domingo, 22 de mayo de 2016

Leccion 8, Un Curso de Milagros

Leccion 8, Un Curso de Milagros

LECCIÓN 8


Mi mente está absorbida con pensamientos del pasado.

1. Esta idea es, obviamente, la razón de que veas únicamente el pasado. 2En realidad nadie ve nada. 3Lo único que ve son sus propios pensamientos proyectados afuera. 4El hecho de que la mente esté absorbida con el pasado es la causa del concepto erró­neo acerca del tiempo de que adolece tu visión. 2Tu mente no puede captar el presente, que es el único tiempo que hay. 6Por consiguiente, no puede entender el tiempo, y, de hecho, no puede entender nada.
2. El único pensamiento completamente verdadero que se puede tener acerca del pasado es que no está aquí. 2Pensar acerca del pasado, por lo tanto, es pensar en ilusiones. 3Muy pocos se han dado cuenta de lo que realmente supone visualizar el pasado o prever el futuro. 4De hecho, la mente está en blanco al hacer eso, ya que en realidad no está pensando en nada.
3. El propósito de los ejercicios de hoy es comenzar a entrenar a tu mente a reconocer cuando no está realmente pensando en abso­luto. 2Mientras tu mente siga absorbida con ideas sin contenido, la verdad permanecerá bloqueada. 3Reconocer que tu mente ha estado simplemente en blanco, en vez de seguir creyendo que está llena de ideas reales, es el primer paso en el proceso de allanar el camino a la visión.
4. Los ejercicios de hoy deben hacerse con los ojos cerrados. 2Ello es así porque en realidad no puedes ver nada, y es más fácil reco­nocer que por muy vívidamente que puedas visualizar un pensa­miento, no estás viendo nada. 3Con el mayor desapego que puedas, escudriña tu mente durante el habitual minuto más o menos, notando simplemente los pensamientos que allí encuen­tres. 4Nombra cada uno por la figura central que contenga, y luego pasa al siguiente. 5Da inicio a la sesión de práctica diciendo:

6Parece que estoy pensando en _____

5. Luego describe detalladamente cada uno de tus pensamientos. Por ejemplo:

3Parece que estoy pensando en [nombre de la persona], en [nombre del objeto], en [nombre de la emoción],

y así sucesivamente, concluyendo al final del período de bús­queda mental con:

4Pero mi mente está absorbida con pensamientos del pasado.

6. Esto puede hacerse cuatro o cinco veces en el transcurso del día, a menos que te resulte irritante. 2Si te resulta difícil, tres o cuatro veces es suficiente. 3Tal vez te ayude, no obstante, incluir la irritación, o cualquier emoción que la idea de hoy pueda susci­tar, en la búsqueda mental en sí.

Instrucciones para la práctica

Propósito: Enseñarte que tu mente se pasa la mayor parte del tiempo vacía, porque está siempre contemplando lo que no está ahí (el pasado). Mientras piensa en lo que no es nada, ella misma está vacía. Reconocer esta nada cede el sitio para que entre algo nuevo: los pensamientos reales, que producirán la verdadera visión.

Ejercicio: Cuatro o cinco veces (tres o cuatro si la práctica te resulta irritante), de un minuto aproximadamente.
  • Cierra los ojos y busca en tu mente, sin darle importancia, observando los pensamientos y nombrándolos por el personaje central o el tema de cada uno. Di: “parece que estoy pensando en (nombre de la persona), en (nombre del objeto), en (nombre de la emoción)…”
  • Termina con: “Pero mi mente está absorbida con pensamientos del pasado”.

Observaciones: Si encuentras que el ejercicio despierta sentimientos en ti (por ejemplo, irritación) puedes aplicar la idea a esos sentimientos como lo harías con cualquier otra cosa. Éste es un consejo útil para muchas de las lecciones.

Comentario

“Esta idea es, por supuesto, la razón por la que sólo ves el pasado” (1:1). Esto claramente supone que lo que vemos refleja simplemente los pensamientos que ocupan nuestra mente. Si esto es así, entonces debido a que nuestra mente está absorbida con pensamientos del pasado, percibimos imágenes del pasado en el mundo exterior. “En realidad nadie ve nada. En realidad lo único que ve son sus propios pensamientos proyectados fuera”. (1:2-3). Ésta es una idea muy importante en el Curso, sin embargo, aquí se introduce suavemente dentro del estudio del pasado y del tiempo. ¡Realmente no vemos nada! Todo lo que vemos es “la imagen externa de una condición interna”, como dice el Curso (T.21.In.1:1-5).

Siempre me ha gustado la primera línea del segundo párrafo: “El único pensamiento completamente verdadero que se puede tener acerca del pasado es que no está ahí”. Piensa un momento en lo que dice. Puedes tener experiencias del pasado muy claras, especialmente del pasado reciente. Sin embargo, si varias personas que vivieron lo mismo no estuvieran de acuerdo contigo, probablemente empezarías a dudar de tu memoria, porque no podrías estar completamente seguro de que te puedes fiar de ella. Sabes muy bien, por experiencia, que tu memoria puede engañarte. Piensas: “¡Podría jurar que he dejado las llaves sobre la mesa!”; o dices: “¿No te lo he contado? Pensaba que te lo había contado”. Todos decimos ese tipo de cosas todo el tiempo, sin darnos cuenta de lo poco fiable que en realidad es nuestra memoria. Pero hay un pensamiento sobre el pasado en el que puedes confiar: “El pasado no está aquí. Esto es el presente” (2:1). Pero, si el pasado no está aquí, ¿cómo puede tener efectos en el presente? “Pensar acerca del pasado, por lo tanto, es pensar en ilusiones (2:2). Estás pensando en algo que ya no existe, lo que por definición es una ilusión.

De acuerdo, entonces si lo que vemos es una proyección de nuestros pensamientos sobre cosas que no existen, ¿dónde deja eso “lo que estamos viendo”? En ningún sitio. Estamos viendo reflejos de recuerdos de “una ilusión”. Cuando vemos el pasado o anticipamos el futuro, el Curso dice que nuestra mente está en realidad  en blanco, porque está pensando en  nada (2:4).

Esta lección intenta ayudarnos a reconocer cuándo nuestra mente no está realmente pensando en absoluto, sino que está llena de lo que llama ideas sin contenido (3:2). Por eso es por lo que “estos pensamientos no significan nada” (Lección 4). Para abrirnos a la “visión” tenemos que dejar de bloquear la verdad con estas imágenes mentales sin significado de algo que no está aquí. El primer paso hacia la visión es hacerse consciente de las cosas que no son visión, que son los pensamientos que normalmente llenan nuestra mente (los culebrones).

Encuentro que este tipo de ejercicio ayuda a desarrollar una especie de “desapego mental”. Das un paso atrás, por así decirlo, de tus pensamientos y los observas. No cometas el error que yo cometí al principio: intentar sacar estos pensamientos de mi mente y dejarla en blanco. No necesitamos hacer eso porque ¡ya está en blanco! Sólo observa tus pensamientos y aplícales la lección, diciendo: “Mi mente está absorbida con pensamientos del pasado”. Estate dispuesto a abandonar la importancia que le das a tus pensamientos, o en querer que sean reales, o profundos, o importantes. Suelta tus dedos de ellos, déjalos ir, estate dispuesto a ver que no tienen significado real si están basados en el pasado y, por lo tanto, basados en algo que no está aquí.    

Esta lección es una dulce cuña, introducida para abandonar  nuestro “apego” a lo que pensamos que son nuestros pensamientos.   
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Anuncios