viernes, 11 de febrero de 2011

¿A TI TE GUSTAN LOS ROMPECABEZAS?


Un científico vivía preocupado con los problemas del mundo y estaba resuelto a encontrar medios para disminuirlos. Pasaba días encerrado en su laboratorio en busca de respuestas para sus dudas. Cierto día, su hijo, de siete años, invadió su santuario decidido a ayudarlo a trabajar. El científico, nervioso por la interrupción, intentó hacer que el hijo fuera a jugar a otro sitio. Viendo que sería imposible sacarlo de allí, el padre procuró algo para darle al hijo, con el objetivo de distraer su atención… De repente tomó un planisferio de una revista, y, con una tijera, recortó el mapa en varios pedazos. Junto con un rollo de cinta adhesiva, lo entregó al hijo diciendo:

- “¿A TI TE GUSTAN LOS ROMPECABEZAS? ENTONCES VOY A DARTE EL MUNDO PARA ARREGLAR. AQUI ESTA EL MUNDO TODO ROTO. ¡MIRA SI PUEDES ARREGLARLO BIEN! HAZLO TODO SOLO”
Calculó que al niño le llevaría días para recomponer el mapa. Algunas horas después, oyó la voz del hijo que le llamaba calmamente:

- “PADRE, PADRE, YA HE HECHO TODO. ¡CONSEGUI TERMINAR TODO!”
Al principio el padre no dio crédito a las palabras del hijo. Sería imposible a su edad haber conseguido recomponer un mapa que jamás había visto. Entonces, el científico levantó los ojos de sus anotaciones, seguro que vería un trabajo digno de un niño. Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en sus sitios. ¿Cómo sería posible? ¿Cómo el niño había sido capaz?

- “TU NO SABIAS COMO ERA EL MUNDO, HIJO MIO. ¿COMO LO CONSEGUISTE?”
- “…Padre, yo no sabía cómo era el mundo, pero cuando tú quitaste el papel de la revista para recortar, yo vi que del otro lado había la figura de un hombre… Cuando tú me diste el mundo para arreglarlo, yo lo intenté pero no lo conseguí. Fue entonces que me acordé del hombre, di vuelta a los recortes y empecé a arreglar el hombre, que yo sabía cómo era.

CUANDO CONSEGUI ARREGLAR EL HOMBRE, DI VUELTA LA HOJA Y ENCONTRE QUE HABIA ARREGLADO EL MUNDO…”





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AMOR A DIOS, COMPRENSIÓN, INCLUSIÓN Y CANDOR



AMOR A DIOS, COMPRENSIÓN, INCLUSIÓN Y CANDOR




La sabiduría y el amor son frutos de la misma planta.



El Amor es la Ley Primera.

Si cumples la Ley Primera, el resto lo tendrás por añadidura; si con el amor aceptas la Ley de la propia fuerza que te elevará espiritualmente, ingresaràs en la escalera ascendente que te espera.



El Amor todo lo puede.



Por encima de todo, Amar al Creador de todas las cosas.

Antes que nada, practicar la oración.

Después del llamado, la respuesta incondicional.

Después de la entrega, la persistencia.

Y, contacto tras contacto, atención a las Indicaciones.



Orar es una forma de volverse al lado interno de la Vida, o para lo Alto. Nuestras Hermandades Superiores están permanentemente enviándoles amor para que despertéis.



Si vuestro amor es vertido desinteresadamente, desinteresadamente llegan a vosotros fuerzas para haceros valientes delante de la tarea que habéis asumido.



Aprended a respetar el silencio y aprenderéis a amar.



Lo que debéis hacer no es mucho ni poco - es colocar en todo la Vida que podéis recibir.



El Amor no consiste en sentir grandes cosas, sino en tener una gran simplicidad.



El Amor es la inclinación, la fuerza y la virtud de la que el alma se sirve para ir a Dios, pues es por medio de ello que ella se une a Él.



El Amor jamás alcanza la perfección. Es una llama que arde acompañada del deseo de arder más.



El alma que ama a Dios vive más donde ama que donde vive.



El alma que camina en el amor no cansa a los otros ni se cansa.



Amad como nosotros os amamos. No os olvidéis de colocar en cada acto de servicio esa partícula divina llamada Amor.



Donde no hay amor, pon amor y encontrarás el amor.



Fuente: Extractos de libros de Trigueirinho

NADA ME IMPEDIRÁ



NADA ME IMPEDIRÁ




Ni la tristeza, ni la desilusión, ni la incertidumbre, ni la soledad; Nada me impedirá sonreír.

Ni el miedo, ni la depresión, por más que sufra mi corazón; Nada me impedirá soñar.

Ni la desesperación, ni la ignorancia, mucho menos el odio o alguna ofensa; Nada me impedirá vivir.



En medio de las tinieblas, entre los espinos, en las tempestades y en extraviados caminos; Nada me impedirá creer en Dios. Así, errando y aprendiendo, todo me será favorable para que yo pueda siempre evolucionar, perseverar, servir, cantar, agradecer, perdonar, recomenzar.



Quiero vivir el día de hoy como si fuera el primero, como si fuera el último, como si fuera el único.

Quiero vivir el momento de ahora, como si aún fuese temprano, como si nunca fuese tarde.

Quiero mantener el optimismo, conservar el equilibrio, fortalecer mi esperanza, recomponer mis energías; para prosperar en mi misión y vivir alegre todos los días.

Quiero caminar con la certeza de llegar, quiero luchar con la certeza de vencer, quiero buscar con la certeza de encontrar,quiero saber esperar; para poder realizar los ideales de mi ser.

Quiero dar lo máximo de mí para vivir intensamente y maravillosamente todos los días de mi vida.



Que no nos gane la tristeza, la desilusión ni la desesperanza. La diferencia entre una persona vencedora y una fracasada es la actitud ante las situaciones que se nos presentan. Cuando dejamos de buscar culpables o de pasarle la responsabilidad a otros de lo que nos pasa, comenzamos a tomar nuestra vida en nuestras manos. Nadie nos dijo que es fácil, pero tampoco imposible.



Que nada nos quite la ilusión, los sueños, porque cuando nos llenamos de amargura, sólo atraeremos amargura. Tengamos la paciencia y la serenidad para esperar el momento justo. La templanza para actuar con sabiduría y la fuerza para seguir soñando a la vez que hacemos de esta vida un maravilloso sueño hecho realidad.



Autor Desconocido
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