martes, 18 de octubre de 2016

___ ​Las claves de la nueva conciencia ___

Entrar en la liberación de los otros ayudando de este modo a la realización del "Plan", de ahí su vocación y conciencia de servicio. Ya no puede comprometerse en otro tipo de empresa, sabe que "No puede servir a dos amos" Solo se comprometerá con aquello que sabe que puede cumplir y que sea armónico con su visión superior.
Sabe también, que los no despiertos no comprenderán lo que hace porque si comprendieran, ya se habrían liberado o estarían en vías de hacerlo; por eso sabe que será juzgado y criticado por ellos, que incluso pueden desde su ceguera maltratarlo o cuando menos abandonarlo como a un apestado. El ser despierto, en lugar de amilanarse por ello, seguirá aferrándose a su FE y compromiso y será comprensivo con los no despiertos, considerando las afrentas, como oportunidades de crecimiento en el amor. "Perdónalos por que no saben lo que hacen".
Verdad - Coherencia
Quien ha despertado sabe que ha de expresar su verdad y actuar desde su verdad para ser libre, ("Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres" ). Conoce el valor de la coherencia que no es otra cosa que decir lo que piensa y hacer lo que dice, puesto que si ha conciliado mente y corazón, su palabra y su acción serán la expresión de lo que su corazón tiene grabado, lo cual es su misión. Sabe que solamente desde su verdad puede realmente reconocerse y también sabe que su verdad se irá ampliando y transformando conforme evolucione a través de sus vivencias. Comprende que cada vez que falte a su verdad, perderá una ocasión de crecimiento, pues los acontecimientos posteriores no responderán a su verdad  sino a su temor y por tanto solo cosechará dudas y más temores.
Lo que crees creas y lo que dices sancionas
El despierto sabe desde que se hizo auto responsable y aceptó, que todo ocurre en función de su conciencia, o sea de su visión o creencia de cómo es la vida; sabe que todas las probabilidades están creadas en algún plano de realidad y que es a través de la renovación de sus propias creencias como conseguirá que la realidad que desea desde el corazón, se manifieste; (esto es algo que la propia física cuántica demuestra, el resultado del experimento depende de la creencia del experimentador), por tanto deja de creer en la realidad que está viviendo, pues sabe que responde a su anterior modo de ver, para algo ha hecho miles de veces revisión de su conciencia y ha comprendido que es así realmente; por eso energetiza con su palabra y acción sus nueva visión hasta verla realizada. Decir lo que se piensa, contribuye además a aumentar la FE en lo que  cree ( de ahí el valor de las afirmaciones) ("Y el verbo se hizo carne").
Sabe también, por la práctica de la meditación, que ni siquiera los pensamientos que le llegan son suyos, que él solo elige entre los pensamientos que el espíritu le brinda los cuales son acordes a su estado de conciencia, tanto en positivo como en negativo, por lo tanto se afana en concentrarse en aquellos pensamientos que le conducen al bienestar y le llevan hacia lo que profundamente desea. Está atento a su línea de pensamiento todo cuanto le es posible y no se deja arrastrar por pensamientos negativos dejándolos pasar. Cuando se sorprende arrastrado por la corriente de pensamientos negativos, utiliza las afirmaciones para volverse a colocar donde quiere estar. Este es el auténtico valor de la oración, la oración ha sido siempre lo que hoy llamamos afirmaciones. El despierto sabe que cuando se repite demasiadas veces algo, termina por perder su efecto y  sentido puesto que se automatiza y se pierde la concentración. Por eso, construye sus propias afirmaciones y no repite las que otros hicieron aunque digan las mismas cosas que él desea o en las que él cree como por ejemplo "El Señor es mi pastor nada me falta..."  Prefiere mantenerse en constante dialogo con su propia divinidad.
Respeto absoluto al libre albedrío
El ser humano consciente reconoce que las cosas aprendidas de memoria no tienen valor alguno en el crecimiento, ni las que realiza bajo presión o por temor. Solo tienen valor las que nacen de adentro, las que son de auténtica conciencia  y que esta se adquiere mediante el ejercicio constante de prueba - error, siendo por tanto el libre albedrío la mejor herramienta que posee para su propio crecimiento. Por esta razón respetará siempre su propio libre albedrío sin permitir intromisiones e inevitablemente respetará y defenderá también el de los demás. ("Ir a aprender lo que significa corazón quiero y no sacrificios")
Dejar de juzgar
Dejar de juzgar es una consecuencia que se desprende de lo anterior. Si te juzgas y por ello no te permites ser, no conocerás el verdadero estado de tu conciencia, por lo tanto no sabrás qué has de cambiar.  *El juicio ataca frontalmente al libre albedrío y todo atentado contra la libertad es un acto de desamor. Como en realidad no tenemos dos varas de medir, del mismo modo que juzgamos a los demás, nos juzgamos a nosotros mismos y viceversa. ("No juzguéis y no seréis juzgados, pues con la misma vara que midáis seréis medidos"). No se trata de ninguna amenaza, es sencillamente una consecuencia inevitable.  *Entiéndase juicio no como "buen juicio o discernimiento", sino como el juicio que implica veredicto de culpabilidad y consecuente castigo.
Vivir en presente - Fluir con el corazón
El que ha despertado y es consciente, sabe que solo tiene realmente el presente para vivir, como ya hemos apuntado sabe, que la realidad que vive en el momento presente deriva de su conciencia pasada, por lo tanto deja de tener su mente en el pasado y de a ferrarse de ningún modo a él. Sabe que el futuro depende de su nueva conciencia, por tanto dedica toda su atención al presente y combate los pensamientos negativos en el presente, cambia lo que necesita cambiar en el presente y en esto comprende el auténtico valor de la "diligencia" (no dejes para mañana...). La pereza entorpece el crecimiento, pero el consciente sabe que la pereza no es lo que le han enseñado, que no se refiere a que tenga que hacer las cosas que no quiere hacer, el tropiezo de la pereza se refiere a la pérdida de oportunidad de cambiar algo hoy, para que el mañana esté más cerca del  anhelo de su corazón, al que ya tiene como su único guía.
Desapego
El humano consciente, sabe que lo único que es constante en la vida es el permanente cambio, nada perdura, todo tiene su fin y así debe de ser. Sabe que si se aferra a algo sufrirá y además retrasará su progreso, puesto que hay que soltarse de un escalón para acceder al siguiente, hay que vaciar lo anterior para dar cabida a lo nuevo y así sucesivamente. Sabe que cuando se aferra a las cosas, costumbres, creencias o personas (egos), se identifica con ellas y las coloca por encima de sí mismo, posición que le coloca en sentido contrario al de descubrir su chispa divina, (pues la divinidad no puede estar sometida a su propia creación), le lleva a la sumisión en lugar de a la libertad ("Y solo un espíritu libre puede andar el camino")
No se deja llevar por la falsa impresión de ser propietario de algo, pues si sabe que hasta su cuerpo es prestado y que aquí lo dejará, cuanto menos puede considerar suyo nada de lo le rodea. Sin embargo, sabe que toda la creación está hecha con él y para él, para que a través de su vivencia dentro de la misma, adquiera su conciencia de ser y su realización como espíritu. Por tanto, respeta todo y ama a Dios en todas las cosas, pues las reconoce como distintas manifestaciones del mismo ser.
Las Emociones son la puerta de entrada al cambio interior
Quien ha despertado, conoce las claves o llaves anteriores y también sabe cual es la puerta donde ha de utilizarlas y no es otra que la de su mundo emocional.
Toda emoción es un sentimiento que pasado por el filtro de la mente, produce una sensación física agradable o desagradable, en el plexo o en el corazón, que mueve a la risa o al llanto, al abrazo o a la ira etc. Por lo tanto el despierto sabe reconocer cuales son los patrones mentales que ha de cambiar en función de sus emociones. Utiliza las positivas para identificar lo que realmente desea y las negativas para transformar su modo de pensar en el acto.   Comprueba que si cuando tiene una emoción negativa, a esta le opone un pensamiento positivo en el que es capaz de creer y que es acorde con su propósito, el dolor inmediatamente desaparece y si repite el ejercicio cada vez que llega la emoción, esta cada vez es más suave y termina por esfumarse cuando el patrón mental que la producía ha sido transformado.   Por esta razón utiliza las emociones como puerta de entrada al cambio, en lugar de utilizarlas como arma arrojadiza contra otros o contra sí mismo.
Conclusión
La gran diferencia entre la vieja conciencia y la nueva, estriba fundamentalmente en un pensamiento que da origen a todos los demás. En la vieja se considera al ser humano como algo imperfecto a "enderezar" de ahí la necesidad de establecer tantas leyes y normas de comportamiento. Pero ¿Quién establece esas leyes y normas? ¿Quién y desde donde ejerce el control? Las establecen otros seres humanos, tan "imperfectos" como aquellos a los que pretenden controlar, pero que opinan de sí mismos que lo hacen mejor que los otros y los otros lo permiten. Todas las normas y necesidades de control, parten del miedo de quien las establece hacia los demás. Todas las normas del viejo mundo se basan en el temor y se utilizan como forma de juicio y represión hacia el otro. Todo se basa en conseguir que el otro haga lo que "yo quiero" amenazándole con algún tipo de pérdida, sea esta emocional, material o física, llegando incluso a la pena de muerte, sin tener en cuenta que ese "yo quiero" parte de la propia inseguridad.
Por contra, el pensamiento que da origen a la nueva conciencia, es que el ser humano es algo "Perfecto" a descubrir, puesto que la perfección de la divinidad no puede crear algo menos que perfecto. El ser humano es Dios mismo en acción "El Padre y yo somos uno y lo mismo" Por tanto ya no valen mas leyes ni más autoridades que las leyes cósmicas, las leyes del amor, en definitiva "Las leyes de Dios" ni más autoridad que la suya que se manifiesta en nosotros a través del corazón "Busca a Dios en tu corazón y lo demás te será dado por añadidura". Es por ello que el ser humano se ha de afanar en conocer primero y practicar después, dichas leyes y no de memoria, sino por haberlas adquirido realmente en su conciencia.
Como verás, no he dicho nada nuevo, nada que no haya sido dicho con anterioridad infinitud de veces y escrito en millones de libros como por ejemplo el "Evangelio" a cuyas citas he acudido como apoyo de mis reflexiones. He utilizado frases evangélicas por una sola razón, pues podría haberlas utilizado del budismo, el hinduismo  u otras para decir lo mismo, pero en nuestra cultura el Evangelio está omnipresente aunque errónea e interesadamente malinterpretado. Es hora ya de reclamar el patrimonio que nos pertenece.
He omitido en mi reflexión sobre las claves, algunas virtudes y conceptos como la humildad, trascender el ego, la esperanza o la caridad, por que van implícitas en la reflexión. El despierto reconoce la diferencia entre humildad y falsa modestia, sabe que si se reconoce tan divino como los demás, ni más ni menos y actúa en consecuencia ya es humilde y no esconde ni sus virtudes ni sus defectos, si además reconoce no saber y por ello deja que el corazón lo guíe, sabe que está siendo herramienta de la divinidad, por lo tanto además de humilde trasciende el ego. Tampoco he hablado del valor, puesto que el acto de FE es en sí mismo un acto de valentía. (Con miedo y todo "adelante").
Al comprender que su entorno se transforma en función de su propio cambio, sabe que la transformación necesita de un tiempo para realizarse por eso el saber esperar o esperanza va implícita en su actitud. Tampoco confunde caridad con "dar limosna" sabe que el propio concepto de limosna, lleva emparejado la conciencia de propiedad y de desequilibrio social, como dice el evangelio apócrifo de Tomás "Si dais limosna dañáis a vuestros espíritus" puesto que el despierto sabe que nada es suyo y todo es para compartir. Nada de esto tiene que ver con la caridad puesto que caridad viene del latín "CARO" que significa "Querido", por lo tanto la caridad es la cualidad de querer y como hace las cosas por que "quiere" actúa desde la caridad.
Antes los mendigos pedían por caridad o por amor de Dios de ahí la confusión con la limosna, pero para el despierto que sabe que la voz de su corazón es la voz de Dios, caridad y amor de Dios son la misma cosa.
Hasta aquí mis reflexiones. No vayas a pensar amigo que lees este artículo, que por el hecho de que manifieste tener las cosas tan claras, he llegado a ninguna parte todavía. Soy un ser humano como tú y tengo las mismas debilidades y fortalezas que cualquiera, estoy en ello. Aceptar mis debilidades y mis dificultades para llevar a cabo constantemente cuanto he dicho, forma parte del amor por mí mismo y me ayuda a ser más comprensivo con los demás. La diferencia es que ahora no me engaño, ahora ya sé cual es el camino y al llevar un buen tiempo andándolo, sé que es un "proceso" y más lento a veces de lo que desearía, mucho más sutil de lo que se puede expresar. Qué cierto es aquello de que "El camino hacia el cielo es estrecho y su puerta angosta" Qué fácil es desviarse.
En el camino estamos y ahí nos encontraremos.
Por Carlos Galindo

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