sábado, 22 de enero de 2011

SENTIDO DE LA VIDA Y JESÚS



SENTIDO DE LA VIDA Y JESÚS




A veces nos sentimos abrumados, desesperanzados y aparece alguien que nos dice estás “deprimido”, “tienes depresión”. Esto puede acaecer ante un hecho que nos sacude o fue apareciendo paulatinamente. Alguien nos trae una “pastillita” o nos dice frases como “no te hagas problema por nada” (¿cómo se hace?) o “sal a caminar”, “practica un deporte”, “toma vacaciones”.



Uno intenta todo esto, algunos días pareciera que funciona. Pero luego vuelve a aparecer la sensación de vacío, de sin sentido, de insatisfacción. Nos compramos libros de autoayuda, hacemos control mental, practicamos yoga (para estar relajados), vamos a reiki….. y al tiempo vuelven a aparecen los temidos sentimientos de hastío, tristeza, desasosiego, cavilaciones sobre la vida y nos creemos que tenemos la enfermedad: depresión.



Sin descartar que algunos tienen esta enfermedad y necesitan tratamiento, será necesario interrogarnos sobre nuestra vida para ver por qué aparecen estos sentimientos y pensamientos.



Los hombres somos una unidad bio-psíquico-espiritual y el vivir humanamente supone un desarrollo armónico de estos niveles. Esos sentimientos, a veces, son la “fiebre” o síntoma de nuestro espíritu que nos grita algo, que nos avisa. Por eso en vez de tapar el síntoma de mi espíritu, a lo mejor escondido por el consumismo, el materialismo, el hedonismo, etc. busquemos lo que lo sacia, despleguemos nuestro interior hacia el bien, la verdad, la belleza.



El hombre sólo llega a ser tal en la medida en que descubre el sentido de la vida, el por qué y el para qué existir. Alguien escribió: “Sin sentido la existencia no se vive plenamente y la vida no existe sanamente” “la vida misma es una misión continua…es un vivir por algo o para alguien”.



A veces expresar en voz alta preguntas sobre el sentido de la vida se toma como enfermizo cuando es realidad es plenamente humano, hondamente humano.



Jesús te dice “Yo soy el Camino, La Verdad y la Vida”, arrójate a sus brazos que te mostrará la Verdad de tu existencia, te dará en abundancia Su Vida Nueva y te mostrará el Camino hacia Su Corazón amoroso.



Invócalo, llámalo y El entrará en tu vida llenando de sentido todo lo que realizas. El te mostrará qué pensó Dios Padre cuando te pensó amorosamente, antes de tu concepción, y El te guiará a realizar tu misión en la vida.


VISITAR LA LUNA AZUL






Este maravilloso ejercicio poetico es particularmente efectivo, según he notado para dar una luminosa calma al cuerpo y la mente.



Imaginate sentado en la cumbre de una montaña observando el mar.



La Luna esta en el cielo frente a tí.



Mirala con maravilla y adoración, disfrutando su blanca pureza y su poder.



Luego imagina que desde el interior de la luna comienza a desplegarse un puente de relucientes nubes doradas que se extienden por el cielo hacia el lugar donde tú te encuentras.



Conforme el puente de nubes se prolonga hacia tí, imagina que tu cuerpo se hace mas y mas ligero hasta ser tan leve como una nube.



Entonces, cuando lo alcances el puente de nubes, recorrelo y llega al centro de la luna.



Conviertete en uno con la luna, colmando cada extremidad, musculo y celula de tu cuerpo y cada parte de tu mente con tu sutil resplandor.



Descansa en el resplandor lunar donde ahora tú te encuentras.



Luego deja que todas las imagenes desaparezcan y descansa en la serenidad de tu conciencia.







Vivir se trata en realidad de crecer,

De llegar a muchos fines,

Solo para hallar la puerta abierta,

Y empezar de nuevo otra vez.



En el sendero del ser,

Nuestras visiones iluminan nuestro camino,

Hasta que soñando y creando

Toman forma en la arcilla.



Moldeando toda esencia de

Nuestras esperanzas, sueños y miedos,

Incitandonos progresivamente a traves de

La risa y las lagrimas.



La belleza de nuestro humanismo

Pueden ser un secreto, y sin embargo,

Es nuestro anhelo más hondo

Vivir sin arrepentimiento.



El miedo a nuestros fracasos

Puede deslumbrar nuestra vida interna,

Pero la Luna Azul de la Transformacion

Todavia brilla



Reflejando



La luz de nuestra vision

LOS GUARDIANES DE SU FRECUENCIA


LOS GUARDIANES DE SU FRECUENCIA




La energía vital, que anima a un hombre, es como una pila interna. Si esa pila está cargada hasta el tope, nuestro estado de conciencia será “de Luz”. Cuando la pila está la mitad gastada, estaremos en “estado de penumbra”. Y si la pila se agotó, nos encontraremos anímicamente en una “zona de oscuridad”.



Cuando estamos “en la Luz”, nuestro sistema inmunológico está alto, y no enfermamos. Nos sentimos bien internamente y por ello, sin importar lo que suceda exteriormente, siempre estaremos dispuestos a ver el lado bueno de las cosas. Quien está “en la Luz”, desde lo interno crea su realidad externa, porque sus pensamientos son coherentes y por ello muy poderosos. Además, si están afinados en el amor, atraerán todo lo positivo y bello que hay en la vida.



Si después de estabilizarnos en el “estado de Luz”, logramos acumular un excedente más de energía, tendremos el impulso requerido para saltar hacia una octava superior, considerando el rango de las frecuencias energéticas. A este salto dimensional le llamamos “Ascensión”. En el mundo cuántico se ha observado algo semejante: normalmente los electrones rotan en torno al átomo, y conservan una misma órbita; pero si un electrón absorbe energía, puede saltar a una órbita superior; y si libera energía puede caer a una inferior.



Sin embargo, dar un “salto cuántico” no es del todo fácil, porque la mayoría de los seres humanos vivimos calibrados en el “estado de penumbra”. Este se caracteriza por muchos altibajos: a veces hay optimismo, y a veces depresión. Los pensamientos en este nivel son contradictorios y por ello carecen de poder creativo. Emocionalmente, quienes permanecen en estado de penumbra, son inestables y se dejan contagiar y manipular por el miedo y la agresividad de quienes los rodean.



Cuando la energía vital desciende hasta la zona de oscuridad, nuestro sistema inmune también cae y posiblemente enfermaremos. Desde el pensamiento negativo nos ponemos un lente que solo permite observar el lado malo de las cosas. Experimentamos conflictos en las relaciones, lucha por la subsistencia, y posiblemente: rechazo, tristeza, pobreza y estados depresivos. Si permitimos que la energía llegue hasta el punto de agotamiento, el grado de infelicidad puede llegar a ser tan crítico, que nos conduzca hasta el suicidio.



Mantener la energía vital alta debería ser entonces la prioridad de todo ser humano. Si realmente somos consecuentes en amarnos y apoyarnos a nosotros mismos, deberíamos convertirnos en los “guardianes de nuestra propia frecuencia energética”. Para esto es importante saber la forma de impedir que nuestro nivel de energía vital descienda, y cuáles técnicas podemos emplear para incrementar la energía, cuando nos encontremos “en la penumbra”, o “en la oscuridad”.



Existen varias formas efectivas de subir nuestro nivel de energía. Entre ellas citamos las siguientes:



1) Pensar, sentir y actuar desde el amor.

2) Dormir y tomarnos el tiempo de descanso adecuado para la recuperación mental.

3) La Meditación.

4) Contacto conciente con la naturaleza, o visualizaciones que llevan la mente a descansar en la contemplación de la naturaleza.

5) Relajación.

6) La oración, no como acto de pedir que cambien las cosas, sino como acercamiento a Dios.

7) La gratitud.- Gozar de lo que tienes es el mejor acto de agradecimiento.

8) El ejercicio.- Genera endorfinas y quema adrenalina. Pone a circular la energía. Sin embargo, el exceso de ejercicio baja la energía vital.

9) Cantar y bailar, pero estas dos actividades no deben ir asociadas con el trasnocho y el alcohol.

10) Lecturas, y películas que nos enfoquen en la armonía y el amor universal.

11) Escuchar música relajante y armónica.

12) Hacer aquello que yo más disfruto, sea: pintar, cuidar el jardín, patinar, o tocar un instrumento musical.

13) La relación sexual armónica. Con el orgasmo la energía sexual se expande a todo el cuerpo y carga la pila, no solo a nivel físico sino también emocional y mental.



Como complemento a lo anterior, hay que tener en cuenta que existe una ley universal llamada la “Ley de los Vasos Comunicantes”, que regula la energía colectiva. Según esta: “Cuando se juntan varias personas con distintos niveles de energía vital, la que tiene más, le da a la que tiene menos”. Este es un proceso automático con el que debemos contar, y no un acto de vampirismo energético. Muchos acostumbran el uso de amuletos, o técnicas de protección, pero en la realidad este intercambio de energía no puede evitarse. Un individuo solo tiene dos opciones: no asistir a lugares donde se congreguen personas en estado anímico de “penumbra, u “oscuridad”; o hacerse maestro en el arte de recuperar la energía cuando sus niveles caigan.



Por eso es natural que salgamos con la energía agotada, si visitamos lugares donde haya seres humanos con la energía baja, como en entierros, visitas al cementerio, a los enfermos, o a los hospitales. También arriesgamos a drenar nuestra energía vital cuando participamos en eventos que congreguen multitudes, como en: discotecas, fiestas, cines, clubes, espectáculos, o aún en las iglesias, a donde por lo regular asisten individuos que internamente están mal, para pedir que su situación cambie.



Hortensia Galbis
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