domingo, 20 de marzo de 2016

SIGNIFICADO ESPIRITUAL DEL EQUINOCCIO DE OTOÑO

SIGNIFICADO ESPIRITUAL DEL EQUINOCCIO

EL EQUINOCCIO DE OTOÑO: LA COSECHA DEL ALMA
El 21 de Marzo celebramos el Equinocio de Otoño en el Hemisferio Sur, fecha coincidente con el ingreso del Sol a la Constelación de Aries. El trabajo anual del discípulo ha de estar orientado en base al Ciclo Solar. Una gran referencia de esta enseñanza son los Trabajos de Hercules, que estudiado simbólicamente muestra los trabajos y esfuerzos del Ser Humano que ha comprendido que tiene una misión universal. Para ello hace diversos servicios a la humanidad, que son consideradas proezas y actos heroicos por el hombre común. Cada signo del zodiaco trae una nueva prueba, un nuevo desafío y una nueva enseñanza. De esta forma llega a la Iniciación en Capricornio, se consagra al Servicio UNiversal en Acuario y culmina su trabajo en Piscis, cuando se transforma en un Salvador del mundo, porque renunciando a su logro personal, alcanza la unión con las almas del universo.
Dede este punto de vista, cada año es una OPORTUNIDAD de alcanzar nuestra realización sublime. Esperanza que se renueva cada año que seguimos encarnados en la Tierra. Este tránsito anual del ser humano no por los meses del año, sino por los signos del Zodiaco, representa una elevación de la conciencia para estar receptivos a las energías universales-
CIERRE Y APERTURA
El Equinoccio de Otoño, es también, para los que vivimos en el Hemisferio Sur, una gran oportunidad de CELEBRAR LA COSECHA DEL ALMA. Porque físicamente, al término del Verano celebramos la cosecha del trigo que nos da el Pan Nuestro de cada día; celebramos la vendimia, la cosecha de la vida, la cosecha del vino; celebramos la cosecha de muchos los árboles, que dan frutos y madera en abundancia; También dan leña para los hogares de zonas frías; la pesca es abundante en primavera y verano cuando el clima es mejor; todos viajamos y hacemos "turismo" para tomar el Sol del Verano; la construcción es mayor en el verano; los Jueces descansan en Febrero, hacen en Chile el llamado "Feriado Judicial". Los estudiantes y profesores descansan en el verano, concluyendo así el año escolar anterior; Las Fuerzas Armadas, ejecutivos bancarios, de empresas, etc, hacen sus cambios en el Verano para empezar en el Otoño sus nuevas funciones. Usted podría pensar en una enorme gama de actividades que culminan con el Verano, y las mismas que se inician en Aries, en el Otoño.
Por lo tanto, en el Equinoccio de Otoño debemos celebrar la Cosecha física de tantos bienes y servicios que son la culminacion de los trabajos del año anterior. Por ejemplo, el trigo cosechado en el Verano fue plantado en el Otoño o Invierno anterior; los estudiantes culminan su año escolar con sus vacaciones, estudios que empezaron en Marzo del año anterior. La vida económica de las empresas, la publicidad, los Gobiernos, El Congreso, etc, culminan en el Verano el ciclo antiguo y parten en Marzo su nuevo período de actividades. Por esta razón, debiera ser en los países del Hemisferio Sur que tienen bien marcadas las 4 estaciones del año, el Equinoccio de Otoño una GRAN FIESTA, un gran acontecimiento filósofico para la conciencia. Debiera haber una profunda reflexión sobre lo sembrado y cosechado. Este es el CIERRE.
Pero a su vez, el Equinoccio de Otoño marca la APERTURA, el comienzo del nuevo año. De la cosecha extraeremos las semillas que usaremos en las nuevas siembras. Consumiremos el resto hasta la nueva cosecha en un año más. Pero, lo primero que hace el agricultor sabio es apartar las semillas que permitirán cosechar en un año más. Además, se guardan muchos frutos y semillas en el freezer, secas o en conservas diversas, que son el resultado de esa cosecha para consumirlas durante el año. Por lo tanto, también hay que agradecer profundamente al celebrar el Equinoccio de Otoño, lo que la vida nos ha dado. Algo tremendamente importante para el futuro, es simplemente agradecer si tenemos o no tuvimos suficiente agua y calor para regar los cultivos en el verano. Que importante es tener agua.
Entonces, la APERTURA del nuevo año también está condicionada por la cosecha del año anterior. Porque si tuvimos abundancia en el verano, también tendremos buena vida en el resto del año. si la cosecha fue escasa, eso nos augura un año de dificultades. Muchos habitantes de las grandes ciudades se han alejado tanto de una vida natural, que no se percatan de la importancia que tiene en la vida de la humanidad, que existan buenas y abundantes cosechas.
Es importante reflexionar en el planeta como un todo y agradecer que todos los seres humanos tengan alimento, agua, calefacción, abrigo, y tantos bienes que proveen las cosechas anuales. Hoy todos dependemos de todos. Una mala cosecha en Asia, afecta los precios en el mundo. Una buena cosecha también. Hay una gran interdependencia. Por lo tanto, no solo hay que agradecer por lo propio y cercano sino por la cosecha generosa que nos entrega la Madre Tierra a nivel planetario.
LA COSECHA Y LA SIEMBRA DEL ALMA

Los hombres ligados a la naturaleza comprenden completamente las anteriores palabras. Pero ahora debemos elevar la mirada para el discípulo y aspirante en el Sendero de la Sabiduría Planetaria. Cada estación del año trae un conjunto de actividades físicas, energéticas, emocionales, intelectuales muy distintas. Además de una apertura de conciencia muy diferente. El Otoño es una temporada muy especial desde el punto de vista discipular, porque los tres primeros meses del año marcan las Tres Lunas Mayores con toda su vivencia. La energía a vivenciar durante estos tres meses de Aries, Tauro y Geminis puede marcar la cumbre energética vibracional que desplegaremos durante el año zodiacal hasta Piscis o Marzo del año siguiente. Así como es vital para los agricultores sembrar en Otoño o Invierno para tener una buena cosecha en la primavera o verano siguiente, lo mismo ocurre desde el punto de vista de la conciencia. Los Sabios explican que las energías recibidas en Aries, Tauro y Geminis son portales de comunicación espiritual trascendente, que de ser vividos conscientemente por el discípulo, marcan el "tono conciencial" que desplegará el resto del año.
MEDITACION DEL EQUINOCCIO

1. Meditar sobre el nivel del trabajo interior logrado en cada signo.
2. Escribirlo en una hoja
3. Unir lo doce eslabones del año en la conciencia.
4. Ofrendarlo a Dios.
5. Extraer las lecciones para el nuevo año.
6. Ofrendar la intención a conquistar en el nuevo año
7. Hacer la comunión entre la cosecha interna y externa celebrando la cosecha de si mismo.
8. Proyectar una mayor cosecha espiritual para los hermanos de grupo
9. Visualizar una gran cosecha de Sabiduría, Paz, Amor, Voluntad e Inteligencia para toda la humanidad.
FORMA DE LA CEREMONIA
1. En la noche, o en la tarde, saludar al sol que se retira de nuestra presencia hasta regresar en la Primavera.
2. Saludar al Sol espiritual porque el sol del espíritu jamás se aleja del corazón humano.
3. Haber reunido previamente y colocar en una ofrenda frutos de la estación. Uvas, duraznos, piñones,  castañas, moras, murtas, frambuesas, berries en general, etc. Las frutas que hayan disponibles. Trigo o espigas de trigo o avena o cebada.
4. Flores
5. Colocar una ofrenda de esas frutas en un pequeño altar o en un rincón que se le ofrece a Dios y a la Naturaleza.
6. Otra parte de los frutos del verano, colocarlo en la mesa a modo de banquete.
7. Si hay adultos, brindar con un vaso de viño añejo o vino dulce.
8. A medida que cada uno de los participantes de la ceremonia, va haciendo su resumen del verano o del año anterior, en voz alta para sus compañeros de ceremonia, se va libando su vaso de vino de cada persona. 
9. También las personas van haciendo sus proyecciones espirituales y planes para vivir en los próximos tres meses del Otoño.
10. Los participantes, lentamente van disfrutando de la comunión con los frutos de la naturaleza. Si son jovenes o niños, se compartirá con agua o algún jugo. 
11. Si existe posibilidad, que una persona prepare un pan que se podrá compartir entre todos. O bien se comprará un pan integral o un pan especial que simbolize "el pan Nuestro de cada día" y la comunión con la naturaleza. 
12. Se encenderán velas o incienzo si la oportunidad lo amerita. En caso contrario simplemente que haya un ambiente de calidez y reflexión.
13. Se puede cerrar la ceremonia contando interesantes historias, o cantando hermosas canciones que despierten la conciencia.
Fuente: Fenixterra
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