puede bloquearnos el estómago y quitarnos el apetito un problema.


· El apetito depende en gran medida de la situación psíquica. Hay multitud de expresiones que señalan esta analogía entre los procesos psíquicos y somáticos:
Eso me ha quitado el apetito, o: Sólo de pensarlo me da mareo. O también: Nada más verlo se me revuelve el estómago. Eso me ha quitado el apetito, o: Sólo de pensarlo me da mareo. O también: Nada más verlo se me revuelve el estómago.


· El mareo señala rechazo de algo que, por lo tanto, se nos sienta en la boca del estómago. También comer desordenada y atropelladamente puede producir mareo. La náusea culmina en el vómito del alimento. El individuo se libra de las cosas e impresiones que rechaza, que no quiere asimilar. El vómito es una expresión categórica de defensa y repudio.


· Vomitar es «no aceptar». Esta relación se expresa claramente en los vómitos del embarazo. Aquí se expresa el rechazo inconsciente de la criatura o del semen que la mujer no quiere «incorporar». Siguiendo el razonamiento, los vómitos del embarazo también pueden expresar un rechazo de la función femenina (la maternidad).


El estómago














El lugar al que a continuación llega el alimento (no vomitado) es el estómago, cuya primera función es la de servir de recipiente. Él recibe todas las impresiones que vienen del exterior, lo que hay que digerir. La capacidad de recibir exige apertura, pasividad y capacidad de entrega. En virtud de estas propiedades, el estómago representa el polo femenino. Mientras que el principio masculino está caracterizado por la facultad de irradiar y por la actividad (elemento fuego), el principio femenino engloba la capacidad de aceptación, la abnegación, la sensibilidad y la facultad de recibir y guardar (elemento agua).


· Lo que representa el elemento femenino en el terreno psíquico es la sensibilidad, el mundo de la percepción. Si un individuo reprime en la mente la capacidad de sentir, esta función pasa al cuerpo, y el estómago, además de los alimentos, tiene que admitir y digerir los sentimientos.


· En este caso, no es que el amor pase por el estómago sino que sentimos un peso en el estómago que más tarde o más temprano se manifestará como adiposidad.


Además de la facultad de recibir, en el estómago hallamos otra función, correspondiente ésta al polo masculino: producción de ácidos.


· Los ácidos atacan, corroen, descomponen: son inequívocamente agresivos. Una persona que sufre un disgusto dirá: Estoy amargado. Si la persona no consigue vencer este furor conscientemente o transmutarlo en agresión y se traga el mal humor, o traga bilis, su agresividad y su amargura se somatizan en ácidos estomacales.


· El estómago reacciona produciendo un ácido agresivo con el que pretende modificar y digerir unos sentimientos no materiales, empresa difícil y molesta que nos recuerda que no es conveniente tragarse el mal humor ni obligar al estómago a digerirlo. El ácido jugo gástrico aumenta porque quiere imponerse.
Pero esto acarrea problemas al enfermo del estómago, que carece de la capacidad de enfrentarse conscientemente con su mal humor y su agresividad, para resolver de modo responsable conflictos y problemas.


· El enfermo del estómago o no exterioriza su agresividad (se la traga) o demuestra una agresividad exagerada, pero ni un extremo ni el otro le ayudan a resolver el problema realmente, ya que carece de confianza y seguridad en sí mismo, sentimiento indispensable para que el individuo resuelva su problema, carencia a la que aludimos al tratar del tema Dientes–Encías.

· El enfermo del estómago es una persona que rehuye conflictos. Inconscientemente, añora la plácida niñez. Su estómago pide papilla. Y el enfermo del estómago se alimenta de cosas que han sido tamizadas por el pasapurés y que, por lo tanto, han demostrado ser inofensivas. Puede haber grumos. Los problemas se han quedado en el tamiz.



· El enfermo del estómago no tolera los alimentos crudos, por bastos, primitivos y peligrosos. Antes de que él se atreva con los alimentos, éstos tienen que ser sometidos al agresivo proceso de la cocción. El pan integral es indigesto, porque aún contiene muchos problemas. Todos los alimentos sabrosos, el alcohol, el café, la nicotina y los dulces representan un estímulo excesivo para el enfermo del estómago. La vida y la comida tienen que estar exentas de desafíos. El ácido gástrico produce una sensación de opresión que impide registrar nuevas impresiones.



· La ingestión de medicamentos antiácidos suele provocar eructos, con el consiguiente alivio, ya que eructar es una manifestación agresiva hacia el exterior. Con esto uno ha hecho disminuir un poco la presión.



· La terapia que suele aplicar la medicina académica (por ejemplo, «Valium») refleja la misma relación: el medicamento interrumpe químicamente la unión entre la mente y el sistema vegetativo

·



La actitud básica de proyectar los sentimientos y la agresividad no hacia fuera sino hacia dentro, contra uno mismo provoca finalmente la úlcera de estómago. La úlcera es una llaga que se forma en la pared del estómago. El enfermo de úlcera, en lugar de digerir las impresiones del exterior, digiere el propio estómago. El enfermo de estómago tiene que aprender a tomar conciencia de sus sentimientos, afrontar conscientemente los conflictos y digerir conscientemente las impresiones. Además, el paciente de úlcera debe admitir y reconocer sus deseos de dependencia infantil, de la protección materna y el afán de ser querido y mimado, incluso y precisamente cuando estos deseos estén bien disimulados tras una fachada de independencia, autoridad y aplomo. También aquí el estómago revela la verdad.















En trastornos estomacales y digestivos sería relevante hacerse las preguntas siguientes:
1.¿Qué es lo que no puedo o no quiero tragar?
2. ¿Me consumo interiormente?
3. ¿Cómo llevo mis sentimientos?
4. ¿Qué me amarga?
5. ¿Cómo llevo mi agresividad?
6. ¿En qué medida huyo de los conflictos?
7. ¿Hay en mi una añoranza reprimida de un paraíso infantil sin conflictos en el que se me quería y mimaba sin que yo tuviera que abrirme paso a mordiscos?




· Intestino delgado e intestino grueso
En el intestino delgado se produce la digestión propiamente dicha, mediante división en componentes (análisis) y asimilación. Llama la atención el parecido existente entre el intestino delgado y el cerebro. Ambos tienen una misión similar: el cerebro digiere las impresiones en el plano mental y el intestino digiere las sustancias materiales. Las afecciones del intestino delgado suscitan la pregunta de si el individuo no estará analizando demasiado, ya que la función característica del intestino delgado es el análisis, la división, el detalle.



· Las personas con afecciones del intestino delgado suelen tender a un exceso de análisis y crítica, de todo tienen algo que decir. El intestino delgado es también un buen indicador de las angustias vitales; en el intestino delgado el alimento es valorado y «aprovechado». En el fondo de la preocupación por la valoración está la angustia vital, angustia de no recibir lo suficiente y morir de hambre.



· Más raramente, los problemas del intestino delgado pueden denotar también lo contrario: falta de capacidad de crítica. Éste es el caso de las llamadas [Fettstuhlen] de la insuficiencia pancreática.



· Uno de los síntomas que con más frecuencia se dan en la zona del intestino delgado es la diarrea. Ése de miedo se lo hace en los pantalones. Tener caca significa tener miedo. En la diarrea tenemos la indicación de una problemática de angustia.

· El que tiene miedo no se entretiene en estudiar analíticamente las impresiones sino que las suelta sin digerir. No hay más remedio. Uno se retira a un lugar tranquilo y solitario donde puede dejar que las cosas sigan su curso. Con ello se pierde mucho líquido, ese líquido símbolo de la flexibilidad que sería necesaria para ampliar la angustiosa frontera del Yo y con ello vencer el miedo. Ya hemos dicho que el miedo siempre está asociado con lo estrecho y con el afán de aferrarse.



· La terapia del miedo consiSte siempre en: soltarse y expandirse, adquirir flexibilidad, observar los acontecimientos: ¡dejarlo correr! El tratamiento de la diarrea suele limitarse a administrar al enfermo gran cantidad de líquidos. Con ello recibe simbólicamente esa fluidez que necesita para ampliar sus horizontes, en los que experimenta el miedo. La diarrea, ya sea crónica o aguda, nos indica siempre que tenemos miedo y que tratamos de aferrarnos y nos enseña a soltar y dejar correr.

· En el intestino grueso, la digestión ya ha terminado. Aquí lo único que se hace es extraer el agua del resto de los alimentos indigestibles. La afección más generalizada que se produce en esta zona es el estreñimiento, modelo genuino de resistencia: retención-tensión y obstinación-deseo de venganza.
Desde Groddeck, el psicoanálisis interpreta la defecación como un acto de dar y regalar. Para darnos cuenta de que simbólicamente la deposición tiene algo que ver con el dinero basta recordar una expresión común en Alemania de Geld–schieser (caga–dinero) y el cuento del asno de oro que, en lugar de estiércol, defecaba monedas de oro. Popularmente también se asocia el pisar deposiciones de perro con la perspectiva de recibir una suma de dinero. Estas indicaciones deben bastar para poner de manifiesto, sin recurrir a complicadas teorías, la relación simbólica existente entre excremento y dinero o entre defecar y dar.



· Estreñimiento es expresión de la resistencia a dar, del afán e retener y está relacionado con la problemática de la avaricia. En nuestra época el estreñimiento es un síntoma muy extendido que padece la mayor parte de la gente.



· Indica claramente un exagerado afán de aferrarse a lo material (avaricia) y la incapacidad de ceder.
Pero al intestino grueso corresponde otro importante significado simbólico. Si el intestino delgado se relaciona con el pensamiento analítico consciente, el intestino grueso corresponde al inconsciente, en el sentido literal, al «submundo». El inconsciente es, desde el punto de vista mitológico, el reino de los muertos. El intestino grueso es también un reino de los muertos, ya que en él se encuentran las sustancias que no pueden ser convertidas en vida, es el lugar en el que puede producirse la fermentación. La fermentación es también un proceso de putrefacción y muerte. Si el intestino grueso simboliza el inconsciente, el lado nocturno del cuerpo, el excremento representa el contenido del inconsciente.



· Y ahora reconocemos claramente el otro significado del estreñimiento: es el miedo a dejar salir a la luz el contenido del inconsciente. Es la tentativa de retener fondos reprimidos. Las impresiones espirituales se acumulan y uno no consigue distanciarse de ellas. El paciente estreñido, literalmente, no puede dejar nada tras sí.

· El estreñimiento nos indica que tenemos dificultades para dar y soltar, que queremos retener tanto las cosas materiales como el contenido del inconsciente y no queremos que nada salga a la luz.



· Se llama colitis ulcerosa a una inflamación del intestino grueso que se manifiesta en forma aguda y tiende a hacerse crónica y produce dolores y frecuentes deposiciones de mucosidades sanguinolentas. También aquí la voz popular demuestra sus grandes conocimientos psicosomáticos: en alemán se llama vulgarmente Schleimscheisser o Schleimer, es decir, «caga moco», al individuo hipócrita, obsequioso y adulador capaz de todo por congraciarse, incluso de sacrificar su personalidad, de renunciar a su vida propia a fin de vivir la vida de otro en una especie de unidad simbiótica.



· La sangre y la mucosidad son sustancias vitales, símbolos de la vida. (Los mitos de numerosos pueblos primitivos cuentan que la vida surgió del lodo o mucílago.) Sangre y moco pierde el que teme asumir su propia vida y su propia personalidad. Vivir la propia vida, empero, exige distanciarse del otro, lo cual provoca cierta soledad (pérdida de la simbiosis). De esto tiene miedo el que padece colitis. De miedo suda sangre y agua por el intestino. Por el intestino (= el inconsciente) ofrece en sacrificio los símbolos de su propia vida: sangre y moco. Sólo puede ayudarle reconocer que cada cual ha de vivir su propia vida de forma responsable, porque, si no, la pierde.


El páncreas










El páncreas forma parte del aparato digestivo y tiene dos funciones principales: la exocrina, que consiste en la producción de los jugos gástricos esenciales, de carácter eminentemente agresivo, y la endocrina. Mediante la función endocrina, el páncreas produce la insulina. El déficit de producción de estas células da lugar a una afección muy frecuente: la diabetes (azúcar en la sangre).






· El diabético (por falta de insulina) no puede asimilar el azúcar contenido en los alimentos; el azúcar escapa de su cuerpo con la orina. Sólo sustituyendo la palabra azúcar por la palabra amor habremos expuesto con claridad el problema del diabético. Las cosas dulces no son sino sucedáneo de otras dulzuras. Detrás del deseo del diabético de saborear cosas dulces y su incapacidad para asimilar el azúcar y almacenarlo en las propias células está el afán no reconocido de la realización amorosa, unido a la incapacidad de aceptar el amor, de abrirse a él. El diabético —y esto es significativo— tiene que alimentarse de «sucedáneos»: sucedáneos para satisfacer unos deseos auténticos. La diabetes produce la hiperacidulación o avinagramiento de todo el cuerpo y puede provocar incluso un coma. Ya conocemos estos ácidos, símbolo de la agresividad.
· Una y otra vez, nos encontramos con esta polaridad de amor y agresividad, de azúcar y ácido (en mitología: Venus y Marte). El cuerpo nos enseña: el que no ama se agria; o, formulado más claramente: el que no sabe disfrutar se hace insoportable. Sólo puede recibir amor el que es capaz de darlo: el diabético da amor sólo en forma de azúcar en la orina. El que no se deja impregnar no retiene el azúcar. El diabético quiere amor (cosas dulces), pero no se atreve a buscarlo activamente («¡A mí lo dulce no me conviene!»). Pero lo desea («¡Qué más quisiera, pero no puedo!»). No puede recibir, puesto que no aprendió a dar, y por lo tanto no retiene el amor en el cuerpo: no asimila el azúcar y tiene que expulsarlo. ¡Cualquiera no se amarga!



FUENTE: http://soloivana.blogspot.com2009/06/por-medio-de-la-digestion-proc...
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