miércoles, 7 de septiembre de 2016

Como hacer que tus hijos no se vean afectados por tu enfermedad




La experiencia de sentir dolor constantemente afecta de forma profunda la identidad y la vida cotidiana de las personas.
Las necesidades se vuelven imperiosas y muchas veces inaplazables. Por ejemplo: quienes  tienen fatiga crónica o depresión a menudo sienten la necesidad de suspender alguna actividad para recostarse y reponer energía y así poder retomar lo que estaban haciendo.
Las personas del entorno (familia, trabajo, amigos) deben aprender a respetar y comprender esos momentos en los que el afectado no puede estar disponible. Esto contribuye de forma muy positiva a la adaptación que tiene el enfermo a su condición. Lo libera del sentimiento de culpabilidad e inutilidad.
¿Pero qué pasa con los hijos, especialmente los más pequeños cuyas necesidades son igualmente urgentes?
Un niño que depende de su madre para suplir sus necesidades físicas y emocionales no puede entender que su cuidadora no está disponible ya que no puede arreglárselas él mismo.
¿Cómo hacer que los hijos no se vean perjudicados por la enfermedad de su padre/madre?
El principal reto es que la enfermedad o el problema emocional (ansiedad, depresión, etc) no pase a ocupar un lugar central en la familia ya que esto impediría que se suplan las necesidades de los demás miembros, especialmente las de los hijos. Cuando esto ocurre generalmente el nivel de conflicto es alto.
“La estrategia principal es vigilar que los hijos reciban aquellas cosas que son indispensables para un adecuado desarrollo psicológico y de esta forma impedir que se vean afectados emocionalmente por los problemas de los padres.”
A continuación voy a enumerar las necesidades primordiales que todo niño necesita para crecer emocionalmente sano:

Los hijos, especialmente los más pequeños, no deben ser cuidadores de los padres:

los niños no cuentan con la madurez física ni psicológica para vigilar que las necesidades de un adulto sean satisfechas.
Esto lo hace crecer con la atención enfocada en las emociones de otras personas y hace que se distancien de su propia vida emocional. Son niños que se acostumbran a dar prioridad a las necesidades de otros y a ignorar las suyas propias.
El verse obligados a adquirir responsabilidades (de adulto) a temprana edad, les aleja de la diversión, el juego, el placer y el disfrute. Esto forma una visión triste y negativa de la vida que más adelante puede ser el caldo de cultivo para futuras depresiones.

Seguridad:

Los niños deben sentirse seguros. Es primordial que en los momentos en los que los padres no pueden estar disponibles a causa de su enfermedad o problema emocional, los niños estén supervisados por alguien de entera confianza.
Deben ser protegidos de que otras personas los abusen o  los maltraten  en ausencia de sus padres. Es fundamental recordar que la mayoría de las veces los abusos provienen de las personas más cercanas al niño.

Mientras más pequeño está el niño menos tiempo debe permanecer solo:

Los niños interpretan la ausencia de sus padres como abandono. Y con ausencia no me refiero a los padres que deben irse a trabajar. Me refiero a los momentos en los que el adulto está fisicamente con el niño pero tiene su atención centrada en otras cosas.
Por ejemplo: la depresión hace que las personas se “encierren en sí mismas” y esten  emocionalmente ausentes. Los niños necesitan que les hablen, les demuestren empatía, amor, comprensión y sobre todo les ayuden a manejar sus propias emociones.
Los niños que crecen con unos padres ausentes emocionalmente o con la sensación de abandono, no pueden sentirse seguros en ningún lugar. Este es un caldo de cultivo para futuros problemas de ansiedad.

 Necesidad de autonomía:

Tampoco se debe caer en el error de hacer todo por los niños. Para cada edad existen unas responsabilidades que los niños deben ir asumiendo. Se les debe incentivar a que tomen decisiones, hagan elecciones (que ropa quieren usar o qué quieren llevar de comida al colegio, por ejemplo)
Se les debe felicitar cada vez que hagan algo solos. No se les debe inculcar que el mundo es un lugar peligroso ni hablarles de enfermedades ni amenazas. Esto hace que los niños crezcan con temor de funcionar con independencia.

 Expresar deseos, sentimientos y necesidades:

Los niños deben crecer con la certeza de que sus necesidades y sentimientos importan tanto como las de sus padres.
Se les debe permitir que expresen lo que sienten, incluso la rabia. Para esto es necesario que los padres no se alteren ante las expresiones de los niños sino que permanezcan tranquilos, acompañándoles mientras desahogan su emoción y ayudándolos a tranquilizarse por medio de un abrazo, una actitud serena, una caricia, etc.
Lo fundamental es que el niño vea que sus padres no le retiran el afecto ni lo abandonan cuando él se expresa. Los padres deben saber manejar sus propias emociones para poder ayudar a sus hijos a manejar sanamente las suyas.
Cuando los hijos no pueden expresarse libremente, crecen como personas que intentan todo el tiempo agradar a otros, anulando su propia identidad. Son futuros adultos inhibidos y con un resentimiento crónico (especialmente aquellos que se les prohibió expresar la rabia y no se les enseño a manejarla)

Limites:

Muchos padres que están enfermos, tienen problemas emocionales o por cualquier motivo no le dedican suficiente tiempo a sus hijos, tienden a querer compensarlos dejándoles hacer su voluntad o dándoles todo lo que piden.
En este caso lo que están enseñando a sus hijos es que solamente importan las necesidades de ellos mismos. Estos niños como adultos tienden a ser controladores, egoístas, impulsivos y exigentes. Por lo que tendrán graves problemas en sus relaciones interpersonales.
Al conocer cuales son las necesidades emocionales básicas de tus hijos, tienes una guía que te permite que tus problemas de salud no entorpezcan el desarrollo sano de las personas que más amas. Si tus hijos tienen estas necesidades cubiertas, el impacto negativo que pueden tener tus problemas en él, se reducirá en gran medida.
Si tienes dificultades para conciliar tus necesidades y las de tus hijos o tu familia está teniendo un elevado nivel de conflicto, no dudes en buscar el asesoramiento de un profesional experto. Existen soluciones eficaces que han ayudado a muchas familias.
Gracias por leerme,
http://www.carolinagarcia.pro/2016/08/como-hacer-que-tus-hijos-no-se-vean-afectados-por-tu-enfermedad/
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