viernes, 18 de julio de 2014

EL CORAZÓN DE LAS ENSEÑANZAS DE BUDA





La Visión Correcta
 
La primera práctica del Noble Óctuple Sendero, es la Visión Correcta; que consiste principalmente en comprender profundamente las Cuatro Nobles Verdades. La Visión Correcta radica en conocer, cuál de los cuatro tipos de alimentos que hemos ingerido ha causado lo que acaba de crearse. En el fondo de nuestra consciencia, tenemos semillas sanas e insanas. El entorno en el que vives puede regar tus semillas sanas; pero también, las insanas. La práctica de ser consciente nos ayuda a identificar las semillas en el almacén de nuestra consciencia; y a regar, las que son más sanas. Hay personas que con sólo verlas nos hacen sentir incómodos; y hay otras, que nos caen bien ante el primer acercamiento. Hay algo en cada una de ellas, que nos hace sentir una semilla de nuestro interior. Si sentís mucho aprecio por tu madre; y tu padre te hace sentir tenso, es normal que al encontrar una persona que te recuerda a tu madre la aprecies. Y al encontrar a una que te recuerde a tu padre, tengas deseos de alejarte. De ese modo podemos ver las semillas de nuestro interior. Cuando somos conscientes de las semillas que albergamos en el almacén de la consciencia, no nos sorprenderá nuestra propia conducta ni la de los demás. Estas enseñanzas no promueven el aislamiento; al contrario, pretenden que conformemos una comunidad armoniosa. Por lo que valoran mucho la relación con nuestros semejantes; tanto como con cualquier otro elemento, de nuestro entorno. Para el budismo, el humano es un ser naturalmente sociable; y éste, es quizá el principal motivo de sus enseñanzas. La semilla de la budeidad; la capacidad de despertar y comprender las cosas tal como son, está también presente en cada uno de nosotros. Si siembras maíz crecerá maíz. Si siembras harina crecerá harina. Si actúas de una manera sana, serás feliz. Si actúas de una manera insana, estarás regando las semillas del deseo, la ira y la violencia que hay en ti. La Visión Correcta, es reconocer que semillas son sanas y estimularte a regarlas. Esto se denomina el –sentir selectivo-. En la base de nuestras opiniones se encuentran nuestras percepciones. Buda nos aconsejó no dejarnos engañar por lo que percibimos, dijo: “Donde hay percepción, hay engaño”. La mayoría de nuestras percepciones son erróneas; gran parte de nuestro sufrimiento surge, de percepciones erróneas. Debemos preguntarnos una y otra vez “Estoy seguro”. Hasta que no veamos con claridad nuestras percepciones erróneas, nos impedirán tener la Visión Correcta. Percibir siempre significa percibir algo. Creemos que el objeto de nuestra percepción (Por ejemplo una flor) está fuera del sujeto (Nuestra consciencia), pero no es correcto. Cuando contemplamos la Luna; la Luna se encuentra en nuestro interior, porque es el objeto de nuestra percepción, la Luna es nuestra consciencia.
 
Debemos abandonar la idea de que nuestra consciencia está fuera de la Luna. Es imposible tener un sujeto sin un objeto. El origen de nuestra manera de ver yace, en el almacén de nuestra consciencia. Si diez personas miran una nube, habrá diez percepciones diferentes. Nuestras percepciones acarrean en sí mismas todos los errores de la subjetividad. De modo que alabamos, condenamos o nos quejamos según nuestras percepciones. Pero están hechas de nuestras aflicciones: De deseo, ira, ignorancia, visiones erróneas y prejuicios. Que seamos felices o suframos, depende en gran medida de nuestras propias percepciones, por eso es tan importante observarlas a fondo y conocer su origen. Albergamos una idea de felicidad. Creemos que con determinadas condiciones seremos felices. Pero es a menudo nuestra propia idea de felicidad lo que nos impide ser felices. Debemos observar profundamente nuestras percepciones para poder liberarnos de ellas, no se trata de una no-percepción, sino de una clara visión, de ver las cosas tal como son. A través de las percepciones vamos adoptando desde chicos una idea de lo que somos nosotros y de lo que es la felicidad que muy probablemente nos impida ser felices. Buscarnos a nosotros mismos más allá de las percepciones; intentar conocernos profundamente, tratar de ver las cosas tal como son, es lo que nos acercará a nuestra genuina felicidad. Nuestra felicidad y la felicidad de los seres que nos rodean dependen, de nuestro grado de Visión Correcta. Sentir la realidad profundamente; sabiendo lo que ocurre dentro y fuera de nosotros, es la forma de liberarnos del sufrimiento causado por las percepciones erróneas. La Visión Correcta no es una ideología; ni un sistema, ni siquiera un camino. Es la visión que tenemos de la realidad de la vida, una viva visión que nos llena de comprensión, paz y amor. A veces, observamos que alguien hace cosas que le causarán sufrimiento en un futuro, pero probablemente no nos escuche cuando intentamos advertírselo. Todo cuanto podemos hacer es estimular en ellos las semillas de la Visión Correcta; y más tarde, en algún momento difícil, quizá se beneficien de nuestra guía. No podemos explicar el sabor de una naranja a alguien que nunca la ha probado. Por muy bien que lo describamos, no podemos lograr que esa persona tenga una experiencia directa de ello, ha de probarla personalmente. Tan pronto pronunciamos una sola palabra, ya ha quedado atrapado en ella. La Visión Correcta no puede describirse, sólo podemos apuntar en la dirección correcta. La Visión Correcta no puede ser; ni siquiera transmitida por un maestro, el puede ayudarnos a identificar la semilla que ya está en nuestro jardín, pero nosotros somos el jardinero.
 
 
Debemos aprender a regar las semillas sanas que hay en nosotros; y el instrumento que tenemos, es vivir con plena consciencia: Respirar, andar y vivir cada momento del día de manera consciente. Un maestro conocido decía: “Mientras el árbol esté detrás de ti, sólo podrás ver su sombra. Si quieres ver la realidad, tienes que darte la vuelta”. Las enseñanzas-imagen utilizan palabras ideas. Las enseñanzas-esencia se comunican, a través de la manera en que vives. Tu concepto o percepción de la realidad no es la realidad. Cuando quedas atrapado en tus percepciones e ideas, pierdes la realidad. El contacto con la realidad es algo más profundo que el contacto que podemos establecer mediante nuestras percepciones. Las palabras, las ideas, las imágenes, las explicaciones, que puedas emitir o percibir nunca podrán alcanzar la totalidad de las cosas. Intenta absorber la esencia y transmitirla a través de tu forma de vida; menos conceptos más vida, o bien, habla menos, practica más. La no-idea es la senda del no-conceptuar. En tanto haya una idea, no pueden manifestarse ni la realidad ni la verdad. La no-idea significa, que no hay una idea ni una concepción errónea. No significa que no haya consciencia; ya que es gracias a ella que cuando algo es correcto sabemos que lo es, y cuando es incorrecto, sabemos también que lo es. Lo correcto o lo incorrecto no es objetivo, sino subjetivo. Las verdaderas enseñanzas no pretenden mostrarnos un único camino, sino ayudarnos a realizar el nuestro. El budismo no es una serie de visiones, sino una práctica que nos ayuda a eliminar las visiones erróneas. Desde el punto de vista de la realidad última, la Visión Correcta es la ausencia de visiones. Las ocho practicas del Noble Óctuple Sendero se nutren unas a otras. A medida que nuestra visión se vuelve más –correcta– los otros elementos del Noble Óctuple Sendero se vuelven también más profundos. La Visión Correcta, es tanto una causa como un efecto de los otros elementos del sendero.
 
 

DE LA CLARIVIDENCIA


DE LA CLARIVIDENCIA
por
Orión de Panthoseas

Lo que una persona sea susceptible de captar del mundo exterior dependerá, naturalmente, de la capacidad y sensibilidad que detenten los órganos de sus sentidos. Así, por ejemplo, un pintor estará normalmente dotado para descubrir colores con matices tan sutiles que acaso jamás pueda llegar a distinguir otra persona no amante de la pintura.
El mero hecho de que actualmente dispongamos de cinco sentidos, ello no debe significar que en el futuro no hayamos de disponer de otros sentidos nuevos, como en realidad así ha de ser, pues ya hubo un tiempo en que sucesivamente tuvimos dos, tres o cuatro, por lo que, hoy, de manera semejante, la creencia entonces que podríamos incrementarlos era achacado a cosa de la imaginación o de mera fantasía de quienes entonces lo afirmaban. Sin embargo sabemos a ciencia cierta de la existencia de regiones y planos diferentes al plano tridimensional, regiones y planos en que la materia vibra mucho más rápidamente que en nuestro mundo de percepción ordinaria, y eso debemos afirmarlo claramente y con rotundidad en las mismas puertas del tercer milenio de nuestra era, pues sus consecuencias son trascendentales del mismo modo a como lo han sido siempre. Debemos recordar en este instante con sensatez meridiana casos como los de Miguel Servet, Giordano Bruno o Galileo Galilei y no desfallecer, puesto que ningún falaz entuerto de cada época negra ha conseguido que se el edificio de la verdad se desmoronase. En consecuencia ahí sigue ese edificio de verdad, y nosotros pacientemente conociéndolo, develándolo a través de nuestras ciencias: la material y la espiritual.
Por ello, el sexto sentido a que aludimos es un sentido que se manifiesta triple, pues triple es el grado en que de forma paulatina procede en su desarrollo: a) Visión etérica: Es su grado inferior y, por medio de ella – muy semejante a los Rayos X – podemos ver en la región etérica del mundo físico, donde encontraremos y descubriremos a entidades tales como los espíritus de la naturaleza: ángeles, gnomos, ondinas, silfos y salamandras. Con esta visión puede mirarse con éxito a través de todos los objetos a excepción del vidrio, dado que no es conductor de la electricidad, consiguiendo descifrar sus partes y composición interior; b) Visión astral o visión en el mundo del deseo. En este mundo podremos encontrarnos con las huestes arcangélicas, además de con los hombres y mujeres desencarnados que aún se encuentren en este plano. Mediante esta visión los objetos son vistos no de frente únicamente como son vistos aquí, en el mundo tridimensional, sino completamente extendidos y en todas direcciones, desde los trescientos sesenta grados del círculo por medio de una sola mirada; y c) Visión mental o visión que alcanza la región del pensamiento concreto. Aquí tiene su sede el segundo cielo, y en él se construyen y tienen su residencia los arquetipos de todo cuanto existe en nuestro mundo; su peculiaridad consiste en que el clarividente no estará observando las cosas por partes, de forma estructurada y desde todos los ángulos, sino que percibe a la vez aquellas realidades como un compendio viviente y hablante, con la calidad de un presente y eterno ahora que le vertirá a la conciencia una plasmación total acerca de su virtualidad, motivo por lo que, al regresar a la conciencia normal, la ordenación siquiera elemental de narrar y detallar cuanto haya visto y percibido, le devendrá en aspiración rotunda y absolutamente imposible.
Ahora bien, las diferencias entre los poseedores de los grados de visión descritos son de importancia capital. Así, los poseedores de la visión etérica son de dos clases: los videntes involuntarios por un lado y los voluntarios por otro. Los primeros son aquellos que mediante prácticas negativas de desarrollo espiritual han logrado ver, si bien no disponen de elección alguna para variar de visión o abandonar lo presenciado en aquel momento. El vidente voluntario, por contra, y mediante ejercicios debidamente dirigidos por un maestro competente, puede observar a voluntad cuanto quiera, durante el tiempo que quiera y en la dirección que desee. Hemos de reconocer, sin embargo, que existe una creencia muy generalizada acerca de que, cuando alguien es capaz de ver en los mundos invisibles, dicho vidente tiene obligación de verlo todo, saberlo todo y asimismo comprenderlo, cuando nada más lejos de la realidad ocurre. Porque, teniendo en cuenta la máxima analógica de – “como abajo es arriba”- al igual que en nuestro mundo ordinario, allí cada cual ha de aplicarse y disciplinarse a fin de estudiar y comprobar con rigor e intensidad aquello que quiera llegar a conocer y dominar. Nadase regala en ningún mundo. Si no se trabaja, no se conoce. Por tanto, el vidente voluntario es alguien que persiste y que consistentemente ha trabajado para lograr aquel modo de ver lo mejor posible bajo el dominio de la voluntad.
En un escalón más alto, y, por tanto, con un poder más alto aún que el vidente anterior, encontramos al iniciado. El iniciado no sólo detenta la facultad del anterior, sino que tiene la facultad de abandonar conscientemente su cuerpo denso a fin de manipular e investigar los mundos invisibles. Es así que, y por grados sucesivos, conseguirá conocer su propio funcionamiento interno a fin de que, uniendo estas fuerzas a las fuerzas naturales, proseguir y prosperar dentro del plan evolutivo mediante el aporte de su propio esfuerzo.
Más arriba aún, el Adepto es quien, además de ver y conocer, se ha convertido en un experto en el uso de las fuerzas de la Naturaleza, por lo que, para la persona ordinaria, la mayoría de las cosas que hiciere podrían ser consideradas como hechas por arte de magia, cuando es su conocimiento superior el que le permite dicha ordenación. Siendo ello así, aprovecharemos la oportunidad para dar a conocer un tanto acerca de la vida y poderes de los adeptos, pues de ellos hemos tenido a menudo referencias históricas o por lo que hace al punto de vista oculto.
El Adepto conoce el medio perfecto para controlar tanto sus acciones como sus emociones, de ahí que no desgaste el cuerpo, dado que el cuerpo de deseos es el constante destructor del organismo y lo ha dominado y controlado; conoce asimismo los elementos que necesita para mantener el cuerpo físico y sus estrictas proporciones, consiguiendo con ello el máximun de nutrición y el mínimo desgaste en la economía de la vida, motivo por el que puede mantener un aspecto de juventud y salud durante cientos y quizá miles de años. Pero, además de esta posibilidad, el Adepto también tiene la de construir un nuevo vehículo denso si una razón evolutiva lo requiriese, y la forma es la siguiente:
De acuerdo con una ley de la Naturaleza, según la cual la vida inherente a cada célula de cualquier partícula de alimento debe ser dominada por el Ego antes de que pueda ser asimilada, para el Adepto es posible componer un extracto de los elementos con los que se pueda construir un organismo para, después, pasar del viejo al nuevo. Por ello, lo primero que hará será ingerir los alimentos seleccionados y hacer que sintonicen con el átomo-simiente y sean asimilados de manera apropiada. Una vez esto, deberá proceder a su extracción para, de forma paulatina, ir conformando el nuevo cuerpo. Por tanto, habrá tenido que comenzar previamente a nutrirse con cierto exceso a fin de llevar a cabo la extracción mencionada sin quebrantar su salud. Generalmente, este nuevo vehículo, en su matriz etérica, es colocado en una habitación o cuarto donde jamás, excepto él, nadie entrará. Una vez haya dado conclusión a su trabajo, lo único que le queda es abandonar el viejo cuerpo y entrar en el nuevo. Tan sencillo y difícil como esto. Nada más. Según se sabe hoy, esta es la solución a los presuntos enigmas tanto de Cagliostro como acerca del Conde de Saint Germain y otros. Por necesidades de servicio a la humanidad, y de un día para otro, ellos variaban de país o lugar de residencia e incluso de actividad. En el mejor de los casos, nadie hubiera sospechado otra cosa sino que, cual al uso, los espíritus de los cuerpos abandonados hubieran seguido su proceso normal postmorten.
En este punto oportuno, y a fin de proporcionar mayor claridad, queremos señalar que existe una ley en la Naturaleza según la cual nadie puede construir un vehículo si antes y por evolución no ha aprendido a construirlo, es decir, si no se ha capacitado para ello. Por consiguiente, Cristo, con la altura espiritual y poder que ostentaba, no podía, en consecuencia, construirse para Sí Mismo un cuerpo físico. Él nunca había tenido una experiencia de vida celeste semejante, ni en relación con la formación de arquetipos ni por lo que hace a la experiencia de pasar por la matriz de una madre terrenal. Este fue el motivo por el que alguien debió ser elegido para que construyese para Él el cuerpo denso que iba a necesitar, y ese altísimo honor fue concedido a la familia formada por José, María y Jesús de Nazaret. En el acto del bautismo Jesús cedió a Cristo, y éste tomó de Jesús, el cuerpo denso y el cuerpo vital; no de otra manera podría Cristo unir su propia cadena de vehículos, desde el cuerpo de deseos, y venir a ser en este plano tridimensional nuestro para hacerse ver, sentir y escuchar. El error de muchos, cristianos o no, consiste en confundir a Jesús y Cristo, cuando en realidad son dos entidades tan diferentes.

BABA VANGA Predicciones - Profecías desde el año 2014 hasta el 5079.

BABA VANGA Predicciones - Profecías desde el año  2014 hasta el 5079.
Duración= 0:03:00 horas
 Publicado el 12/12/2013
BABA VANGA 
Por su Nombre Real Vangeli Gushterov era una mujer famosa clarividente búlgaro, que murió en 1996, pero dejó una larga lista de predicciones. Entre algunos que abarca desde 2014 hasta 5079, cuando se dio a entender que va a llegar el fin del mundo.

LOS MISTERIOS DE SHAMBALLA





Con respecto a los Guardianes de las Puertas que dan acceso al Reino de Shamballa; de los que nos habla también la tradición histórica, podríamos decir que los hay de cuatro tipos principales:

a. Los que guardan las pesadas puertas de piedra que dan acceso a Shangri-Lha; el Valle de la Ilusión, en las elevadas cumbres de los Montes Himalayas.
b. Los que protegen los místicos accesos en ciertos puntos magnéticos del árido y oscuro desierto de GOBI.
c. Los gigantescos Asuras, Devas semi-etéricos de procedencia lunar, que protegen las entradas a ciertos recintos etéricos, definidos en nuestro estudio sobre Shamballa como el Aula Del Conocimiento.
d. Los Devas de jerarquía espiritual superior, que salvaguardan los misterios contenidos en cada una de las demás Esferas de Shamballa y son misteriosos portadores del Fuego iniciático.

Del primero y segundo tipo de Guardianes, se habla mucho en las leyendas místicas del pasado; y en las grandes tradiciones populares que suelen ser fieles exponentes, bajo sus aparentemente inocentes simbolismos de grandes verdades espirituales. Dan también fe de ello las narraciones y experiencias de los nativos del Tíbet; coincidiendo con algunos observadores y científicos, en que tales Guardianes suelen ser “de elevada estatura, facciones agradables y cabellos largos”. Aparecen inopinada y sorprendentemente; cuando alguien procedente del mundo profano, ha penetrado en ciertas áreas de radiación magnética que indican la proximidad de Shamballa, sea en las elevadas cumbres nevadas o en el árido desierto. Entonces, tales Guardianes indican muy cortés y amablemente el camino que los intrusos han de seguir para volver a encontrar su ruta; si es que se han desviado de ella, o mostrar un nuevo camino a los que intencionadamente, aunque sin merecimientos espirituales, tratan de introducirse en el sagrado Reino. El trato exquisitamente cortés de los Guardianes de Shamballa; y la ayuda que prestan a los viajeros extraviados, se vuelven drásticamente expeditivos y peligrosos cuando algún osado explorador desoyendo las advertencias de los Guardianes, intenta penetrar en aquellas zonas prohibidas.

Un tipo muy especial de tales Guardianes; de las nevadas cumbres himaláyicas, ha dado seguramente vida a la leyenda muy reciente sobre los Yetis, que los investigadores han definido como “grandes monos”; debido quizás a sus vestimentas, y que muy inadecuada y estúpidamente han denominado “el Abominable Hombre de las Nieves”. Bien es cierto que el ser humano suele hacer siempre horrorosas y abominables las criaturas, que nacen de su propia ignorancia. Sea como fuere; lo que se intenta explicar aquí es que Shamballa es un Reino de Misterio, y que el acceso a cualquiera de sus místicas Estancias es el premio a la fe, al valor y a la persistencia en el intento espiritual mantenidos invariablemente a través de los años. Hay que tener en cuenta también; siempre en orden a la preservación de los Misterios que, trascendiendo por completo las actividades de estos Guardianes (Aunque utilizándolas creadoramente) existe una potentísima vibración magnética producida por el Aura del Señor Del Mundo; por sí sola, constituye la más efectiva salvaguarda de los secretos y misterios ocultos en aquellos indescriptibles santuarios del poder, el amor y la sabiduría de las edades que contienen la Memoria augusta del Rey Del Mundo.

En virtud de esta incomprensible radiación magnética, toda la zona periférica de Shamballa queda debidamente protegida de la curiosidad de los tontos y del interés especulativo de los investigadores superficiales, más deseosos de conocimientos intelectuales y de poderes psíquicos que de auténtico desarrollo espiritual. Sólo los humildes de corazón y pobres de espíritu; insuflados de profundos anhelos de perfección, podrán acceder a alguna de las místicas Estancias de Shamballa. Pues su radiación interna estará sintonizada de alguna manera y en cualquier definido nivel, con el Aura magnética del Señor Del Mundo; lo cual les permitirá, tal como decíamos en el Capítulo de Introducción, “vencer la resistencia de los Asuras y franquear alguna de las pesadas Puertas de piedra que dan acceso a los Recintos sagrados”. Penetrar conscientemente allí exige un precio de abnegación y sacrificio gestado en el corazón humano, a través de las edades.


Vara de Aarón




Vara de Aarón

De acuerdo con la historia masónica, cuando Adán
procedió a salir del Edén, se llevó tres ramas del
Árbol de la Vida, las cuales, posteriormente, habría
de plantar su hijo Seth. Seth, por tanto, el segundo
de sus hijos, - y no el tercero - sería el padre de la
jerarquía espiritual de los clérigos, quienes profesan
el Catolicismo, así como los hijos de Caín vendrían a
ser aquellos que tienen en sus vidas las artes, los
oficios, la industria en general y trabajan en la
francmasonería promoviendo el progreso material
del mundo cual constructores del templo de
Salomón, en realidad el universo. La Vara de Aarón
no sería, pues, sino una de las ramas plantadas por
Seth.
En el decurso del tiempo, una vez hayamos
aprendido a dominar la soberbia y el orgullo de la
vida, además de la lujuria de la carne, el acto de
generación dejará de consumir nuestra vitalidad. Por
tanto, la vitalidad la usaremos para la
"regeneración", con lo que las fuerzas de naturaleza
espiritual, bajo el simbolismo de la Vara de Aarón,
tendrán un desarrollo extraordinario.
De cualquier modo, debemos decir que nadie que
haya adquirido el grado evolutivo que corresponde
para acceder al Arca de la Alianza sita en la Sala
occidental del Tabernáculo, nadie, decimos, ha
usado jamás dicha fuerza con fines particulares y
egoístas. Recordemos los hechos contenidos en la
obra Parsifal: cuando éste ha sufrido y superado la
tentación de Kundry, una vez que ha logrado superar
la ocasión de la lujuria, entonces, y sólo entonces,
es que recupera la lanza sagrada que se encontraba
en poder del mago negro Klingsor, el cual se la
había arrebatado a Anfortas, Rey del Grial, pero no
Rey un casto. Esta lanza, pues, esta Vara de Aarón
o fuerza espiritual de que al final podrá disponer el
aspirante, es una fuerza sagrada que nunca debe
ser utilizada para herir y ni siquiera para defenderse,
sino exclusivamente para ayudar y curar. Y de tal
modo ocurre así, que, quien la posee, tal vez provea
de pan a una multitud; sin embargo, ni siquiera se le
pasará por la mente transformar una piedra en pan
para paliar su propia hambre. Y si fuese clavado en
una cruz hasta morir, pudiendo salvarse a sí mismo
con esta potentísima fuerza, tampoco ejercería la
menor rebelión con esta fuerza que tan sólo habrá
usado con anterioridad, como se ha dicho, para
liberar al género humano del mar de sus propias
miserias. Y, en los mismos términos, jamás osaría
mostrar signo alguno o deducir un milagro a fin de
que el mundo pudiese reconocer, sin asomo de
duda, que es un "regenerado o nacido del cielo, del
espíritu". Esta es la condición para seguir a Cristo.

*
del libro "Los Rosacruces" de Antonio Justel

La sombra de la Cruz


 

La sombra de la Cruz

Si con los ojos de la imaginación fuésemos capaces
de visualizar la descripción que más arriba hemos
efectuado del Tabernáculo, sin lugar a dudas nos
encontraríamos con el perfecto diseño de la cruz.
Fijémonos en primer lugar en el Altar de los
Sacrificios o de las Ofrendas, pero también en que
un poco más allá, justo en el camino que el aspirante
ha de seguir, hallamos el Lavabo, Pila de la
Consagración o Mar Fundido, donde se enjuagaban
los sacerdotes. Este tramo constituiría el madero
inferior. Ya, en la Sala Oriental, la del Este,
encontramos a la izquierda el Candelabro de Oro y a
la derecha la Mesa del Pan de Proposición, y en el
centro, frente al segundo velo, tenemos el altar del
Incienso, conformando así los tres utensilios el
madero central, mientras que más allá aún,
siguiendo el sendero emprendido, queda el Arca de
la Alianza, justo en el extremo más occidental o
vértice del madero superior de la cruz, lo que
configura y es el Sanctasanctórum..
Por tanto, al igual que el camino de progreso
espiritual a seguir se hallaba ya establecido en
aquellos remotísimos tiempos, el ideal presente -
cual es el de interiorizar la ley dentro de nosotros,
pues análogamente también entonces las Tablas
eran contenidas por el Arca - es el punto de
referencia esencial a conseguir para toda la
humanidad. Así, únicamente será conseguido
cuando cada uno de nosotros seamos capaces de
percibir la luz espiritual que flota encima de la Silla
de Misericordia, y no antes; cuando en realidad
podamos conocer el significado, el objeto y meta de
la vida, es decir, sólo cuando hayamos ganado el
derecho a penetrar en dicha Sala Occidental, o Sala
de Liberación – como también se le denomina – será
cuando alcancemos a comprender por qué estamos
en el mundo y de qué estamos necesitados para, en
forma apropiada, ser útiles al mundo. Aclaremos sin
embargo que, es a partir del primer acceso del
aspirante cuando, tras los primeros destellos de
aquello que desea y necesita conocer, cuando debe
salir al mundo para servir desinteresadamente a la
humanidad, trabajando eficientemente y
estableciendo las bases para limar y limar - pecar y
sufrir por sus pecados - la imperfección de que es
objeto en sí mismo aún, y en definitiva, ganar el
derecho a la comprensión total a que aspira.
"Vosotros no podéis seguirme aún, pero me
seguiréis más tarde" dijo Cristo a los discípulos. Por
tanto, hemos de penetrar en el Sancta sanctórum
muchas veces antes de alcanzar el desarrollo
espiritual último para acceder al Gólgota, punto final
de desarrollo humano y comenzar a trabajar, ya sea
desde este mundo o desde el otro, como Auxiliares
Invisibles en favor de la humanidad.

*
del libro "Los Rosacruces" de Antonio Justel

QUÉ ES Y EN QUÉ CONSISTE UN TABLERO DE OUIJA


QUÉ ES Y EN QUÉ CONSISTE UN TABLERO DE OUIJA
por
Orión de Panthoseas

Se trata de uno de los medios o instrumentos con que podemos establecer contacto con seres que se encuentran desencarnados. Está compuesto generalmente de un alfabeto con las letras dispuestas en círculo, así como de una disposición numérica más otras abreviaturas precisas a fin de que el espíritu o espíritus desencarnados en contacto puedan transmitirnos sus respuestas o señales.

Obviamente los seres de alta espiritualidad no suelen atender requisitorias de este tipo, pues los fallecidos tienen muchas cosas que hacer en el más allá y no satisfacer precisamente la curiosidad o meros pasatiempos de muchos de nosotros. Incluso podemos afirmar que, para tales seres, en los casos ordinarios, “volver” a atrás, es decir, atender a cuestiones de esta naturaleza, es retroceder en su camino espiritual, en su evolución como almas que han terminado aquí sus quehaceres de momento. No ocurre así con los desencarnados perversos, aquéllos que llevaron una vida construyendo desgracias y odios en este mundo y que, dado que la muerte no hace al criminal santo, se encuentran constantemente al acecho de espíritus de buena fe, clarividentes involuntarios, médiums para sesiones en trance o para materializaciones, almas negativas o débiles en general, a través de quienes están dispuestos en todo momento a aprovechar cualquier ocasión propicia para inocular en el ánimo de gentes incautas sus perversiones y engaños (fechorías de todo tipo, daños, homicidios, riñas, sexualidades improcedentes, etc). Hemos de saber que con el mero hecho de acercarse a un tablero de Ouija, ya estamos poniendo en evidencia una postura negativa previa para cualquier acontecimiento que pueda ocurrir. Quiere ello decir que nos predisponemos a entrar en un concierto de sucesos que no dominamos en absoluto (pues no sabemos con quién vamos a tratar ni tampoco los medios de defensa en su caso); antes al contrario, estaremos abriendo de par en par las puertas para que los criminales del otro mundo nos invadan y dispongan de nosotros. Así surgen las posesiones (obsesiones) con numerosísimos trastornos psicosomáticos e incluso, por repercusión, orgánicos de muy difícil o imposible reparación a veces.

Quien no lo sepa debe saber que, a tales actos, acuden por afinidad los denominados “cascarones” dejados atrás por dichas gentes pervertidas una vez han dejado atrás la fase purgatorial, verdaderos demonios que se alimentan de los vapores de los licores, del humo de los inciensos y de los dos éteres más bajos del ser humano. Estos son a los que Cristo se refería cuando los expulsó e hizo que entrasen en una piara de cerdos.

El asunto de Ouija es, como otros muchos que sabemos que existen pero que desconocemos realmente en qué consisten, extremadamente peligroso. Lo que debe recomendarse siempre es no asistir nunca a una sesión de este tipo ni a ninguna otra de naturaleza semejante. Decimos esto porque siempre habrá quien pueda decirse: “Bueno, yo sé lo que voy a hacer”; o “a mí los muertos no pueden hacerme nada, yo no tengo miedo… ” Pura banalidad, pura ignorancia. Yo mismo he visto descomponerse a gente en mi presencia mientras hacía Ouija. Ser positivo en todo momento y no permitir jamás que nadie tuerza nuestra voluntad es un buen antídoto para no ser “usurpado” por ningún espíritu-control o espíritu-vampiro. Pero lo mejor, insistimos, es no acudir a tales actos ni en calidad de prueba ni mucho menos en calidad de pasatiempo. El mundo del deseo, el astral dicen otros, es un compendio grandioso de luz y color en el que se encuentran seres de grandiosa evolución; pero, en sus regiones inferiores, en las que tiene lugar la experiencia purgatorial, ahí es donde residen los seres más degradados de la tierra y los monstruos más horribles emanados por nuestros propios pensamientos y nuestros propios deseos. En ese nivel nos colocamos cuando nos acercamos a un tablero de Ouija y el peligro, por tanto, es enorme.

♥ ♥ ♥ ♥ ♥


Primer Cielo



XIV
LOS TRES CIELOS EXISTENTES

Primer Cielo

Si de las siete regiones de que compone el Mundo
del Deseo, el Purgatorio se encuentra en sus tres
inferiores, el Primer Cielo tiene su ámbito en las tres
más elevadas. En medio queda la Región Fronteriza.
Pues bien, una vez que el Ego ha concluido su
tramo purgatorial, donde, como se dijo, habrá
incorporado al átomo-simiente de su cuerpo de
deseos la experiencia de sus sufrimientos, la cual le
hará adquirir o acrecentar la cualidad de rectitud en
futuros renacimientos, inmediatamente se eleva a
las tres regiones citadas, en las que nuevamente el
panorama de la vida vuelve a desarrollarse en
sentido inverso, es decir, de los efectos a las
causas, y donde los actos buenos dejados atrás
serán los que conformen la base del sentimiento que
el Ego va a recoger, pues en este ámbito el espíritu
va a percibir la alegría tanto por las buenas obras
hechas por él y la gratitud expresada por los
ayudados, como la gratitud que fue capaz de sentir
al ser ayudado a su vez por otros. Y resaltemos que
el sentimiento de gratitud produce un nada
despreciable crecimiento anímico. Por tanto, la
recolección que pueda llevarse a cabo en el Primer
Cielo dependerá, qué duda cabe, del bien que
hayamos proporcionado a otros como de lo útil que
hayamos considerado la ayuda que a su vez nos
hayan prestado.
Hagamos una pequeña inserción para decir que,
aunque generalmente solemos relacionar la ayuda o
el dar con la capacidad patrimonial o económica del
que da, en realidad, y en muchas ocasiones, el mero
hecho de "dar" no va a proporcionar al que recibe
aquello que en principio deseamos, por lo que dar
con discernimiento se convierte en una primera
condición del dar, si bien darse a sí mismo
constituye una condición superior, si bien, en la
mayoría de los casos ordinarios, darse no consista
más que en una respuesta atenta o educada, en una
leve sonrisa, en una mano con la palma extendida, o
simplemente en dejar pasar a alguien deferente y
amablemente; en definitiva, en expresiones de
simpatía, solidaridad o confianza. Sin embargo,
dentro del campo ocultista, más alto que ayudar
puntualmente y en sí, es tratar de ayudar pero
procurando que el ayudado pueda ayudarse a sí
mismo en adelante; es éste un instrumento o
manera de ayudar sumamente útil no sólo para el
futuro sino a la vez compasivo, pues la compasión
tiene relación directa con el hecho de la
emancipación definitiva del ayudado en relación con
la situación de indignidad o afligimiento en que se
encuentre.
Dicho lo anterior, prosigamos para señalar que la
alegría sin mancha pertenece al reino del Primer
Cielo, dado que, al tiempo que recoge el inefable
fruto de sus buenas acciones pasadas, el Ego, lejos
ahora de las condiciones terrestres, se encuentra
libre de toda angustia, ansiedad o temor alguno. Es
también el lugar adecuado para que, cualquier noble
empresa a que el Ego hubiese emprendido o
aspirado en la vida, aquí pueda cumplirse en todos
su términos. Amén de alegría, es asimismo un lugar
de reposo y recuperación de fuerzas, por lo que
entre más dura haya sido la vida recientemente
terminada, más hondo y amplio habrá de ser el
descanso alcanzado. Es en el Primer cielo es donde
los devotos cristianos han construido con sus
pensamientos la Nueva Jerusalén, la cual durará en
función de cuán largo sea el tiempo y la intensidad
de las fuerzas mentales ejercidas por aquéllos. Y
dado que a través del pensamiento puede el hombre
construir cuanto quiera con el cuerpo de deseos, en
este cielo podrá construirse de este modo casas,
máquinas, aviones, paisajes, hermosas flores, etc., y
siendo para él estas cosas tan tangibles como lo son
para nosotros las cosas materiales de la vida antes
de la muerte. El Primer Cielo es el lugar de la
satisfacción total y perfecta.
En todo caso, si algo excelentemente hermoso hay
que destacar en este trayecto ascendente y concreto
del espíritu a través del Primer Cielo, son los niños.
Los niños que mueren aproximadamente antes de
los catorce años no pasan por la experiencia
purgatorial, puesto que no son responsables de sus
actos y nunca sobrepasan este cielo; por ello
conservan hasta el nuevo nacimiento su cuerpo de
deseos y la mente, motivo por el que, al volver a
renacer, están muy facultados para el recuerdo su
de su vida inmediatamente anterior. Aquí, y hasta
que acaece una oportunidad propicia para el
renacimiento, permanecen aprendiendo lecciones
con las que tendrán un gran progreso, en una
preciosa forma y por un período de entre uno y
veinte años.
En el momento en que un niño muere, éste siempre
tiene a alguien de su familia que le está esperando,
o será adoptado de inmediato por personas que
prohijaban niños en la Tierra. Por tanto, nunca
estará solo. Podrá pensar, determinar y construir sus
golosinas, sus juguetes preferidos y jugar a cuanto
quiera. A los niños se les agrupa no por edades,
como se hace en la Tierra, sino por temperamentos,
por carácter, siendo las lecciones impartidas en
cualquier sentido con extraordinaria facilidad. Las
enseñanzas recibidas por medio de dichas
lecciones, e impregnada en su delicado cuerpo de
deseos, vendrán con ellos en el nuevo renacimiento
mediante un aporte espiritual de imponderable
ayuda. Renacen a menudo en la misma familia o en
una próxima al núcleo que acaba de dejar. Pocas
veces suelen encarnar lejos del hogar anterior o en
un país distinto.
Existen dos casos particulares en los que, a fin de
proporcionar al espíritu que ha pasado al otro lado
las lecciones que debió haber aprendido y que por
alguna causa no aprendió, los Guías que conducen
nuestra evolución hacen que mueran esos espíritus
de niños y vayan para ello al Primer Cielo
directamente. Estos casos son cuando algún espíritu
naciente es muy débil y cuando alguien muere sin
poder efectuar en el momento de la muerte la debida
buena grabación que le pueda permitir acrecentar su
conciencia en el Purgatorio o bien la virtud en el
Primer Cielo. Ejemplos del segundo supuesto al
respecto: lecho de muerte ruidoso en el alrededor
doméstico, muerte por accidente, muerte en hechos
de guerra, o bien debido a incineración o
embalsamamiento, tras el fallecimiento, antes de
haberse cumplido el término de tres días y medio
requerido, etc.
La estancia en el Primer Cielo supone también una
ocasión de estudio y progreso para todos aquéllos
que hubieran encauzado su vida por derroteros
positivos, tales como personas altruistas, para
estudiosos de cualquier tema, para artistas, filósofos
o estudiantes de cualquier tipo de materia. El mundo
del Deseo es un mundo de fascinantes colores, por
lo que aquí, los pintores, podrán disfrutar de la
calidad máxima que puedan exigir para la
composición de sus obras más excelsas; nada que
se pueda comparar en nitidez, brillantez y viveza son
los colores observados en la Tierra. No en vano el
Mundo del Deseo es el mundo ex profeso del color
sublime. En cambio, el músico, deberá esperar a
hallarse en el Segundo Cielo, pues él es el mundo
que detenta la excelencia del sonido, tono, y de la
suprema armonía que allí podrá encontrar. No
obstante, sí queremos señalar que, a pesar de todo,
los ecos percibidos en el Primer Cielo son
inmensamente más bellos y duraderos que en la
vida terrestre.
Tras haberse grabado fuertemente en el átomosimiente
del cuerpo de deseos tanto los resultados
del sufrimiento del Purgatorio como de la alegría
perteneciente al Primer Cielo, el hombre, el Ego,
llevándose exclusivamente las fuerzas el átomosimiente,
comienza a abandonar el cuerpo de
deseos para elevarse al Segundo Cielo y que aquél
vehículo se desintegre. Dicho átomo-simiente
constituirá el futuro núcleo de los cuerpos de deseos
que haya de conformar en sucesivos renacimientos.

*
del libro "Los Rosacruces" de Antonio Justel
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Anuncios