martes, 20 de julio de 2010

Misión Personal



La falta de tiempo nos deja poco espacio para la reflexión y la meditación. En este contexto, buscar nuestro propósito y clarificar nuestros sueños nunca se transforma en una prioridad.




Si en circunstancias "normales" ya no es fácil descubrir nuestra Misión Personal, es lógico pensar que -hacerlo enun momento de crisis- sea una "Misión Imposible". Pero, por paradójico que parezca, éste podría ser nuestro mejor momento!



Todos conocemos a alguien que, en ocasión de perder su trabajo, padecer una enfermedad -o tras la muerte de un ser querido- reconsideró sus prioridades e hizo grandes cambios. Pero... ¿por qué?



Porque los hechos de gran impacto que ocurren de manera inesperada, nos "sacuden" de nuestra comodidad, de nuestra seguridad y nos muestran nuestro lado frágil. Los tiempos difíciles nos hacen valorar cosas que, en circunstancias normales, no valorábamos al darlas por "seguras".



En un instante, nuestra vida puede convertirse en una gran incógnita. Y cuando intentamos darle respuesta, para calmar el sufrimiento o la angustia... no encontramos "sentido". Las crisis nos colocan en contextos desconocidos, que nos obligan a encontrar otras respuestas que las habituales. Nos obligan a tomar un nuevo camino: el camino del auto-descubrimiento .



En definitiva las crisis, aunque nunca deseadas, provocan en nosotros una "búsqueda de sentido" . Al necesitar clarificar ansiedades existenciales jamás enfrentadas, transformamos -sin querer- nuestra Misión Personal en una cuestión prioritaria . Todas las preguntas que deseamos responder son parte, una tras otra, de un proceso de descubrimiento interior: un proceso de Misión Personal.



Por ejemplo, enfrentamos... ...el miedo al fracaso -o al rechazo- cuando perdemos nuestro trabajo ...el miedo a la muerte cuando perdemos un ser querido ...el miedo a la soledad cuando terminamos una relación



Estos estados, aunque dolorosos, detonan preguntas que nos ayudan a "conectarnos" con nuestra Misión Personal. Por ejemplo:

¿Por qué me duele o molesta tanto esto?¿Qué significaba para mí? ¿Qué estuve haciendo? ¿Qué haré? ¿Qué buscaba obtener? ¿Qué buscaré ahora? ¿Qué siento que me falta? ¿Cuáles eran mis prioridades? ¿Cuáles serán ahora? ¿Qué valoro realmente? Si pudiera volver el tiempo atrás, ¿qué haría diferente?



Descubrir nuestra Misión Personal es un antídoto muy efectivo contra la ansiedad y el miedo. Lamentablemente, pocos de nosotros exploramos nuestro interior... a menos que lo sintamos vacío! Cuando sucede lo peor, reconocemos que cualquier cosa puede suceder(nos) y -en ese momento- transformamos la crisis en una fuerza impulsora.



"Quien tiene una razón en la vida, soporta casi cualquier modo de vida". -Friedrich Nietzsche-



La "felicidad absoluta" no existe: todos vivimos situaciones placenteras junto a momentos dolorosos. El sufrimiento y la confusión son aspectos inevitables de la existencia humana. Pero los tiempos difíciles lo serán menos, si nos dan la oportunidad de descubrir nuestro propósito.



¿Necesitamos una crisis para descubrir nuestra Misión?



La Misión no plantea metas a alcanzar, sino que indica un sentido hacia donde queremos dirigirnos. Y cuando lo plasmamos por escrito en un "Enunciado de Misión Personal", asumimos implícitamente un compromiso de vida.



Nadie puede hacerlo por ti. Sólo tu tienes el poder de decidirlo. Te invitamos cordialmente a aprender la forma de mejorar tu vida. No es fácil. El camino es largo, pero todo gran viaje comienza por el primer paso. No hay soluciones mágicas. Estamos comprometidos con tu aprendizaje, con tu mejora, con tu crecimiento, pero tú debes decidir dejarnos entrar...



"Las puertas del aprendizaje están abiertas para quien use la llave correcta. Esa llave no sólo se encuentra en la tecnología, se requiere buscarla en los predios de nuestro espíritu" -Takumi Nagayasu.

La mónada



La mónada




por Aart Jurriaanse



La Mónada es una unidad espiritual - una chispa o célula en el cuerpo de manifestación de nuestro Logos Planetario. Como tal ya ha pasado a través de ciclos de sistemas solares anteriores, y su expresión en la forma física de un ser humano en el presente sistema es meramente un paso en su desarrollo evolutivo. Los ciclos cubren unos períodos de tiempo tan amplios, y el significado real de esta historia pasada permanece tan oculto a las mentes de los hombres, que resulta falto de sentido reflexionar demasiado profundamente en sus implicaciones. Todo lo que el hombre puede observar, y eso sólo dentro de unos límites muy estrechos, son algunos de los resultados presentes - cuáles son las causas subyacentes, o los objetivos eventuales, permanecen envueltos de oscuridad. No puede sino desempeñar su papel de la mejor manera que pueda, constantemente luchando para expandir su conciencia, dirigiendo la luz de la mente hacia esferas de conciencia despierta cada vez más amplias y profundas.



Según el Tibetano sólo ciertos grupos de Mónadas se han encarnado hasta ahora; esto ha ocurrido en diferentes períodos, y todavía hay otras que les seguirán cuando las condiciones interplanetarias se consideren apropiadas. Durante el presente ciclo aproximadamente 60.000 millones de Mónadas están 'en circulación' - ya sea encarnadas en cuerpos físicos, o retiradas temporalmente en las esferas etéricas hasta que llegue el momento para su renacimiento cíclico en cuerpos humanos.



La Mónada, como un diminuto componente del Logos, en su presente etapa de desenvolvimiento necesita la experiencia física para su propósito evolutivo. El contacto con los tres planos del mundo físico se efectúa funcionando a través del alma, que actúa como intermediaria entre Espíritu y materia. Expresado simbólicamente, el alma, la 'Joya en el Loto', es el ojo de la Mónada, permitiendo a la Presencia, que es puro Espíritu, trabajar, contactar, conocer y ver. Ya que el 'Tercer Ojo' se conoce como la ventana del alma, por tanto también servirá a la Mónada para el mismo propósito.



La Mónada, a través del alma, es la fuente de Vida y Luz de la personalidad humana. A través de este canal la Mónada sirve como el órgano de percepción y contacto para el Logos, y a través de este mecanismo la Voluntad Divina se expresa, convirtiéndose la Mónada así en el agente director del Logos, sirviendo como el instrumento de dispensación de Voluntad, Luz y Vida a los mundos fenoménicos. Cuando después de la tercera iniciación y la finalización del 'puente de luz', la personalidad entre en la esfera de influencia directa de la Mónada, se convertirá en un canal a través del cual el Propósito y Voluntad de Dios será revelada al mundo de los hombres.



Resumiendo, se podría por tanto decir que durante el desarrollo espiritual temprano del hombre la Mónada delega todo contacto con su reflejo en los tres mundos al alma, que se relaciona con los cuerpos inferiores por el hilo de vida, anclado en el corazón, y el hilo de conciencia, con base en el cerebro. Al desenvolverse el hombre espiritual, el alma lentamente incrementa su control sobre la personalidad triple. Cuando se alcanza la tercera iniciación, la personalidad está totalmente dominada por el alma, y así se convierte meramente en el instrumento a través del cual el hombre interior funciona en el plano físico. Pero otro gran cambio también ha ocurrido con respecto a la relación con la Mónada. Hasta el punto en que la actividad y control del alma sobre sus canales de expresión ha aumentado, ha habido un interés correspondiente por parte de la Mónada, unido con una reacción recíproca de los niveles inferiores. La personalidad infundida del alma se vuelve ahora consciente de la luz de la Presencia, y nace un impulso para regresar a la 'Casa del Padre' de la cual se partió hace eones. La personalidad encuentra, sin embargo, que no existen canales apropiados de contacto, por lo que comienza a construir deliberadamente un puente para cruzar esta brecha de conciencia - el Puente de Luz'. Con la realización de este puente, que sólo ocurre después de la tercera iniciación, la Mónada estará en contacto directo con el mundo físico triple, y las funciones del alma se volverán por tanto redundantes, y el alma será seguidamente absorbida por la Mónada.



La Tríada es el canal a través del cual funciona la Mónada, y sirve en gran medida el mismo propósito para la Mónada como la personalidad lo hace para el alma - un campo de contacto con las formas inferiores.



Los tres aspectos de la Tríada Espiritual son:



1. La Voluntad Espiritual

2. La Intuición, o Amor Sabiduría

3. La Mente Superior o Abstracta



La Mente Superior, el aspecto inferior de los tres, es el intérprete para la Mónada, y también puede considerarse como el nexo de unión con el alma; simbólicamente representa el cuerpo egoico o causal, el asiento del alma.



Las energías de Vida, Intuición y Mente Superior, son sintetizadas en la Tríada Espiritual. Su correspondencia en los tres mundos de la forma es reflejada en el 'hilo de vida', el 'hilo de conciencia' y la 'mente inferior' o principio de inteligencia. Sin embargo, antes de que las energías superiores puedan comenzar a influenciar a los vehículos inferiores, estos cuerpos deben estar firmemente integrados en la personalidad, que entonces debe ser infundida por el alma. La última combinación de las tres energías superiores con sus contrapartes inferiores sólo se alcanzará después de la tercera iniciación, y con la unión de la brecha de conciencia entre la Tríada y la personalidad, creando así un único campo de servicio y actividad para el iniciado, bajo la orientación directa de la Mónada.

"ACUERDO DE ALMAS"


"ACUERDO DE ALMAS"



Con cada persona que forma parte de nuestra vida establecemos un acuerdo de almas. Esto significa que mucho tiempo atrás, en el reino de las almas, prometimos tener un encuentro especial, compartir la vida, modelar la experiencia, completar otra alma, al unirnos con ella en esta vida terrenal.



Los acuerdos entre las almas son compromisos para el crecimiento del alma en conjunción con otra. De esta manera, emprendemos el viaje hacia un estado de conciencia y apertura total que los místicos denominan “iluminación”.



Estos compromisos son el motivo por el cual, en ocasiones, sentimos una extraña conexión con otra persona; otras veces no entendemos que alguien con carácter difícil forme parte de nuestra vida, o nos preguntamos simplemente por qué recorremos la vida junto a alguien, como si existiera un acuerdo tácito que a su vez puede terminarse abruptamente.



Como miembros de esta comunidad de almas reunidas en la vida sobre la Tierra, hemos acordado no sólo recordar a los demás sobre el estado puro original, sino también realizar todo lo posible dentro de la existencia humana, infinitamente cambiante, con el fin de asegurar el crecimiento de nuestra propia alma y las de los demás.



Algunas personas vienen al mundo para ser bellas y fuertes, otras para ser complicadas o raras; algunas para morir jóvenes y enseñarnos a través de la desolación de tan terrible pérdida; otras, para vivir muchos años e instruirnos mediante su sabiduría. Sin embargo, no importa cuál sea nuestro rol: todos formamos parte de este gran destino espiritual que principalmente consiste en recordar nuestra esencia eterna y dirigir nuestros actos hacia la unión final.



Es así que a cada persona que conocemos, en situaciones buenas o terribles, breves o duraderas y cada relación de la que formamos parte representan una pequeña escena en el eterno conjunto humano, cuyo fin es el desarrollo del alma.



Al advertir esto, uno podrá asombrarse y comprender que cada persona presente en nuestra vida tiene un importante propósito : el de entrar en contacto con nuestra alma y hacerla crecer; que cada relación existe para agudizar la conciencia de nuestra alma.



Así, ya nadie nos resulta extraño, ninguna relación puede verse como un error o un fracaso. A la luz del espíritu, comprendemos que estamos cumpliendo nuestro rol, en miras a la realización de un plan perfecto y eterno.

AMOR INCONDICIONAL


Una pareja de enamorados, Toro Bravo y Nube Azul fueron a pedir consejo a una persona vieja.

- Nosotros nos amamos y vamos a casarnos. Pero nos amamos tanto que queremos un
consejo que nos garantice estar para siempre juntos, que nos asegure estar uno
al lado del otro hasta la muerte. Hay algo que podamos hacer?

Y el viejo, emocionado al verlos tan jóvenes, tan apasionados y tan ansiosos
por una palabra, les dijo:

- Hacer lo que pueda ser hecho, aunque sean tareas muy difíciles. Tú, Nube
Azul, debes escalar el monte al norte solo con una red, debes cazar el halcón
más fuerte y traerlo aquí, con vida, hasta el tercer día después de la luna
llena. Y tú, Toro Bravo, debes escalar la montaña del trueno; allá encima
encontrarás a la más brava de todas las águilas. Solamente con una red deberás
atraparla y traerla para mí, viva!

Los jóvenes se abrazaron con ternura y luego partieron para cumplir con la
misión.

El viejo las sacó de las bolsas y constató que eran verdaderamente hermosos
ejemplares de los animales que él les había pedido.

-Y ahora, qué debemos hacer? Los jóvenes le preguntaron.

-Tomen las aves y amárrenlas una a otra por las patas con esas cintas de cuero.
Cuando estén amarradas, suéltenlas para que vuelen, libres.

Ellos hicieron lo que les fue ordenado y soltaron los pájaros. El águila y el
halcón intentaron volar, pero apenas consiguieron dar pequeños saltos por el
terreno.

Minutos después, irritados por la imposibilidad de volar, las aves comenzaron a
agredirse una a otra, picándose hasta lastimarse.

Entonces, el viejo dijo:

- Jamás se olviden lo que están viendo. Y este es mi consejo: Ustedes son como
el águila y el halcón. Si estuvieran amarrados uno al otro, aunque fuera por
amor, no sólo vivirán arrastrándose sino también, mas tarde o mas temprano,
comenzarán a lastimarse uno al otro.

Si quieren que el amor entre ustedes perdure, vuelen juntos, pero jamás
amarrados.

Libera a la persona que amas para que ella pueda volar con sus propias alas

Esta es una verdad en el matrimonio y también en las relaciones familiares,
amistades y profesionales.

Respeta el libre albedrío y el derecho de las personas de volar rumbo a sus
sueños.

La lección principal es saber que solamente libres las personas son capaces de
amar.

Los discípulos de un Maestro acuden voluntariamente a él. No es el Maestro quien va a buscarlos para obligarles a escucharle. Pero a menudo, ¿qué sucede? Cuando el Maestro, que sólo piensa en su futuro, en su evolución, que emplea todo su tiempo y sus fuerzas para serles útiles, les dice algunas verdades sobre ellos, u......n poco desagradables, en lugar de comprender que obra así para su bien, ellos se entristecen, se ofenden, se rebelan. ¿Por qué? Porque permanecen bajo la influencia de su naturaleza inferior que se siente ofendida ante la más pequeña crítica. Pues bien, esto no es inteligente. Cuando vuestro Maestro quiere daros medios para dominar a vuestra naturaleza inferior, en vez de lanzar gritos de protesta, ayudadle. Si protegéis vuestra naturaleza inferior, destruís el trabajo de vuestro Maestro que intenta ayudaros. Es mejor que colaboréis con él. Cuando vuestra naturaleza inferior vea que nadie la apoya, terminará cediendo.



Omraam Mikhaël Aïvanhov.
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