domingo, 16 de enero de 2011

LA HISTORIA DE UN LÁPIZ


El niño miraba a su abuela, que escribía una carta. En determinado momento, pregunto:
-¿Estás escribiendo una historia que nos sucedió a nosotros? ¿Y es, por casualidad, una historia sobre mí?
La abuela dejó de escribir, sonrió y comento al nieto:
-Estoy escribiendo sobre ti, es verdad. Ahora bien, más importante que las palabras, es el lápiz que estoy usando. Me gustaría que fueras como él, cuando crezcas.

El niño miró el lápiz, intrigado, y no vio nada especial.
-Pero, ¡si es igual a todos los lápices que he visto en mi vida!
-Todo depende de cómo mires las cosas. Hay cinco cualidades en el que, si consigues conservarlas, te harán siempre una persona en paz con El Mundo.

Primera cualidad: Puedes hacer grandes cosas, pero no debes olvidar nunca que existe una mano que guía tus pasos. A esa mano la llamamos Dios y éste debe conducirte siempre en la dirección de su voluntad.

Segunda cualidad: De vez en cuando necesito dejar de escribir y usar el sacapuntas. Con eso el lápiz sufre un poco, pero al final está más afilado. Por tanto, has de saber soportar algunos dolores, porque te harán ser una persona mejor.

Tercera cualidad: El lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar los errores. Debes entender que corregir una cosa que hemos hecho no es necesariamente algo malo, si no algo importante para mantenernos en el camino de la justicia.

Cuarta cualidad: Lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior, si no el grafito que lleva dentro. Por tanto, cuida siempre lo que ocurre dentro de ti.

Por último, la quinta cualidad del lápiz: Siempre deja una marca. Del mismo modo, has de saber que todo lo que hagas en la vida dejara huellas y procura ser consciente de todas tus acciones.



Autor: Paulo Coelho

CONVERTIRSE EN BUDA, CRISTO, TARA O MARIA



CONVERTIRSE EN BUDA, CRISTO, TARA O MARIA






Esta practica consiste en una visualizacion dirigida. Su poder radica en que nos permite evocar y descubrir dentro de nosotros mismos las cualidades del Maestro al que vamos a visualizar.



Practicada con seriedad, el metodo de visualizacion hace posible descubrir que la imagen en la cual uno se concentra refleja profundas leyes, poderes y posibilidades del propio ser; de hecho, la imagen en la cual se medita representa la versión mas elevada imaginable y la emancipacion de uno mismo. Al incrementar el conocimiento y la frecuencia de la practica, la visualizacion se hace mas y mas poderosa, hasta convertirse en un modo casi instantaneo de invocar la fuerza de la propia identidad divina y de concentarse con ella.







Sientate en tu lugar de meditacion y respira conscientemente durante dos o tres minutos para calmar tu mente.







Ahora imagina que tu corazon se abre como una flor de loto. Inhala y exhala profundamente desde tu corazón hasta que comiences a sentir tibieza y expansión en ese sitio.



A continuacion concentrate en el centro de la garganta, inhala y exhala desde ese centro hasta sentirlo vibrar.



Ahora respira con el centro de la visión espiritual -el tercer ojo-. Inhala y exhala desde alli hasta sentir calor o un leve hormigueo.



Ahora respira desde el centro de la coronilla, en la parte superior de la cabeza, imagina que inhala y exhalas de forma vertical.



Ahora vuelve a sentir la respiracion de tu corazón. Siente la conexion que existe entre el centro de tu corazón y los centros de la cabeza y disfruta el flujo suave, tierna y calida energia que fluye entre ellos.











Ahora concentrate en tu corazón, en medio del pecho.

Visualiza alli sentada la sagrada figura con la que has elegido trabajar -Buda, Cristo, Tara, Maria,...-brillando pequeña, con tierna compasión y divina luz.



Ve al maestro elegido como irradia intensa fuerza, ecuanimidad, compasion y un amor imperdurable que todo lo abarca.



Mientras respiras de manera calma y lenta, imagina con todo el poder de tu fe que la sagrada figura elegida comienza a resplandecer con mas brillo y a expandirse. Acompaña esa expansion radiante con la respiración y con clara y concentrada atención, "nutriendo" la sagrada figura con tu respiración y el poder de tu devocion hasta que esta se llene por completo en el centro de tu corazón.



Haz una pausa y disfruta del milagro de esa Presencia Divina viva y maravillosa, que vibra palpablemente en tí.



Invoca en silencio todos los poderes y virtudes de la sagrada imagen y el efecto que ellos tienen en tí.







Personalmente cuando realizo este ejercicio con una imagen de Buda, por ejemplo, invoco con intensidad la vasta serenidad de Buda, la grandeza de su mente y la ecuanimidad de su espiritu, y oro a lo Divino para que me colme con esas cualidad.



Si trabajo con la imagen de Jesus, invoco profundamente su valor, su coraje y su desbordante y sagrada pasión por la justicia y ruego al Padre que irradie todo mi ser con tales virtudes.



Cuando empleo una imagen de la Madre Maria, generalmente leo un texto o poema realacionado con ella y al meditar intensamente en su invocación e imagen aprendo a expresar cuales de sus virtudes mas necesito recibir por medio de la gracia divina.







Cuando visualizo la imagen de Cristo generalmente recito el mantra "Maranatha" -Oh, Señor, ven- .




Cuando visualizo la imagen de Tara, recito el mantra de Tara "Om Tare Tuttare Ture Soha", repitiendolo una y otra vez con tierna devoción mientras evoco diferentes aspectos, cualidades y poderes de la Salvadora.




Cuando procuro inculcar en mi ser la grandeza de Buda, suelo usar "Om mani padme hum" ú "Om gate gate paragate parasamgate Bodhi svaha" (el glorioso mantra que al recitarlo lentamente, parece expresar y hacer presente la sublime paz del Nirvana).







Continua respirando lentamente mientras imaginas que llenas de resplandeciente vida a la sagrada figura situada en el centro del corazón.



Observa la sagrada imagen explandirse con lentitud cada vez mas, de manera deslumbrante, hasta ocupar todo tu cuerpo, desde la cabeza hasta los dedos de los pies. Imagina esa "invasion"divina tan firme y sostenida como puedas; cuando estes completo, descansa en la certeza de que tú y el maestro elegido para meditar ahora sois Uno.



Siente la pasion, fuerza, verdad y dignidad de esa unidad en todo tu esplendor, grandeza e inquebrantable seguridad.





Tu ahora eres el maestro elegido para meditar: Buda, Cristo, Tara o Maria.









Ahora ya como ser, con plena seguridad y amoroso portento, inhala hacia tu divino corazón, absorbiendo luz y transmutandola en amor.



Imagina que al respirar tu corazón se vuelve cada vez mas brillante hasta convertirse en un diamante que irradia pura luz blanca y resplandeciente.



Deja fluir esa intensa luz blanca en forma de corriente desde el Tercer ojo. Continua inhalando mas y mas luz hacia el centro del corazón, cada vez mas brillante y al hacerlo emite una corriente de luz intensa desde el tercer ojo. Deja que esa corriente se convierta en un rio resplandeciente que surge del entrecejo y gradualmente envuelve tu cuerpo, luego el amohadon donde tú estes sentado, el altar frente a tí, toda la habiación y seguidamente en circulos mas y mas amplios, tu casa, la ciudad donde vives, tu pais y una superficie progresivamente mayor hasta que todo el Universo quede bañado en un mar de esplendor que continua creciendo desde su origen, en la frente.









En este momento sentiras que tú eres un corazón de diamante encendido y un tercer ojo que irradia luz en todas direcciones.



Con lentitud, delicadeza, admiracion y reverencia, comienza a replegar el centro del corazón hasta quedar ocupado por la sagrada imagen elegida.

Conforme el diamante se contraiga, se hara cada vez mas intenso, dejando el centro del corazón con un ardiente fulgor durante el resto del dia.









Haz un voto para abordar todo lo que hagas o experimentes durante el dia con la sabiduria y la compasion de ese fulgor ardiente y dedica la iluminación y la dicha brindada por la practica a la liberacion de todos los seres vivos.



Andrew Harvey

ALQUIMIA ESPIRITUAL




ALQUIMIA ESPIRITUAL






Los maestro del antiguo arte oriental del Feng shui enseñan que la acumulación de cosas desordenadas en nuestro entorno físico impide el flujo de energía o chi. Afirman que el flujo de energía afecta de manera intensa a nuestra salud, nuestras finanzas, nuestras relaciones; es decir, el curso mismo de la vida.



Exactamente de la misma forma, la "acumulación kármica" puede crear bloqueos en el flujo de energía a niveles energéticos sutiles en nuestro interior. Estos bloqueos de karma acumulado sin resolver influyen en nuestro bienestar físico y emocional, nuestro progreso espiritual, inlcuso en el tipo de acontecimientos y persona que entran y salen de nuestra vida. Cuando la energía fluye libremente, nos sentimos en paz, sanos y creativos. Si está bloquedada, no nos sentimos tan ligeros, vibrantes y espirituales como podríamos.



Al igual que limpiamos la suciedad y mugre que se nos pega cada día, podemos hacer un ritual diario de purificación para liberarnos de desechos kármicos. Cada tradición espiritual tiene sus practicas concretas para la purificación. Muchas de éstas son fórmulas sagradas de oración y meditacion que invocan la luz del Espiritu Santo para purificar el corazón.



En algunas tradiciones, esta poderosa energía transformadora del Espiritu Santo se ha visto como una luz violeta, conocida como la llama violeta. Así como un rayo de luz solar pasando a traves de un prisma refracta en siete colores del arco iris, la luz espiritual se manifiesta en siete rayos o llamas. Al invocar estas llamas espirituales en nuestras ocaciones y meditaciones, cada una de ellas genera una acción especifica en nuestros cuerpo, mente y alma. La llama violeta es el color y frecuencia de la luz espiritual que estimula la misericordia, el perdón y la transmutación.







"Transmutar" es transformar algo en un estado superior de eso mismo. Ese término fue usado hace siglos por los alquimistas que intentaron, a nivel físico, transmutar los metales de baja ley en oro y, a nivel espiritual, lograr la autotransformación y finalmente la vida eterna. En términos espirituales, eso es precisamente lo que la llama violeta puede hacer. Es una energía espiritual de alta frecuencia que separa los elementos "densos" de nuestro karma, del oro de nuestro verdadero ser, y los transmuta para que podamos lograr nuestro potencial más elevado.



Sanadores, alquimistas, y adeptos han empleado la energía de alta frecuencia de la llama violeta para lograr un equilibrio energético y una transformación espiritual. Edgar Cayce, por ejemplo, reconoció el poder curativo de la luz violeta. En más de novecientas de sus lecturas recomendó el uso de un aparato electrico, un maquina de "rayo violeta", que emitía una carga electrica de color violeta para tratar varias dolencias, incluidas el agotamiento, el letargo, la mala circulación problemas digestivos y transtornos nerviosos.



Dannion Brinkley, escritor y superviviente de tres experiencias cercanas a la muerte, ha visto y experimentado la llama violeta en esos "viajes". "La llama violeta es una forma pura de amor. Es lo que realmente da poder" explica. "La llama violeta es una luz que sirve a todos los legados espirituales, ofrece respeto y dignidad a todas las cosas. Nos ofrece una forma de conectarnos unos con otros....La grandeza de la llama violeta es que no produce calor: produce amor".







¿Que es lo que hace la llama violeta una herramienta tan poderosa? En nuestro mundo fisico, la luz violeta tiene la frecuencia más alta del espectro visible. Como lo explica Fritjoj Capra en "El tao de la fisica", "la luz violeta tiene una frecuencia alta y una longitud de onda corta, y por lo tanto, está compuesta de fotones de energía y velocidad altas". A niveles espirituales, esa energía de alta frecuencia de la llama violeta puede consumir los desechos dentro y entre los átomos de tu ser. Es como ponerlos a remojo en una solución quimica que, capa tras capa, disuelve la suciedad que lleve años atrapada ahí.



Liberados de esa escoria,los electrones comienzan a moverse más y más libremente, elevando así nuestra vibración y nuestros niveles energéticos. Esa acción se produce en dimensiones no físicas o "metafísicas" de la materia. A medida que la energía se repolariza y transmuta, se convierte en parte de nuestro almacén de energía positivas.



No hay nadie que no se arrepienta de algún momento de su vida, alguna acción, alguna palabra cruel. Desearíamos poder cambiarlo. Al utilizar la llama violeta, podemos enviar esta llama del Espiritu Santo a liberar de aquella carga a quien hayamos perjudicado, y a su vez, liberarnos a nosotros mismos. A medida que la llama violeta pasa a través de las capas emocional , mental y fisica de nuestro ser, transmuta causa, efecto, registro y recuerdo de todo lo que sea inferior a la perfección, y restablece esa energía a su estado natural de armonía con el Espiritu.



Esencialmente, la llama violeta nos permite seguir un sendero de sufimiento mínimo. Cuando invocamos esa luz en nuestras oraciones, puede facilitar el proceso ee resolver el karma y el trauma. Puede que incluso nos permita saldar algunas de nuestras deudas kármicas sin un encuentro directo con los individuos implicados. La llama violeta, como las llamas que consumen al ave fénix, es un fuego sagrado que nos ayuda a elevarnos una vez más, renovados, restablecidos y más integros.



Elizabeth Clare Prophet
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